"Estoy desesperada": IOMA adeuda meses de pagos y peligra el tratamiento de un chiquito con síndrome de down

Bautista tiene seis años y realiza tratamientos desde los dos meses de vida. Su familia denuncia que los profesionales acumulan meses sin cobrar los pagos de Ioma y advierte que ya no puede afrontar los costos de manera particular.

"Estoy desesperada": IOMA adeuda meses de pagos y peligra el tratamiento de un niño de seis años

11 de Junio de 2026 08:10

Por Redacción 0223

PARA 0223

Bautista tiene seis años, cursa primer grado y vive con sus papás y su hermano. Desde el embarazo, su familia supo que nacería con síndrome de Down, una noticia que los impulsó a buscar todas las herramientas y tratamientos posibles para garantizarle la mejor calidad de vida.

Por eso, desde los dos meses de edad comenzó a realizar distintas terapias, entre ellas kinesiología, hidroterapia, psicopedagogía y fonoaudiología. Sin embargo, la continuidad de esos tratamientos hoy está en riesgo: desde principios de año, Ioma no les paga a los prestadores, quienes aseguran que ya no encuentran la forma de sostener su actividad.

"Estamos con un amparo. La psicopedagoga no cobra desde noviembre del año pasado y ayer nos confirmó la terapista ocupacional que tampoco cobra desde enero", contó Andrea, la mamá de Bautista, en diálogo con 0223.

A pesar de las demandas y las gestiones realizadas, la familia sigue sin obtener respuestas. "Ya no sé cómo reclamar. Fui a Ioma, hice dos reclamos y armaron un expediente, pero no se mueve desde el 8 de abril. Después presentamos un escrito con la abogada, pero hace tres semanas que no tenemos novedades del juzgado. Se supone que es algo urgente", explicó.

Según detalló, las profesionales presentan las facturas en tiempo y forma, pero los pagos nunca llegan. "Estoy desesperada porque las chicas nos informaron que no pueden seguir trabajando de esta manera. Cada sesión cuesta 40 mil pesos y nosotros no podemos afrontarlo con nuestro sueldo", afirmó.

Desde que nació, Bautista realiza terapias de manera constante. Asiste a sesiones de pileta y kinesiología debido a que presenta hipotonía, una condición caracterizada por el bajo tono muscular que afecta su fuerza física. "Mi hijo, gracias a Dios, está bien, pero es gracias a todos los tratamientos que viene haciendo desde siempre", destacó su madre.

Ante la falta de pagos por parte de la obra social, la familia decidió asumir el costo de las prestaciones para evitar interrupciones. Sin embargo, la situación se volvió insostenible. "Hasta ahora hemos estado pagando las terapias para que no las deje, pero hoy nuestros ingresos ya no alcanzan. Los dos trabajamos para la provincia, en el Servicio Penitenciario, y no nos da para cubrir todas las necesidades de Bauti", sostuvo.

La estabilidad que hoy presenta el chiquito es el resultado de años de tratamientos sostenidos y acompañamiento profesional. Incluso durante la pandemia, encontró la manera de continuar con las terapias de forma virtual para no perder los avances alcanzados.

"Nuestro esfuerzo está desde el primer día. Queremos brindarle a nuestro hijo la mejor calidad de vida posible y que pueda ser independiente cuando nosotros ya no estemos. Pero para lograrlo necesitamos que IOMA cumpla y les pague a los prestadores", concluyó Andrea.

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