Mar del Plata tendrá la primera escuela de fútbol para niños y jóvenes con autismo

Los referentes detrás de Inti Huara le explicaron a 0223 cómo el fútbol puede convertirse en una herramienta de desarrollo, socialización e inclusión.

Se trata de un proyecto de la Fundación Inti Huara.

8 de Agosto de 2026 19:02

Por Redacción 0223

PARA 0223

Mar del Plata sumará próximamente una propuesta inédita para niñas y niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA). Se trata de la primera escuela de fútbol de la provincia de Buenos Aires pensada exclusivamente para la inclusión de jóvenes con autismo, que nació en Jujuy y abrirá su segunda sede a nivel nacional en nuestra ciudad.

El proyecto pertenece a la fundación Inti Huara y surgió a partir de una necesidad que sus impulsores detectaron hace años. "La demanda de espacios de contención para niños y jóvenes con autismo era muy grande y prácticamente todas las terapias eran individuales", explicó el fundador Mariano Vera. En ese contexto, decidieron crear un espacio donde las personas con autismo pudieran "conectar y relacionarse con otros niños y jóvenes" a través de una actividad compartida.

Enrique Bertoni, el referente de la fundación en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, señaló que muchas veces los chicos con autismo "quedan un poco relegados" cuando participan de propuestas generales destinadas a personas con discapacidad, ya que presentan necesidades muy específicas. "La idea fue generar un espacio propio, con su dinámica, sus profesores y un trabajo pensado exclusivamente para ellos", resumió.

Mucho más que una escuela de fútbol

Aunque el fútbol es el eje central de la propuesta, desde Inti Huara aclararon que el verdadero objetivo va mucho más allá del deporte. Antes de comenzar cualquier actividad, el equipo realiza entrevistas con cada familia para conocer los intereses, preferencias y características de cada chico y ese primer acercamiento les permite construir un vínculo de confianza sobre el que luego desarrollan el trabajo deportivo.

"Primero buscamos conocernos. Vemos qué cosas les gustan, cuáles les generan incomodidad, cuáles son sus potencialidades y, a partir de ahí, construimos el vínculo", explicó Bertoni. Recién después de esa etapa comienzan los ejercicios, que se adaptan a las necesidades particulares de cada niño o joven.

Para Vera, la actividad deportiva "mejora la calidad de vida" de las personas con autismo porque combate el sedentarismo, fortalece la condición física y aporta beneficios emocionales. "Les mejora el humor, les genera situaciones de placer a través del juego y los ayuda a relacionarse con otras personas", argumentó. Además, destacó como otra característica distintiva que en muchas actividades participan también padres o hermanos, lo que contribuye a fortalecer los vínculos familiares.

Según Bertoni, el deporte suele despertar un entusiasmo especial en muchos chicos con TEA. "Es el espacio donde muchas veces logran desarrollar todo su potencial", señaló el referente y destacó que el trabajo favorece la coordinación visomotriz, el conocimiento del cuerpo en el espacio y el desarrollo de distintas habilidades motrices.

Por eso, aclaró que el objetivo no es únicamente enseñar a jugar al fútbol, sino a utilizar esa disciplina como una herramienta para potenciar sus capacidades y responder a las necesidades de cada participante.

Un proyecto inédito para Mar del Plata

La llegada de Inti Huara a la ciudad comenzó a gestarse cuando la referente marplatense Yamila Álvarez tomó contacto con la experiencia que la fundación desarrolla en Jujuy y propuso replicarla. A partir de allí comenzaron las reuniones, la búsqueda de espacios físicos y la conformación del equipo de trabajo. "Estamos muy entusiasmados y ya prácticamente tenemos definidos los profesores. Esperamos que la difusión permita que muchas familias conozcan esta propuesta y el espacio pueda crecer", contó Bertoni.

La apertura tendrá además un fuerte valor simbólico: será la primera escuela de fútbol para chicos con autismo en la provincia de Buenos Aires y la segunda del país, después de la sede jujeña. Si bien el primer desafío es consolidar la escuela de fútbol, desde la fundación ya imaginan nuevos horizontes. 

"Primero queremos que este proyecto crezca y después iremos evaluando las necesidades que aparezcan", indicó Vera, dejando abierta la posibilidad de incorporar otras disciplinas deportivas en el futuro. "Inti Huara tiene muchos más proyectos para personas con autismo y otras discapacidades que iremos desarrollando de a poco", reveló.

Respecto al crecimiento de la población con autismo, Vera indicó que no hay necesariamente más personas dentro del espectro, sino que "hoy existen muchos más diagnósticos que hace algunos años". Para Bertoni también contribuye el cambio que se dio en las familias sobre cómo viven esa realidad. "Los chicos hoy son mucho más visibles y las familias se animan a incluirlos en distintos espacios", observó e indicó que esa mayor participación abre la puerta a nuevos desafíos.

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