Brad Pitt recordó el duro proceso para convertirse en Aquiles: "Terminé de filmar, me compré una hamburguesa y volví a fumar"
En medio del furor por el estreno de La Odisea, el actor fue consultado sobre su experiencia en el rodaje de una de sus películas más recordadas.
Por Redacción 0223
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En 2004, Brad Pitt quedó al frente de uno de los papeles físicos más exigentes de su carrera al interpretar a Aquiles en Troya. A más de dos décadas de aquel rodaje, ante el éxito del estreno de "La Odisea". el actor recordó esa experiencia y reactivó una discusión que excede la película: el costo de las transformaciones corporales extremas en Hollywood.
En diálogo con Men’s Health España, Pitt recordó que la preparación para encarnar al guerrero griego alteró por completo su rutina, desde el entrenamiento hasta la alimentación y los hábitos personales.
La preparación física de Brad Pitt para Troya alteró su entrenamiento, su alimentación y sus hábitos personales durante meses se sometió al Proceso de entrenamiento y dieta bajo la guía de Duffy Gaver (exintegrante de los Navy SEAL) para construir una figura capaz de transmitir fuerza, velocidad y precisión en pantalla.
Durante los meses de entrenamiento previos al rodaje, Pitt dejó de fumar, reorganizó sus horarios y sostuvo una disciplina diaria que convirtió la construcción del personaje en una actividad central de su vida: entrenaó cerca de dos horas por día con una rutina orientada a fuerza, agilidad y resistencia. La lógica del plan se alejaba del fisicoculturismo clásico y buscaba un cuerpo funcional para la acción.
“Se supone que Aquiles es el mejor guerrero de todos los tiempos; tenía que poner mi cuerpo en forma y perfecto. Así que cambié mi vida por completo”, afirmó el actor en declaraciones citadas por el medio.
El punto más significativo del testimonio aparece cuando Pitt se aleja del resultado visual y describe el costo del proceso. El problema no era solo la exigencia de cada jornada de entrenamiento, sino la necesidad de repetir esa rutina durante meses sin interrupciones.
La dieta de Brad Pitt para interpretar a Aquiles priorizaba proteínas y reducía al mínimo los hidratos de carbono para llevar el cuerpo al límite Ahí la transformación dejó de ser un objetivo físico puntual y pasó a convertirse en una forma de vida regida por horarios, restricciones y control permanente.
“Hubo días en los que simplemente no quería levantar una pesa más”, contó el actor, según el medio español. En otra de las citas reproducidas, definió esa etapa como “un trabajo de 24 horas al día, los 7 días de la semana”.
Cuando terminó Troya, el agotamiento era tal que abandonó de inmediato la lógica que había sostenido durante la preparación. “Miras el resultado y dices: ‘Me veo genial’. Pero el proceso fue brutal”, señaló. El actor también relató cómo cortó de manera abrupta con esa disciplina. “Lo primero que hice al terminar fue ir a comprar una hamburguesa y volver a fumar”, recordó, en una escena que el medio español destacó como síntesis del hartazgo acumulado.
A más de 20 años del estreno, la confesión vuelve a circular en un contexto distinto al de 2004. Las exigencias físicas de la industria hoy reciben más atención pública, y los testimonios sobre dietas extremas o entrenamientos extenuantes ya no se leen solo como curiosidades de rodaje.
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