"Denuncié hechos de violencia contra pacientes y perdí mi trabajo": el crudo relato de una ex enfermera del Inareps
Una mujer que trabajó durante 12 años allí denunció que la echaron después de declarar como testigo en una causa por presuntos maltratos contra pacientes.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Una ex trabajadora del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (Inareps) de 55 años decidió hacer pública su historia profesional para responder a "quienes muchas veces se preguntan por qué los trabajadores no denuncian situaciones de violencia dentro de las instituciones".
En diálogo con 0223 M.G.T., relató que trabajó durante doce años en el Instituto y que durante ese período participó como testigo en una causa por hechos de violencia contra pacientes con discapacidad neurológica que habrían ocurrido dentro del establecimiento y que terminaron con el enfermero Rubén Omar Rivas condenado a once años de prisión.
Según su testimonio, pocos meses después de su declaración, fue desvinculada de la institución: "Aludieron a la finalización de contrato teniendo 12 años de antigüedad y sin ningún tipo de sumario ni quejas".
La mujer aseguró que la cesantía se produjo el 31 de marzo y que no tuvo indemnización ni seguro de desempleo ni ninguna otra cobertura económica: "Esperaron que declare en el juicio oral y este año me dejaron sin trabajo".
Contó que es el sostén de su familia y que actualmente, en el contexto de crisis, trabaja de manera precaria como monotributista. Además reveló que atraviesa problemas de salud derivados de las exigencias físicas de su labor en el Inareps y subrayó que muchas veces las tareas excedían a su responsabilidad, pero que de igual forma las tomaba debido al escaso personal disponible en el Instituto.
Con el acompañamiento de un abogado de Asociación Trabajadores del Estado (Ate), M.G.T. está impulsando un reclamo administrativo y judicial, y en esa línea reclama su reincorporación o el pago de una indemnización acorde.
"Quiero que la sociedad sepa lo que nos pasa a los que denunciamos"
La ex empleada del Inareps sostuvo que presentó distintas denuncias ante el Ministerio de Salud y lamentó que pese a ello la institución continúe funcionando con total normalidad.
Aseguró haber sido testigo de presuntos hechos de violencia física contra pacientes que, por su condición de salud, no podían expresar lo sucedido por cuenta propia. "Quiero que la sociedad sepa lo que nos pasa a las personas que sí denunciamos", sentenció.
La ex trabajadora explicó que decidió hacer pública su denuncia después de la repercusión que tuvo el caso del cuidador del geriátrico: "Muchas personas cuestionan la falta de denuncias sin conocer las consecuencias que pueden enfrentar quienes deciden hacerlo".
"Me gustaría que esta historia también se conozca y se viralice, para que la gente entienda por qué muchas veces los trabajadores tienen miedo de denunciar", sintetizó.
El caso original
El caso se remonta al año 2021, cuando Rivas abusó sexualmente de una mujer, por entonces de 47 años, que se internó en el centro médico de ruta 88 procedente de la localidad bonaerense de Ayacucho después de sufrir un ACV.
En la primera audiencia del juicio, la víctima contó que el imputado le realizó tocamientos en su vagina, le manoseó sus pechos cuando le practicaba un electrocardiograma y que en una ocasión Rivas se bajó los pantalones y le colocó su pene encima de su mano derecha, la extremidad que no podía mover a causa del ACV.
La denuncia realizada en septiembre de 2021 por parte de una enfermera dio cuenta tanto del hecho del abuso sexual –que había sucedido días antes- y de los malos tratos que tuvieron lugar, en el la misma institución, en 2017. El caso llegó al fuero federal -fundado en que el escenario de los hechos es un establecimiento nacional- después de la inhibición de la justicia provincial.
En el debate la fiscalía describió que la mujer rompió en llanto en medio de una crisis nerviosa y alertó a las enfermeras que estaban en ese momento de turno en la madrugada del 15 de agosto de 2021, unos días después del hecho, que se estima sucedió entre el 1 y el 11 de agosto de ese año. En tal sentido, el fiscal expuso que, cuando las enfermeras fueron hasta la habitación, la mujer les relató la agresión sufrida, tras lo cual tomó intervención la médica clínica que esa noche estaba de guardia.
En relación al segundo hecho juzgado, que tuvo como víctimas a dos hombres que no tenían posibilidad de reaccionar o defenderse por encontrarse afásicos, el representante del MPF sostuvo que también quedó probado. Recordó que durante el juicio se escucharon testimonios de familiares que dieron cuenta de las situaciones de maltrato por parte de Rivas, como bañarlos con agua fría, decirles expresiones humillantes, arrojarles agua sobre las heridas de sus traqueotomías, pegarles y “revolearlos” sobre sus camas. Agregó que enfermeras que declararon en el caso dieron cuenta de que los malos tratos eran diarios y que fueron cometidos durante 2017, cuando estos dos hombres estuvieron internados.
En mayo del año pasado, los jueces Roberto Minguillón, Martín Poderti y Roberto Falcone condenaron a Rubén Omar Rivas como autor del delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por haberse cometido por una persona encargada de la guarda de la víctima, en concurso real con el delito de vejaciones en dos hechos de los que resultaron víctimas pacientes afásicos.
El Tribunal también dispuso la inhabilitacion penal perpetua para que Rivas desarrolle su profesión de enfermero, accesorias legales y costas del proceso.
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