River volvió a la AFA y los clubes le marcaron la cancha: “Esos temas ya se discutieron”

El regreso al Comité Ejecutivo estuvo marcado por los cruces con otros dirigentes. Tapia y distintos representantes de los clubes le recordaron al vicepresidente Ignacio Villarroel que muchas de las cuestiones planteadas ya habían sido debatidas durante los seis meses en los que el club de Núñez decidió no participar de las reuniones.

El presidente de AFA recordó que buena parte de esas cuestiones habían sido tratadas en las reuniones anteriores del Comité Ejecutivo, justamente durante el período en el que River había decidido no asistir.

23 de Septiembre de 2026 13:03

Por Redacción 0223

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Luego de varios meses de polémica, finalmente el Club Atlético River Plate regresó al Comité Ejecutivo de la AFA Después de su larga ausencia, el club de Núñez volvió a sentarse en la mesa dirigencial con un documento bajo el brazo y una serie de pedidos para modificar distintos aspectos del fútbol argentino.

Pero del otro lado de la mesa había una respuesta preparada: varios de esos temas ya habían sido discutidos mientras River no participaba de las reuniones. Y lo que fue mucho peor: algunos de los insólitos requerimientos de su dirigencia contradecían lo que habían pedido anteriormente. "Vienen a solicitar cambios de cosas en una línea contraria a lo que ya habían pedido antes", reclamaron algunos dirigentes.

El vicepresidente segundo Ignacio Villarroel y el secretario general Agustín Forchieri fueron los representantes de River en el encuentro. Villarroel presentó los seis ejes que el club había difundido públicamente, entre ellos cambios en el formato de los torneos, calendario, arbitraje, comercialización y funcionamiento institucional.

La respuesta de Claudio “Chiqui” Tapia fue inmediata. El presidente de AFA recordó que buena parte de esas cuestiones habían sido tratadas en las reuniones anteriores del Comité Ejecutivo, justamente durante el período en el que River había decidido no asistir.

Y después de Tapia, varios dirigentes tomaron la palabra para responderle directamente a Villarroel. Juntos defendieron la continuidad del actual esquema de Primera División y sostuvieron la posición de la mayoría de los clubes de la Liga Profesional respecto de mantener el formato vigente. La discusión tiene además una dimensión federal, ya que desde varios sectores consideran que reducir la cantidad de equipos perjudicaría la representación de distintas regiones del país.

También pusieron el foco en la manera en que River decidió instalar sus reclamos. La observación fue concreta: las cuestiones relacionadas con el funcionamiento del fútbol argentino deben discutirse dentro del Comité Ejecutivo, y no primero a través de los medios de comunicación o las redes sociales.

Otro de los puntos que generó resistencia estuvo relacionado con cuestiones económicas y comerciales. Entre los pedidos de River aparece la revisión de distintos aspectos de la comercialización y los derechos televisivos.

La respuesta de los dirigentes fue que varios de esos acuerdos vienen de gestiones anteriores y que no pueden modificarse de manera unilateral antes de que llegue una nueva instancia de negociación.

La discusión sobre el calendario también encontró una respuesta institucional: desde la AFA señalaron que las competencias correspondientes a 2027 ya habían sido definidas con anticipación, por lo que las propuestas de River serán analizadas pensando en la temporada 2028.

Mientras tanto, en la propia reunión se destacó otro dato que, para la dirigencia del fútbol argentino, muestra el momento que atraviesa la actividad: se volvió a marcar un récord en materia de transferencias y comercialización de futbolistas. La Liga Profesional informó que durante 2026 fueron exportados 875 jugadores.

El contraste quedó expuesto. Mientras River regresó con un documento para plantear cambios, desde el resto de la dirigencia le marcaron que el ámbito para discutirlos siempre estuvo abierto y que buena parte de esas conversaciones se produjo durante los meses en los que el club de Núñez decidió apartarse de las reuniones.

El episodio también dejó en evidencia una interna cada vez más marcada. River volvió a la mesa de decisiones, pero su regreso estuvo acompañado por cuestionamientos de distintos clubes a la forma y al momento en que presentó sus reclamos. "Esto es lo que demuestra cuáles son los problemas internos que está sufriendo la institución de la banda", deslizaron los dirigentes en off.

Y hubo un punto que molestó especialmente a varios dirigentes: que las propuestas se conocieran públicamente antes de ser planteadas formalmente en el Comité. Para los clubes que participaron de la reunión, el mensaje fue claro: si River quiere discutir los cambios del fútbol argentino, ahora deberá hacerlo dentro de la mesa en la que también participan los demás clubes.

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