Qué pasó con Playa Franka, la mítica playa nudista de Moria Casán que generó polémica en los 90 en Mar del Plata
El balneario abrió en enero de 1994 en Playa Dorada y se convirtió en un sello inconfundible de la One.
Por Redacción 0223
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El furor por la biopic de Moria Casán reflotó la fascinación por los hitos más transgresores de la diva, entre los que destaca la icónica "Playa Franka" inaugurada en la costa atlántica. Administrado por la artista y su entonces pareja Luis Vadalá, el balneario abrió en enero de 1994 en Playa Dorada, a minutos de Mar del Plata. Inspirada en las costumbres de las playas europeas, La One decidió crear un espacio precursor donde tomar sol sin marcas de bikini y habilitar la libertad del topless.
La caída de la Playa Franka: entre la crisis financiera, de pareja y la muerte de Castiglione
El emprendimiento marcó un hito en la comunicación de verano gracias al célebre ritual del "corte de corpiños", que la diva encabezaba tijera en mano ante cámaras de televisión y fotógrafos. Por la arena pasaron figuras mediáticas de la época como Yanina Zilly, Flavia Miller y Mariana de Melo, convirtiendo las temporadas estivales en verdaderos espectáculos mediáticos. La propuesta rompió tabúes en la sociedad de los años noventa y transformó la playa en un imán publicitario que dominó las tapas de revistas de espectáculos.
Pese a la colosal repercusión de prensa y la masiva concurrencia, las acciones de visibilidad no lograron traducirse en números financieros favorables para los administradores. En 1997, un violento temporal destruyó gran parte de las instalaciones en la zona de Mar Chiquita, obligando a efectuar cuantiosas inversiones para reconstruir la estructura destruida. A ese incidente climático se sumó la posterior crisis personal de la pareja, coyuntura que desgastó la administración de los activos comerciales compartidos.
El quiebre definitivo de la sociedad operativa sobrevino tras el escándalo mediático y la separación afectiva con Vadalá, sumado al fallecimiento de Mario Castiglione a comienzos del nuevo milenio. Si bien la playa intentó sostener la actividad con promociones y eventos especiales, la acumulación de deudas operativas terminó por ahogar la rentabilidad del proyecto. Hacia finales de la temporada 2004, la emblemática propuesta bajó definitivamente la persiana, dando lugar a una posterior licitación pública por parte de las autoridades municipales.
Actualmente, el recuerdo de Playa Franka permanece en la memoria popular como un símbolo de la cultura pop argentina y la impronta vanguardista de la diva nacional. Tras dos décadas de su cierre definitivo, la mítica playa donde la One cortaba las bikinis volvió a instalarse en la agenda del espectáculo. El fenómeno rescata una época dorada de la temporada veraniega que combinó audacia, debate moral y el sello inconfundible del teatro de revista.
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