Emoción en el Espacio Vilas, el homenaje que hace justa realidad a la gloria del tenis

Anoche, en el club Náutico, se produjo la inauguración de la muestra de objetos personales que recorre la historia del gran tenista argentino. 

Marcela Vilas y su hija, hermana y sobrina de Guillermo, observan una de las vitrinas del Espacio. Fotos: F.Giovanoni.

11 de Diciembre de 2021 10:48

"...Me da miedo imaginar que se pierdan. No me gusta tirar nada. Eso lo heredé de mi madre. Por eso, subo al depósito para verificar que todo esté en orden así bajo un poco la ansiedad. Esta es mi vida, pero me voy y no puedo llevarme todo. Vos sabrás defenderlo. ¿Es mucho pedir que me cuides todo?" 

El periodista Eduardo Puppo leyó, emocionado, las palabras que Guillermo Vilas le dijo antes de radicarse definitivamente en Mónaco en diciembre de 2016. Una parte del tesoro de su carrera, en buenas manos, ya descansa en parte en el flamante Espacio Vilas, que anoche se convirtió en realidad con una emotiva inauguración en el Club Náutico de Mar del Plata, donde nació tenísticamente el deportista. La cita contó con la presencia de Marcela, hermana del ganador de Roland Garros 1977, el intendente Guillermo Montenegro y su esposa, el reconocido periodista especializado en tenis Guillermo Salatino, autoridades de la entidad local, amigos y excompañeros y cuyo maestro de ceremonias fue el generoso periodista e investigador Eduardo Puppo, depositario en Argentina de los bienes de "Willy".

El periodista Eduardo Puppo exhibe los trofeos originales más preciados de Vilas, hoy en restauración.

La muestra será permanente y este sábado y domingo será visitada exclusivamente por los socios del club. Desde el 18 de diciembre, de 13 a 21, con turnos y entrada libre y gratuita, podrá acceder el público en general. 

El gran salón "José Roque Vilas" -en homenaje al padre de Guillermo, expresidente del Náutico- contó con atriles donde, a modo de adelanto, se mostraron algunas fotos de la historia del campeón y algunas pinturas que lo graficaban. En el aire rondaba la misma sensación: qué paradoja del destino que Vilas no pueda disfrutar con su presencia de semejante agasajo, como cuando en 2012 estuvo en la inauguración de la estatua en el parque del club, que será reubicada en otro sector, según adelantó el presidente del Náutico Juan Agra

El periodista Eduardo Puppo en la inauguración del Espacio Vilas.

Al comienzo, tras la proyección de un breve video, tomó la palabra Hernán Febbro, titular de la subcomisión de tenis del club quien destacó a los socios que empujaron esta idea y en especial a Daniel Larreina, ideólogo del Espacio Vilas y director de la escuela de tenis del club. Luego, Agra replicó agradecimientos, remarcó la importancia del legado de Guillermo Vilas y se emocionó al recordar a Felipe Locícero, aquel profesor de tenis rosarino que fue contratado por el club y fue el maestro del hombre de las vinchas. 

El intendente Montenegro, el presidente del Náutico Juan Agra, Marcela Vilas y Eduardo Puppo en el corte de cinta inaugural.

El intendente Montenegro subió al atril y recordó que fue al mismo colegio que Vilas -el Instituto Peralta Ramos- y que una vez en su apogeo el tenista dio una charla para los alumnos cuando él cursaba sexto grado, junto a los curas. "Me quedó marcado que repetía siempre la palabra esfuerzo, esfuerzo. Y nos preguntaba qué queríamos ser cuando fuéramos grandes", contó. 

En el cierre de alocuciones, fue el turno de Eduardo Puppo. Visiblemente feliz y emocionado, el periodista agradeció a los involucrados en este proyecto, y contó que la familia Vilas recibirá hoy mismo videos y fotos de esta ceremonia. Luego, se puso unos guantes blancos para la gran sorpresa de la noche, la muestra por única vez de cinco trofeos originales que forman parte del tesoro del gran campeón y que están en restauración con un orfebre: así, sobre el atril y luego en las vitrinas, lucieron las copitas del Masters de Australia en 1974, de Roland Garros 1977, el US Open 1977, del Abierto de Australia, y el premio que certificó el ingreso de Vilas al Salón de la Fama del tenis en 1991. En el cierre de sus palabras, leyó -con la voz entrecortada- la declaración que le hizo Guillermo al comienzo de esta nota.

Trofeos originales del tesoro de Vilas, de sus triunfos más importantes.

Tras otro video introductorio, con las luces apagadas, de golpe el cubo de vitrinas ubicado en el propio salón y cuyas ventanas dan a la cancha Nº 1 "Guillermo Vilas", se descubrió el mentado Espacio. Se produjo al borde de las escaleras un corte de cintas con Marcela Vilas, Eduardo Puppo, el presidente del club Náutico Juan Agra y el intendente Montenegro.

Marcela Vilas y Eduardo Puppo observan la línea de tiempo que recorre la historia de Guillermo.

Entonces, el "cubo mágico" que cuenta con parte de los tesoros preciados por quien será reconocido como número 1 del mundo y posiblemente en un futuro se convierta en museo, fue recorrido por los presentes. Allí, Marcela, hermana de Guillermo y su sobrina, quebraron en emoción ante cada foto familiar o deportiva, cada raqueta, vincha, pelota, trofeo lucido en las iluminadas vitrinas. En el final de la noche, se sortearon entre los invitados dos fotografías autografiadas por Vilas.

Un cubo con cuatro vitrinas bien iluminadas ofrece los objetos preciados de Vilas.

Un Espacio único, emotivo, bien dispuesto y que lógicamente deja las ganas de seguir viendo mucho más. Con el tiempo, irán rotando algunos objetos y también habrá charlas informativas con la historia. Guillermo Vilas, al fin, tiene su reconocimiento en la ciudad que lo vio nacer y en el terreno donde contra un frontón, de niño, exigente y apasionado, comenzó a escribir su más grande historia. 

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