Trabajadores del Inareps en alerta: “Muchos tienen dos trabajos para poder sostener uno”
La protesta se realizó este jueves frente al organismo. Reclaman por el presentismo, los pases de grado y categoría y advierten por la pérdida de personal desde el traspaso a la Andis.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Trabajadores del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (Inareps) llevaron adelante una nueva jornada de protesta en Mar del Plata para reclamar por el pago de deudas, definición de roles y el pase a planta de los trabajadores.
En diálogo con 0223, Juan Bustamante explicó: “Estamos nuevamente reclamando el presentismo, que otra vez nos volvió a quedar trabado en el Ministerio de Economía”, señaló.
A la demora en el pago se suma la incertidumbre respecto del futuro de la estructura del instituto. “No tenemos el organigrama completo; no sabemos si se van a perder las jefaturas, si los departamentos se van a terminar disolviendo finalmente, como suponemos que se va a llevar a cabo”, sostuvo el trabajador.
Bustamante también cuestionó la situación del Inareps desde su incorporación a la órbita de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). Según declaró, el cambio modificó la forma en la que el instituto administra sus recursos. “Nos están atacando de todos lados, la verdad. No podemos disponer de nuestros fondos como antes”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que se trata de recursos que deberían regresar al organismo y que tienen impacto tanto en el funcionamiento del hospital como en los propios trabajadores. “Es una parte de la coparticipación que nos tiene que devolver el Gobierno para todos los trabajadores”, indicó.
Otro de los puntos centrales de la protesta está relacionado con los pases de grado y categoría. Bustamante aseguró que la demora afecta especialmente a quienes realizaron estudios y capacitaciones que deberían traducirse en una mejora salarial.
“Quedaron relegados todos los pases de grado y los pases de categoría. Entonces, hace dos años que los compañeros que quizás tienen una licenciatura o se formaron más no están recibiendo la remuneración correspondiente a eso”, reveló.
La situación, según remarcó, atraviesa a prácticamente todo el personal del instituto y no se limita a un área determinada. “Quedaron todos en el medio: desde lo administrativo, inclusive, hasta las especialidades médicas, kinesiología, todos los servicios”, detalló.
Deterioro salarial y problemas con Andis
El reclamo salarial también tiene un impacto directo sobre la cantidad de trabajadores que permanecen en el organismo. Bustamante aseguró que en los últimos años el Inareps perdió entre un 15 y un 20% de su personal debido a la búsqueda de mejores condiciones laborales. “Los compañeros se van a trabajar a otro lado, consiguen lugares mejores. Muchos tienen dos trabajos para poder sostener uno”, remarcó.
Para Bustamante, el deterioro salarial no es solamente una cuestión económica, sino que termina repercutiendo en la capacidad del instituto para sostener su planta de trabajadores. “La van peleando, pero sí, el impacto es directo”, resumió.
El trabajador también se refirió a las dificultades que, según plantean, comenzaron a atravesar desde que el Inareps quedó bajo la órbita de la Andis. Bustamante aseguró que antes existía un vínculo más directo con el Ministerio de Salud, mientras que actualmente las decisiones deben canalizarse a través de otros funcionarios. “Quedamos sin respuesta. Nosotros generalmente teníamos un nexo directo, pero a partir de ahora tenemos que hablar con secretarios”, señaló.
En ese sentido, cuestionó que algunas decisiones sean tomadas lejos de la realidad cotidiana del instituto y consideró que la incorporación del Inareps a una estructura junto a otros establecimientos con características diferentes dificulta la respuesta a las necesidades específicas del centro de rehabilitación marplatense. “Estamos en confluencia con otros hospitales que tienen especialidades completamente distintas y necesidades que no son las mismas que las nuestras”, explicó.
Preocupación por los insumos y la infraestructura
El escenario también genera preocupación por el funcionamiento cotidiano del hospital y la atención de los pacientes. Bustamante destacó el nivel de los profesionales y trabajadores del Inareps, pero advirtió que las dificultades presupuestarias comienzan a sentirse en distintos aspectos.
“El recurso humano y la atención es excelente. De hecho, tenemos una reputación en el país de ser el mejor hospital de rehabilitación”, destacó.
Sin embargo, sostuvo que mantener ese nivel de atención se vuelve cada vez más complejo ante la falta de determinados recursos. “Se te va haciendo más difícil con lo que son insumos, sillas de ruedas, la misma infraestructura del hospital y los traslados. Estamos muy complicados, realmente”, concluyó.
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