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El clásico

30 de Septiembre de 2014 00:27

Quilmes se dio el gran gusto ante Peñarol

Primer plano de "Junior" Cequeira, en su vuelta a Quilmes, y el festejo con sus compañeros (Fotos: Diego Berrutti).

En el debut de temporada, el "Cervecero" cerró mejor y se impuso al "Milrayitas 68 a 64, en un clásico parejo hasta el cierre. El miércoles, segundo capítulo. 

Fue parejo de principio a fin. Jugado a “los tumbos”, con errores típicos de comienzo de temporada y muy bajo goleo. Sin embargo, por la historia y el suspenso que se mantuvo hasta los minutos finales, terminó siendo un lindo clásico. Quilmes se dio el gran gusto, para dejar atrás derrotas pasadas, y comenzó con el pie derecho el primero de los –mínimamente- seis choques de la temporada. El pueblo “Cervecero” se fue delirando del Polideportivo luego del 68-64 ante Peñarol, en el estreno de temporada. Sin descanso, el miércoles será el segundo capítulo.

Quilmes redondeó una actuación colectiva interesante. No brilló, falló mucho en ofensiva como su rival, pero terminó imponiéndose defensivamente, especialmente en el complemento. Peñarol sintió lógicamente la ausencia de Martín Leiva, más las limitaciones físicas de Gabriel Fernández y Forrest Fisher. En la pintura, el "Cervecero", aún utilizando a Gallizzi solo tres minutos, se impuso y dominó en el rebote (49 a 32, el local solo ganó 2 rebotes ofensivos). 

Primer cuarto de errores y escaso goleo. Peñarol comenzó jugando a la pintura, con Adrián Boccia yendo ante Marín para un rápido 4-0, todos del ex Lanús. Quilmes corrió la cancha y con dos contras igualó el juego. Sin embargo, el equipo de Rivero se mostró más seguro. El primer triple de la noche fue para Fisher, y luego Leo Gutiérrez penetró ante Ivory Clark, encestó y le sacó la falta al extranjero. Así el “Milrayitas” sacó la máxima inicial de 10-4, en la mitad del parcial.

Quilmes estuvo apresurado en ataque. En los cinco minutos iniciales tuvo un paupérrimo 0/6 en triples, rubro que fue malo todo el partido en cuanto a porcentajes pero que le hizo ganar el partido, en definitiva. Cequeira no entraba en juego. Sin embargo, empezó a gravitar Diego Romero. Gabriel Fernández, único pivot natural de Peñarol, llegó a las dos faltas. El misionero encabezó la recuperación del “Tricolor”, y con cinco puntos (tres desde la línea y dos tomando un rebote), dejó a su equipo a un respiro (12-11), hasta que llegó el parate por la rotura del reloj de 24 segundos. 

En la reanudación tras casi 20 minutos, Peñarol cerró mejor, con una gran tarea de Adrián Boccia, complicando nuevamente a Marín (2 faltas). Con 5 puntos en un minuto, el “Milrayitas” se recompuso y cerró al frente 17-13. 

A los 2 minutos del segundo segmento, Ramella se vio obligado a pedir minuto. Quilmes siguió dormido tras el parate anterior, y Peñarol, en un abrir y cerrar de ojos, le anotó cinco puntos para sacar una ventaja interesante (22-14). Con Konsztadt lúcido en la conducción, el “Milrayitas” despertó con un triple de Giorgetti y un doble de Diez. Massarelli ingresó para revolucionar el ataque del equipo de Rivero, y con un doble suyo se dio la máxima de 26-14. 

Quilmes, con mucho tiempo de Vildoza en cancha (0/2 en triples) y Cequeira descansando, no encontró en ofensiva la claridad que le permitiera reaccionar. El partido se transformó en un ida y vuelta interesante para el espectáculo. Ingresó Wolkowyski para frenar a Giorgetti, y el “Colo” dio sus tres puntos para empezar a achicar. Pero Baxley, recién tuvo su primer lanzamiento a los cinco minutos, fallando uno de dos libres. 

