Edición 5ta

4 de Octubre de 2015 22:09

“Hasta que empezó este proyecto, el ecosistema no registraba cambios”

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La casona que el emprendimiento recuperaría para espacio común del barrio privado.

El abogado Julio Hikkilo afirmó que hay pruebas, testigos y estudios del Conicet, que acreditan que las obras del barrio privado “Lagos del Mar” dañaron la reserva. Municipio y Provincia, involucrados.

La semana pasada, la justicia de Mar del Plata falló en favor de la paralización de las obras en el barrio naútico privado “Lagos del Mar”, ubicado sobre la ruta 11 lindero a la laguna de Mar Chiquita, a metros del peaje ubicado en el ingreso a la localidad balnearia. La medida se llevó adelante luego de la presentación que realizó la asociación civil “Casa del Trabajador”, conformada por vecinos de la zona.

En diálogo con 0223, el abogado Julio Hikkilo, asesor de los demandantes, aseguró que “luego de que la justicia actuara y se acatara la resolución, se están sumandos muchísimos afectados a la causa. Pescadores que concurrían al lugar, que tomaron fotografías del daño ambiental que se fue generando, fotógrafos de aves que regularmente visitan el sitio. Ahora seguramente la empresa se va a defender, pero al no haber ningún estudio ambiental, tiene las de perder”, analizó el letrado.

Respecto al estudio que realizó el biólogo Armando Cicchino, sobre el impacto que sufrió la laguna por la urbanización efectuada sobre aproximadamente 800 lotes, Hikkilo específicó: “Se constató que el relleno de los humedales tapona la salida de los arroyos Dulce y Vivoratá. Han creado lagos artificiales y hasta establecieron desembarques para lanchas, todo sin habilitación”, detalló.

En esa línea, el abogado contó que Cicchino “trabaja en el lugar desde el 2002. Hasta el 2012, que empezó este proyecto, el ecosistema no registraba cambios. A partir de que empezó el relleno y nivelación del terreno, se produce un cambio permanente y sistemático en el lugar, afectando a especies de animales que viven permanentemente en el lugar o bien que pasan durante su tiempo migratorio. Hay un daño cierto y determinado”, insitió Hikkilo.

“Estamos ante un negocio millonario. Hay una enorme preocupación de más de 20 personas que nos llamaron porque han entregado mucho dinero en concepto de seña y cuotas para adquirir lotes. Ellos pueden ser co-responsables, pasan a ser una especie de socios en este emprendimiento. La administración se maneja como un consorcio. Este lunes estaremos notificando a los propietarios de Capital Federal, a la municipalidad de Mar Chiquita y al fideicomiso de Lagos del Mar”, explicó el letrado.

Para Hikkilo, las responsabilidades incluyen a todos: “Más allá de que la justicia haya actuado correctamente, es una pena que se deba llegar a esa instancia por la decidia de las autoridades. Se evaluará con los vecinos del lugar el daño ambiental contra los que aprobaron la ordenanza municipal que cambió la denominación catastral del lugar cuando esto es una reserva natural. Y es paradójico que el guardaparque, que son los ojos del Opds bonaerense, haya tolerado y nunca denunciado esto durante los últimos años. El gobernador tendrá que decidir si sostiene este negocio inmobiliario”, fustigó el abogado ambientalista.

Por último, Hikkilo se expresó tajante: “La justicia ya habló y dijo lo que tenía que decir, ahora dependerá del sector político resolver esto”.

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