Medio ambiente

9 de Noviembre de 2020 14:59

El plan que busca convertir colillas de cigarrillos en ladrillos ecológicos

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Si bien es una de las principales fuentes de contaminación del agua, aún no hay una política tendiente a buscar que se desechen de forma responsable. Mientras tanto, una ONG busca recolectarlas para que sean transformadas en ladrillos ecológicos.

 

Los filtros o colillas constituyen un grave problema en materia de  contaminación ambiental, no sólo porque absorben los tóxicos del cigarrillo, sino porque además demoran aproximadamente una década en degradarse. Los datos del Center of Tobacco Control Research and Education de la Universidad de California son precisos: una sola colilla puede contaminar hasta 50 litros de agua ya que libera rápidamente los tóxicos y se estima que por año se desechan más de seis trillones de filtros.

Atenta a esta problemática medioambiental y de salud pública, la concejala de Acción Marplatense Paula Mantero presentó en enero de este año un proyecto de ordenanza para pedir que se colocaran colilleros, tanto en espacios abiertos como cerrados. Es decir, en plazas, playas públicas y concesionadas, accesos a shoppings y/o galerías comerciales y en el ingreso a establecimientos educativos, culturales y bancarios. Como su par de la Coalición Cívica, Angélica González, presentó una iniciativa similar, ambas acordaron abordar el tema de manera conjunta. Sin embargo, el tema se perdió en el circuito de las comisiones internas y hoy, a menos de un mes del inicio del verano, sigue sin haber novedades al respecto

Frente a este panorama, la Fundación Vigías del Planeta colocó este fin de semana un recipiente recolector de cigarrillos en la plazoleta ubicada en Independencia y Necochea y, de esta manera, Mar del Plata se sumó a la red de ciudades que participan del Proyecto Reciclemos y cuentan con un colillero cuyo contenido, tras ser procesado por la empresa Cigabrick, será utilizado para la elaboración de ladrillos y paneles ecológicos. Se trata de un plan de reciclaje que, incluso, llegó a la Cámara de Diputados de la Nación, ya que distintas entidades dedicadas al cuidado de medio ambiente apuntan a que se implemente en todo el país. 

Juan Dubini, presidente de la ONG a nivel local, explicó que el colillero tiene capacidad para almacenar cinco kilos de filtros que luego son enviados al laboratorio de la firma Cigabrick, en la provincia de Mendoza. Allí, los especialistas aplican un proceso biotecnológico y transforman las colillas en biopolímero aislante, material que luego se utiliza para la elaboración de los ladrillos ecológicos. Según la propia empresa, el ladrillo Cigabrick es de mayor tamaño con respecto al tradicional, cuatro veces más resistente y anti inflamable. Además, por su forma, puede ser ensamblado a presión, como bloques de Rastis o Legos y su utilización no requiere de mano de obra especializada.

“Desde el año 2018 venimos teniendo en Mar del Plata algunas mesas de trabajo por la recolección responsable de las colillas pero el tema siempre quedó en el tintero, a pesar de que estamos hablando de un producto tóxico que genera graves daños en mares y océanos”, advirtió Dubini, quien señaló que, ante la falta de respuestas de las autoridades, decidieron comenzar con la experiencia de forma particular. “El objetivo es sacar de circulación la colilla. Incluso, también  promovemos la utilización de un cenicero portátil, que no es más que un sobre hecho con una caja de tetrabick dada vuelta. La idea es que el fumador, una vez que apague el cigarrillo, la coloque en un una botella de medio litro y después nos avise así la pasamos a buscar”, agregó.

Si bien Dubini reconoció que en algunos balnearios de la ciudad se juntan las colillas, reparó en que igual después terminan en la basura, en lugar de ser procesadas para evitar que sigan siendo contaminantes. "Estamos generando puestos de trabajo a través del reciclado. El 15% del presupuesto municipal -unos 500 millones de pesos- está destinado a la empresa 9 de Julio, mientras que el Ceamse tiene un costo de 100 millones de pesos anuales. Si podemos lograr sacar el reciclado de lo que es orgánico, creemos que podemos bajar un 50% el presupuesto del municipio", sostuvo.  

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