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En Mar del Plata, todos miran el tablero nacional

En Mar del Plata, todos miran el tablero nacional

Por Mariano Suárez

Desde hace semanas, Mar del Plata está repleta de afiches con la imagen de los distintos dirigentes que buscan posicionarse para ser candidatos. Falta mucho: recién en 73 días se sabrá quiénes serán los precandidatos, cuántas fuerzas competirán y qué espacios se animarán a ir a una Paso. En 73 días todo puede cambiar.

Fotos de Ariel Ciano, Guillermo Montenegro, Maxi Abad, Fernanda Raverta y Vilma Baragiola se pueden ver en distintas paredes de Mar del Plata. A ellos, se les sumó en las últimas horas el exintendente Gustavo Pulti, quien confirmó a través de redes sociales que será candidato a intendente. También está en la lista Carlos Arroyo, que pese a los tironeos que mantiene con los principales referentes de Cambiemos insiste con la idea de ir en busca de la reelección. A todos ellos les falta algo crucial: saber qué pasará a nivel nacional.

“Hasta que no esté más claro el panorama nacional por más afiches y campaña que hagan está todo en veremos”, razonó un viejo operador político de la ciudad, que fue un poco más allá con su análisis: “Si Cristina juega es una cosa, si se baja abre otro abanico muy distinto. Pero no es lo único. Si finalmente Cristina y Massa van a una interna, para abajo cambian todo el panorama porque los kirchneristas y los massistas en los municipios hoy por hoy no se imaginan juntos”.

Ese razonamiento hace parecer que en Cambiemos la costa está más calma. Pero solo parece. En el gobierno provincial respiran más tranquilos en las últimas horas, luego de que el Plan V perdiera impulso. La alternativa de que María Eugenia Vidal tenga que jugar a presidenta no está descartada por completo, pero fue el propio Mauricio Macri el que descartó esa posibilidad días atrás. “A nosotros nos ordena, estamos convencidos de ir en busca de la reelección y cualquier otra opción no está en nuestros planes”, resumió un dirigente del entorno de Vidal.

De todos modos, trabajan con intensidad porque saben que las dificultades económicas del país y la imagen negativa creciente del presidente afectarán a la gobernadora en las elecciones. “Y nosotros no tenemos segunda vuelta”, dijo la fuente provincial. ¿Cuál es el plan? Arrasar en Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca, los distritos más populosos del interior, lo cual le permitirá equiparar las derrotas que se prevén en el tercero cordón del conurbano.

En Mar del Plata hoy hay cuatro precandidatos que quieren competir. Arroyo, Montenegro, Abad y Baragiola. Solo uno de ellos llegará a octubre. ¿Solo uno? ¿Qué pasa si el radicalismo rompe con Cambiemos? ¿Y si Baragiola finalmente juega por fuera? ¿Y si lo hace Arroyo? Cambiemos todavía tiene muchas incógnitas para sentirse más ordenado.

Los coqueteos de la UCR con la fractura perdieron fuerza en los últimos días. En el radicalismo marplatense aseguran que esas cuestiones, por lo pronto, no los afecta. Maxi Abad es el más Cambiemos de los radicales. Hombre de  Enresto Sanz, se ganó la confianza del gobierno provincial y llegó a la conducción del bloque de diputados provinciales de Cambiemos. En las últimas semanas, luego de hacer explícita su decisión de jugar por la Intendencia, logró dos fotos con María Eugenia Vidal.

Montenegro, en tanto, un hombre del riñón del Pro, no altera sus planes: reuniones, mates, charlas, actos y más. “Nuestra planificación es clara y no nos vamos a salir del libreto”, repiten cerca del exministro de Seguridad. Más allá de que en su entorno aseguran que los números “no le dan mal” (aunque reconocen que tienen mucho por crecer) la idea instalada era que el nivel de conocimiento todavía era muy bajo. En las últimas horas salió a la luz una encuesta de Aresco que lo muestra en una posición expectante.

Baragiola y Arroyo son las grandes incógnitas. Son los dos dirigentes de Cambiemos con mayor nivel de conocimiento y los dos más resistidos por las altas esferas. Por eso no es coincidencia que desde sus entornos repitan hacia afuera que tanto Arroyo como Baragiola jugarán “por afuera o por adentro”.

Luego de quedar expuesta por votar a favor y permitir la aprobación de la emergencia en infraestructura escolar, la exsecretaria de Desarrollo Social de Arroyo bajó el perfil. Y tras unos días de silencio intentó volver al camino de la buena letra: difundió un documento con el título: “El radicalismo de Buenos Aires quiere más Cambiemos en la Argentina”.

Baragiola repite que no se bajará y que si es cierto que en Cambiemos no quiere que juegue espera oírlo de la propia Vidal. “Hasta que eso no pase yo voy a ser candidata”, dice en privado. Sin embargo, más allá de hacer “buena letra”, la concejal analiza alternativas en caso de que ese rumor que todos repiten se concrete.

