Coronavirus

27 de Mayo de 2020 21:13

Montenegro, entre las tensiones políticas y el oxígeno para la economía

Compartir
Compartí esta nota
Compartir
Compartí esta nota
El intendente Guillermo Montenegro descomprimió la tensión económica y ahora enfrenta la tensión política.

Guillermo Montenegro tiene en claro que después de 68 días de cuarentena y con 12 casos activos de coronavirus en Mar del Plata y apenas el 30% de las camas de terapia intensiva ocupadas (en esta época del año el índice suele llegar al 80%) llegó el momento de darle un respiro a la economía. Sabe, además, que la situación epidemiológica puede cambiar de un momento a otro. Y por eso fue su insistencia para lograr que abran los comercios: “Si hay que dar marcha atrás, al menos podemos darle algunas semanas de actividad”, repitió en algunas reuniones.

Por eso, durante la última semana intensificó las gestiones para conseguir la autorización para la apertura de comercios. Pero mientras espera la publicación en el Boletín Oficial comienza a enfrentar los primeros chisporroteos políticos con el Frente de Todos.

 

Tensiones que afloran

Axel Kicillof fue el último en tomar el micrófono el sábado, luego de escuchar atentamente al presidente Alberto Fernández y al jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Sus dichos sobre la situación en la que estaban los hospitales cuando asumió como gobernador desataron una catarata de críticas por parte de dirigentes e intendentes de Junto por el Cambio, quienes defendieron la gestión de María Eugenia Vidal.

Uno de los primeros en salir a responder, incluso antes de que termine la conferencia, fue el intendente de Vicente López, Jorge Macri. También se apuntaron el jefe comunal de Pinamar Martín Yezza, legisladores de Mar del Plata como Maximiliano Abad, Lucas Fiorini y Johanna Panebianco y varios más, quienes le apuntaron a Kicillof por hacer alusión a la herencia. Hasta aquí primado la paz entre los dos principales espacios políticos del país, especialmente entre aquellos dirigentes con responsabilidades ejecutivas.

 

El intendente de Mar del Plata, sin embargo, no se sumó al repudio tuitero de sus pares ni otros dirigentes de su espacio. ¿Estaba condicionado por las negociaciones para lograr que abran los comercios? Desde su entorno descartan esa opción. Admiten que “no cayeron bien los dichos de Kicillof”, especialmente porque a menos de dos metros estaba el jefe de Gobierno porteño.

“La posición que tomamos es la de María Eugenia y Horacio. No contestamos chicanas. La pandemia no es momento para hacer política”, dicen y aclaran que tampoco entrarán en el cruce “por lo que sucede en Mar del Plata”. ¿Qué sucede en Mar del Plata? En el municipio advierten desde hace algunos días una seguidilla de hechos y situaciones más vinculadas a la política que a la pandemia.

Este martes, un comunicado del bloque de concejales del Frente de Todos confirmó que la relación entre ambos espacios no atraviesa su mejor momento. Los ediles se reunieron con los directores de los hospitales, Ioma, Pami, INE y Zona Sanitaria VIII. Los referentes de salud de las dependencias nacionales y provinciales lanzaron algunas críticas. Por caso, mencionaron que la atención primaria que brinda el municipio en los Caps es cada vez más deficitaria. Y volvieron a remarcar una falta de coordinación con las autoridades sanitarias locales.

El jefe de la bancada Marcos Gutiérrez hizo propias las críticas y firmó un comunicado en el que advirtió que Mar del Plata no está preparada para enfrentar un brote de coronavirus en los barrios populares, como se está viviendo en Caba o Quilmes. Marcó, por caso, que de los 11 centros Covid que había anunciado el municipio solo hay dos en funcionamiento.

“Vemos mucha distancia entre lo que el intendente y su equipo anuncian y lo que pasa. Habían prometido 1.700 testeos a marplatenses que volvían del extranjero. Y en el último parte informaron que desde que comenzó la cuarentena en total se hicieron hisopados a 1.000 personas”, señala un concejal de la oposición.  

La respuesta del Ejecutivo llegó de Viviana Bernabei, la titular de la cartera sanitaria, una funcionaria que no disfruta de las apariciones públicas. Es más: la exposición que supone estar al frente de la Secretaría de Salud en medio de una pandemia es lo que menos disfruta de su cargo. Y así fue su respuesta: esquivó la polémica, dijo que actúan según los protocolos de provincia y nación y aclaró que los Centros Covid no abrieron porque no hacen falta, pero están listos.