Peñarol empezó a equivocarse en ataque, cayendo en el cerrojo r. Una pérdida de Boccia culminó en contragolpe “Cervecero” de Marín, y lo continuó el primer triple de la noche para la visita, a través de Vildoza. Así, con un rápido parcial de 7-0 Quilmes se acercó (27-23). Pero Gutiérrez anotó su primer lanzamiento desde el perímetro para contestarle, aunque luego dejaría la cancha con un profundo corte en su frente (ver aparte).

En el ida y vuelta, corriendo la cancha, Peñarol supo mantener distancia en el marcador con un Giorgetti que complicaba con sus penetraciones al canasto. A 1m43s del cierre del parcial, Sahdi encestó un doble y recibió la falta, para el 37-27 que volvía a una distancia de diez puntos. Pero Quilmes encontró un triple de Cequeira, luego Marín y Romero fueron a la línea y el equipo de Ramella se fue al descanso largo aún en juego (39-33). 

El tercer segmento fue de Quilmes. El “Tricolor” se lo quedó 20 a 14, producto de su defensa y la aparición ofensiva de Walter Baxley. El norteamericano había tenido una mala primera mitad, con 7 puntos. Esa misma cantidad anotó solamente en el tercer período, bien secundado por un Cequeira que manejó los hilos. 

De entrada, el “Cervecero” marcó un parcial de 6-0, con Cequeira efectivo (4 puntos) y su equipo a solo dos puntos (41-39). Peñarol tardó en anotar, pero Boccia –el mejor de su equipo- siempre empujó con sus posteos. Marín llegaba a la cuarta, y desde la línea el local respiraba (44-39).

Quilmes renació con un triple de Baxley, y a 5m13s con un doble de Clark pasó por primera vez al frente en toda la noche (44-45). Sin embargo duró poco ese liderazgo. Sahdi y Boccia, con sus triples, mantenían en ventaja al equipo de Rivero. Pero el elenco de Ramella finalizó los últimos dos minutos con Wolkowyski, Romero y Maciel marcando la pintura. Entre ellos y Baxley, lograron empatar el encuentro en 53. 

Muy mal inicio del último cuarto, errático como todo el partido. En tres minutos, solo dos puntos de Leo Gutiérrez. Peñarol defendió duro, pero perdió por cinco faltas a Franco Giorgetti, una baja que ante la escasez de personal “Milrayitas” parecía complicar más el panorama. Pero Quilmes no podía en ataque. Baxley terminó la mayoría de los ataques iniciales pero con nula efectividad. Cuatro minutos tardó el “Cervecero” en anotar, con un libre de Maciel.

Diez atacaba a Maciel pero fallaba. Y el “Gordo” empezó a marcar el quiebre con un triple, el tercero de la noche para el equipo, para pasar al frente. Le siguió un doble de “Junior” Cequeira, y un sorpresivo triple de Ivory Clark, de floja noche y solo dos puntos hasta entonces. Con cuatro minutos finales por delante, el “Cervecero” sacó la máxima de 56-64.

Peñarol vivía ofensivamente de Boccia. Pero era muy poco. Solo 11 puntos anotó el local en el último parcial, seis fueron del ex Lanús. Gutiérrez ante Romero ponía suspenso, a 1m32s (62-66). Cequeira consumió los segundos y falló su lanzamiento de dos, para que Boccia captara un rebote y dejara al “Milrayitas” a solo dos puntos (64-66) con 1m06s por jugarse, y el ánimo que parecía cambiar de una hinchada a otra. 

Peñarol tuvo la chance de empatar o pasar al frente, luego que Baxley fallara un triple y Gabriel Fernández ganara un rebote valioso. Konsztadt manejó hasta el final, pero Leo falló su doble con 15 segundos. Cequeira solo anotó un libre de dos. Y Gutiérrez lanzó un triple desde 9 metros, con siete segundos por jugarese, pero la pelota tambaleó por el aro y no quiso entrar. Marín, desde la línea y solo con una conversión de dos, puso la rúbrica final y Quilmes sentenció el triunfo. Un inicio inmejorable para el "Cervecero", que festejó como hacía tiempo no festejaba ante su clásico rival.