En el caso de Arroyo, en las últimas semanas se había desplegado un operativo de contención. La gobernadora no quiere saber nada con el intendente, pero en tren de realizar una elección muy favorable en Mar del Plata los operadores de Cambiemos saben que no pueden dejar escapar al núcleo duro de votantes del jefe comunal. Un sector del arroyismo, el más dialoguista, comenzó a tender puentes con Montenegro para aunar esfuerzos.

Sin embargo, el sector más duro del arroyismo parece, otra vez, haber ganado la pulseada. El intendente comenzó a difundir actividades con un claro mensaje hacia el gobierno provincial. “Arroyo repara el ingreso al Higa” o “Arroyo destina $30 millones para la reapertura del CEF” fueron dos de las gacetillas que difundieron desde el área de prensa. Son dos lugares que dependen del gobierno provincial. El golpe de gracia fue la firma de la caducidad del Paseo Hermitage, una medida rechazada por el gobierno provincial. Aquellos puentes que se intentaron construir están dinamitados y Arroyo vuelve a su trinchera.

Por su parte, la oposición es la más condicionada para planificar su estrategia electoral ante las incertidumbres nacionales. El peso de la decisión de Cristina Kirchner es vital, no solo por el caudal de votos que posee (hoy todas las encuestas la muestran por encima de Macri aunque sigue latente en muchos la idea de que no le alcanza para ganar un ballotage), sino también porque muchos dirigentes están esperando esa decisión para tomar la suya.

En las últimas horas, Raverta logró una foto con la expresidenta en el Instituto Patria. Es un espaldarazo a sus aspiraciones pero también es, de todos los nombres que circulan, la más condicionada ante las definiciones nacionales: si Cristina no juega su peso electoral pierde impulso.

Pulti salió a la cancha con fuerza en las últimas horas. El lunes circuló una encuesta de Gustavo Córdoba y Asociados, encuestadora que viene trabajando con Pulti desde su gestión como intendente, que lo muestra como el dirigente con mayor imagen positiva (45,4%) y también con mayor intención de voto (22,6%). En el mundo Pulti, donde nada queda librado al azar, no fue casual que al día siguiente confirmara que será candidato a intendente.

El exintendente es uno de los que espera conocer el tablero político nacional para saber hacia dónde llevará la boleta de Acción Marplatense.

Con más tiempo en el ruedo, Ariel Ciano está resuelto a competir en Alternativa Federal. Lógicamente, los reacomodamientos nacionales le modifican el panorama, pero el concejal del Frente Renovador se siente confiado a partir de las distintas encuestas que circulan por Mar del Plata.

La carrera por la Intendencia será larga y puede pasar de todo de acá a octubre. La primera parada está a 73 días. Muchos de los competidores se quedarán allí, para otros será el momento para tomar aire y seguir adelante.

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En Mar del Plata, todos miran el tablero nacional

Desde hace semanas, Mar del Plata está repleta de afiches con la imagen de los distintos dirigentes que buscan posicionarse para ser candidatos. Falta mucho: recién en 73 días se sabrá quiénes serán los precandidatos, cuántas fuerzas competirán y qué espacios se animarán a ir a una Paso. En 73 días todo puede cambiar.

Fotos de Ariel Ciano, Guillermo Montenegro, Maxi Abad, Fernanda Raverta y Vilma Baragiola se pueden ver en distintas paredes de Mar del Plata. A ellos, se les sumó en las últimas horas el exintendente Gustavo Pulti, quien confirmó a través de redes sociales que será candidato a intendente. También está en la lista Carlos Arroyo, que pese a los tironeos que mantiene con los principales referentes de Cambiemos insiste con la idea de ir en busca de la reelección. A todos ellos les falta algo crucial: saber qué pasará a nivel nacional.

“Hasta que no esté más claro el panorama nacional por más afiches y campaña que hagan está todo en veremos”, razonó un viejo operador político de la ciudad, que fue un poco más allá con su análisis: “Si Cristina juega es una cosa, si se baja abre otro abanico muy distinto. Pero no es lo único. Si finalmente Cristina y Massa van a una interna, para abajo cambian todo el panorama porque los kirchneristas y los massistas en los municipios hoy por hoy no se imaginan juntos”.

Ese razonamiento hace parecer que en Cambiemos la costa está más calma. Pero solo parece. En el gobierno provincial respiran más tranquilos en las últimas horas, luego de que el Plan V perdiera impulso. La alternativa de que María Eugenia Vidal tenga que jugar a presidenta no está descartada por completo, pero fue el propio Mauricio Macri el que descartó esa posibilidad días atrás. “A nosotros nos ordena, estamos convencidos de ir en busca de la reelección y cualquier otra opción no está en nuestros planes”, resumió un dirigente del entorno de Vidal.

De todos modos, trabajan con intensidad porque saben que las dificultades económicas del país y la imagen negativa creciente del presidente afectarán a la gobernadora en las elecciones. “Y nosotros no tenemos segunda vuelta”, dijo la fuente provincial. ¿Cuál es el plan? Arrasar en Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca, los distritos más populosos del interior, lo cual le permitirá equiparar las derrotas que se prevén en el tercero cordón del conurbano.