“La verdad no entiendo qué es lo que quieren. No sé qué quieren que hagamos que no estamos haciendo”, señala una fuente más política que técnica. Esa misma fuente recuerda que Mar del Plata ya enfrentó situaciones sospechosas en los barrios. Dos de las mucamas de la Clínica del Niño que dieron positivo vivían en el Centenario y el barrio Belgrano: “Actuamos de inmediato e hicimos más de 300 testeos por esos dos casos”.

 

En ese contexto, el intendente recibió esta tarde a los integrantes de los comités barriales de emergencia y al jefe del bloque del Frente de Todos y a representantes de Desarrollo Social de Nación y Provincia. Le contaron a Montenegro que un vecino de un barrio vulnerable fue a la salita después de las 14 y la encontró cerrada. Decidió tomarse el colectivo e ir al Cema. Creen que casos como ése, aunque en número no sean muchos, requieren de centros especializados cerca de sus hogares.  

“Veníamos con un ritmo tranquilo. Pero lo que pasó en el conurbano puede pasar acá y buscamos que los vecinos sepan cómo tienen que actuar y que el municipio cumpla lo que anuncia”, insisten desde la oposición.

La reunión no fue con un clima distendido como otras, pero acordaron que una vez por semana las autoridades locales se reunirán con los representantes de provincia y nación para ajustar el trabajo en conjunto.

Esta disputa, pública, no es la única que advierten en el oficialismo. “Están pasando cosas raras”, dice una fuente del Ejecutivo. Apuntan en esa lista el conflicto en el predio de disposición final de residuos y uno de los últimos casos positivos que se detectaron en Mar del Plata. “Es un hombre que vino en taxi desde la Villa 31. Vino con el padre que dijo que vivía en Mar del Plata, pero no lo tenemos claro. Lo único que dijo es que trabajaba con Ramona”, relatan sin mayores precisiones.

El joven fue rápidamente trasladado junto a su padre a uno de los hoteles que tiene el municipio para internaciones extrahospitalarias. Cuando se confirmó que dio positivo lo trasladaron a otro. “No tuvo contacto con nadie más que con el padre”, remarcan.

 

Tensiones que se aplacan

El gobernador Axel Kicillof estaba a punto de entrar a la Quinta de Olivos para mantener una reunión más con el presidente de la Nación Alberto Fernández y con el jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta. Le vibró el teléfono y atendió. Guillermo Montenegro le planteó que necesitaba que se autorice la apertura de los comercios en Mar del Plata.

“Yo entiendo tu postura, pero la situación de Mar del Plata no es la de Caba o el conurbano. Acá tenemos 10 casos y no hay circulación comunitaria”, le insistió el intendente. El gobernador entendió la situación y le pidió que hable con su jefe de gabinete Carlos Bianco.

En los días que siguieron el intendente habló con Bianco, la ministra de Gobierno de la provincia, Teresa García, con intendentes del PRO de otros distritos y dos veces con el presidente de la Nación. La última vez que habló con Alberto Fernández, el domingo, le dijo que pronto tendría novedades sobre la apertura de los comercios.

 

Con el aval de ambas jurisdicción, pero sin la autorización formal en el Boletín Oficial, y con el malestar creciente de los comerciantes, el intendente resolvió con su equipo firmar un decreto para autorizar él mismo el funcionamiento provisorio de los comercios minoristas por 72 horas. ¿La herramienta es legal? Es, al menos, cuestionable. Sin embargo, desde el entorno del jefe comunal aclaran que la decisión se tomó con el aval tanto de provincia como de nación y en ningún momento se planteó como un desafío.

“Lo hablamos. De hecho Guillermo le aclaró a Axel que no hay ningún tema personal y también le aclaró que si se llega a dar alguna situación complicada se va a dar marcha atrás con la apertura”, cuentan fuentes cercanas al intendente.    

 

Este miércoles se publicó en el Boletín Oficial la autorización para algunas actividades (jugueterías y casas deportivas), pero aún no salió la principal para Mar del Plata: venta de indumentaria. Estos comercios representan el 66% de los locales en los centros comerciales de la ciudad. “Creemos que el jueves o viernes se publica. De todos modos, la decisión de abrir ya está tomada y el ok de Provincia y Nación, también, así que no vamos a dar marcha atrás”, dicen, en relación al vencimiento de las 72 horas que estableció el decreto municipal.

Compartir
Compartí esta nota