"Sabe dónde está mi nieto": la historia de Wolk en Mar del Plata y el secreto que se llevó a la tumba

La muerte del genocida Juan Miguel Wolk vuelve a traer al presente la historia de Leda Barreiro y la incansable búsqueda de su hija Silvia y del nieto que nació en el Pozo de Banfield.

Ledda comenzó a militar en Abuelas de Plaza de Mayo después de haber sido secuestrada y torturada junto a su esposo y su hijo menor en La Cueva.

23 de Agosto de 2026 15:51

La muerte del genocida Juan Miguel “El Nazi” Wolk en Mar del Plata vuelve a traer al presente la historia de Ledda “Negrita” Barreiro. El represor, responsable del centro clandestino de detención conocido como Pozo de Banfield, fue señalado por Ledda como una de las personas que podía conocer el destino de su hija Silvia, quien permaneció detenida y dio a luz allí antes de desaparecer.



Durante décadas, Ledda sostuvo la búsqueda de su nieto, que permanece desaparecido desde el nacimiento de su madre en cautiverio.

Silvia fue secuestrada el 21 de diciembre de 1976 junto a su esposo, Gastón Larrieu. Estaba embarazada de dos meses. A través de distintos testimonios, Ledda pudo reconstruir que su hija pasó por los centros clandestinos La Cacha, el Pozo de Arana y el Pozo de Banfield, donde se presume que dio a luz a su hijo. Desde entonces, Silvia permanece desaparecida y su nieto nunca fue encontrado.

Por eso, cuando Wolk obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria y se instaló en un dúplex de Punta Mogotes, Ledda no dudó en señalar la contradicción: el hombre que había comandado el lugar donde podía haber nacido su nieto era ahora su vecino. “Mi nieto nació en el Pozo de Banfield. Así que tengo un vecino que sabe dónde está mi nieto”, había dicho.



El 5 de marzo de 2016, organismos de derechos humanos marcharon en silencio hasta la casa de Wolk.

Con esa frase como bandera, Ledda encabezó una movilización hasta la vivienda del represor. Los organismos de derechos humanos se concentraron en la entrada al Bosque Peralta Ramos y marcharon en silencio hasta la casa de Wolk. El único cartel que llevaron resumía el reclamo que Ledda sostuvo durante décadas: “¿Dónde están los chicos del Pozo de Banfield?”

Un represor que sabía dónde estaban los desaparecidos

Wolk fue jefe del Pozo de Banfield, uno de los centros clandestinos por los que pasaron cientos de personas durante la última dictadura. Entre ellas estuvieron los estudiantes secundarios secuestrados en el marco de la denominada Noche de los Lápices y mujeres embarazadas que dieron a luz durante su cautiverio.



Wolk estuvo al frente del Pozo de Banfield, uno de los centros clandestinos donde permanecieron secuestradas mujeres embarazadas durante la última dictadura.

Ledda sostenía que quienes habían comandado esos lugares podían conocer el destino de los niños nacidos en cautiverio y de sus padres. “Este hombre sabe dónde están los nietos que nacieron en el Pozo de Banfield y los restos de sus padres”, había planteado durante aquella conferencia de prensa.

La historia de Wolk también estuvo atravesada por los intentos de evitar la Justicia. En los años 80 había sido condenado a 25 años de prisión, pero las leyes de impunidad evitaron que cumpliera la pena. Años después, cuando fue convocado en el marco de los Juicios de la Verdad, hizo llegar un falso certificado de defunción y durante un tiempo fue considerado muerto.



En 2016, Wolk obtuvo prisión domiciliaria por razones de salud y se instaló en un dúplex de Punta Mogotes

Su paradero fue descubierto luego de una denuncia de Marta Ungaro, hermana de uno de los jóvenes desaparecidos en la Noche de los Lápices. Wolk volvió a quedar bajo la órbita judicial y, en 2016, obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria por razones de salud. Desde entonces permaneció en una vivienda de Punta Mogotes, donde finalmente murió este viernes a los 92 años.

La búsqueda de Ledda: una hija desaparecida y un nieto que nunca conoció 

La historia de Ledda por la búsqueda de su familia comenzó mucho antes de aquella manifestación en la casa de Wolk. Madre de Silvia, Antonio y Fabián Muñoz, vivió junto a su familia el avance de la represión en Mar del Plata y debió abandonar la ciudad cuando la persecución de la CNU se intensificó. Sus hijos también comenzaron a ser perseguidos por su militancia política.



En Mendoza, su hijo Antonio y su pareja Ivonne fueron detenidos pocos días después del nacimiento de María Antonia, su nieta. Ledda viajó hasta allí para reclamar por su familia y logró reencontrarse con Antonio en la Penitenciaría, donde permaneció detenido durante siete años. Ocho meses después pudo recuperar a su nieta, que había sido entregada a otra familia.



La historia de Silvia tuvo otro destino. Militaba en La Plata y fue secuestrada el 21 de diciembre de 1976 junto a su esposo, Gastón Larrieu. Estaba embarazada de dos meses. Los testimonios permitieron reconstruir su paso por La Cacha, el Pozo de Arana y el Pozo de Banfield, donde se presume que dio a luz a su hijo. Desde entonces, Silvia permanece desaparecida y su hijo nunca fue encontrado.

Después de ser secuestrada junto a su esposo y su hijo menor y permanecer detenida y torturada en La Cueva, Ledda comenzó a militar en Abuelas de Plaza de Mayo. Durante décadas recorrió tribunales, organismos y distintos lugares del país y del exterior para sostener la búsqueda. Murió en diciembre de 2023, a los 88 años, sin conocer el destino de su nieto. Ahora, con la muerte de Wolk, vuelve a quedar flotando aquella pregunta que encabezó su marcha: ¿dónde están los chicos del Pozo de Banfield?

Lo más

leído