Agresión en el jardín: "La directora está muy angustiada y esto lo vivimos constantemente"
La vicedirectora del Jardín 922 participó de la masiva movilización docente contra la violencia en las escuelas y dijo: "Tenemos que parar con estas agresiones".
Por Redacción 0223
PARA 0223
La noticia conmocionó a toda la comunidad educativa de Mar del Plata: no era la primera vez que ocurría un episodio de violencia en el Jardín 922 "Ara San Juan", sin embargo, fue una situación de extrema tensión que preocupó a todos.
La agresión de una madre a una docente de la institución generó la suspensión de clases del turno tarde y del viernes, y desató una movilización masiva de la que participaron integrantes de dicho establecimiento pero también se sumaron maestras y directivos de otras escuelas y jardines, y representantes gremiales.
"Necesitamos sacar estas acciones tan agresivas dentro de la institución porque las estamos viviendo constantemente los docentes", comentó a 0223 Gabriela López, vicedirectora del jardín.
"Tenemos que ver cómo podemos evitar estas agresiones. Creo que en este caso se tomaron las medidas que se podían tomar para solucionar esta situación con la madre pero es que tampoco hubo un detonante específico", razonó.
Con un claro mensaje (y junto al acompañamiento de toda la comunidad con esta premisa), pidió atención a las autoridades para que los docentes puedan estar más resguardados porque no pueden llegar a uns instancia física como la vivida este jueves.
En relación al estado de la mujer agredida, detalló: "Ella está muy angustiada, no está bien, obviamente, porque es una situación de tensión. Es un tema muy difícil, estamos con infancias y constantemente estamos enseñando que no se puede tocar el cuerpo ajeno, que hay que respetarlo. Y cuando exceden las cosas, tratamos de actuar de la mejor manera posible. ¿Nos podemos equivocar?, sí, como todos, pero tratamos de buscar soluciones".
Con las clases suspendidas (incluso el lunes), trabajan junto a Inspección para ver cómo seguir. "Estamos todos los docentes convocados e incluso las familias nos apoyan, lo que ya es un montón", enfatizó Gabriela.
El miedo de ir a trabajar
A raíz de la cantidad de agresiones, muchas docentes no quieren cubrir los cargos por temor a los hechos de violencia y de posibles denuncias. "Me pueden denunciar, no lo tomo", comentan entre pasillos. Pero la necesidad de sostener a sus familias y la pasión por educar muchas veces gana la pulseada.
"No podemos vivir con ese miedo. También es una realidad que no tenemos ni equipo en el jardín, estaría bueno que tengamos una asistente social, aunque sea", sentenció Gabriela.
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