En Mar del Plata hoy hay cuatro precandidatos que quieren competir. Arroyo, Montenegro, Abad y Baragiola. Solo uno de ellos llegará a octubre. ¿Solo uno? ¿Qué pasa si el radicalismo rompe con Cambiemos? ¿Y si Baragiola finalmente juega por fuera? ¿Y si lo hace Arroyo? Cambiemos todavía tiene muchas incógnitas para sentirse más ordenado.

Los coqueteos de la UCR con la fractura perdieron fuerza en los últimos días. En el radicalismo marplatense aseguran que esas cuestiones, por lo pronto, no los afecta. Maxi Abad es el más Cambiemos de los radicales. Hombre de  Enresto Sanz, se ganó la confianza del gobierno provincial y llegó a la conducción del bloque de diputados provinciales de Cambiemos. En las últimas semanas, luego de hacer explícita su decisión de jugar por la Intendencia, logró dos fotos con María Eugenia Vidal.

Montenegro, en tanto, un hombre del riñón del Pro, no altera sus planes: reuniones, mates, charlas, actos y más. “Nuestra planificación es clara y no nos vamos a salir del libreto”, repiten cerca del exministro de Seguridad. Más allá de que en su entorno aseguran que los números “no le dan mal” (aunque reconocen que tienen mucho por crecer) la idea instalada era que el nivel de conocimiento todavía era muy bajo. En las últimas horas salió a la luz una encuesta de Aresco que lo muestra en una posición expectante.

Baragiola y Arroyo son las grandes incógnitas. Son los dos dirigentes de Cambiemos con mayor nivel de conocimiento y los dos más resistidos por las altas esferas. Por eso no es coincidencia que desde sus entornos repitan hacia afuera que tanto Arroyo como Baragiola jugarán “por afuera o por adentro”.

Luego de quedar expuesta por votar a favor y permitir la aprobación de la emergencia en infraestructura escolar, la exsecretaria de Desarrollo Social de Arroyo bajó el perfil. Y tras unos días de silencio intentó volver al camino de la buena letra: difundió un documento con el título: “El radicalismo de Buenos Aires quiere más Cambiemos en la Argentina”.

Baragiola repite que no se bajará y que si es cierto que en Cambiemos no quiere que juegue espera oírlo de la propia Vidal. “Hasta que eso no pase yo voy a ser candidata”, dice en privado. Sin embargo, más allá de hacer “buena letra”, la concejal analiza alternativas en caso de que ese rumor que todos repiten se concrete.

En el caso de Arroyo, en las últimas semanas se había desplegado un operativo de contención. La gobernadora no quiere saber nada con el intendente, pero en tren de realizar una elección muy favorable en Mar del Plata los operadores de Cambiemos saben que no pueden dejar escapar al núcleo duro de votantes del jefe comunal. Un sector del arroyismo, el más dialoguista, comenzó a tender puentes con Montenegro para aunar esfuerzos.

Sin embargo, el sector más duro del arroyismo parece, otra vez, haber ganado la pulseada. El intendente comenzó a difundir actividades con un claro mensaje hacia el gobierno provincial. “Arroyo repara el ingreso al Higa” o “Arroyo destina $30 millones para la reapertura del CEF” fueron dos de las gacetillas que difundieron desde el área de prensa. Son dos lugares que dependen del gobierno provincial. El golpe de gracia fue la firma de la caducidad del Paseo Hermitage, una medida rechazada por el gobierno provincial. Aquellos puentes que se intentaron construir están dinamitados y Arroyo vuelve a su trinchera.

Por su parte, la oposición es la más condicionada para planificar su estrategia electoral ante las incertidumbres nacionales. El peso de la decisión de Cristina Kirchner es vital, no solo por el caudal de votos que posee (hoy todas las encuestas la muestran por encima de Macri aunque sigue latente en muchos la idea de que no le alcanza para ganar un ballotage), sino también porque muchos dirigentes están esperando esa decisión para tomar la suya.

En las últimas horas, Raverta logró una foto con la expresidenta en el Instituto Patria. Es un espaldarazo a sus aspiraciones pero también es, de todos los nombres que circulan, la más condicionada ante las definiciones nacionales: si Cristina no juega su peso electoral pierde impulso.

Pulti salió a la cancha con fuerza en las últimas horas. El lunes circuló una encuesta de Gustavo Córdoba y Asociados, encuestadora que viene trabajando con Pulti desde su gestión como intendente, que lo muestra como el dirigente con mayor imagen positiva (45,4%) y también con mayor intención de voto (22,6%). En el mundo Pulti, donde nada queda librado al azar, no fue casual que al día siguiente confirmara que será candidato a intendente.

El exintendente es uno de los que espera conocer el tablero político nacional para saber hacia dónde llevará la boleta de Acción Marplatense.

Con más tiempo en el ruedo, Ariel Ciano está resuelto a competir en Alternativa Federal. Lógicamente, los reacomodamientos nacionales le modifican el panorama, pero el concejal del Frente Renovador se siente confiado a partir de las distintas encuestas que circulan por Mar del Plata.

La carrera por la Intendencia será larga y puede pasar de todo de acá a octubre. La primera parada está a 73 días. Muchos de los competidores se quedarán allí, para otros será el momento para tomar aire y seguir adelante.

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