Villa gesell

19 de Febrero de 2021 12:37

“Si un día no vuelvo, rompan todo”, la joven que pide ayuda para no terminar como Úrsula

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Una instantánea de la última movilización del movimiento Ni una menos en Mar del Plata.

Días después del asesinato de Úrsula Bajillo en Rojas, una joven de Villa Gesell se animó a contar los padecimientos que sufre desde hace tiempo por parte del padre de su hijo menor.

El crimen de Úrsula Bahillo en Rojas generó múltiples reacciones en todo el país. Desde la indignación generalizada en buena parte de la comunidad, pasando por la reacción tardía de las autoridades gubernamentales hasta la rabia de la familia de la joven, asesinada de 15 puñaladas luego de realizar al menos 18 denuncias.

Además de la sublevación vivida en Rojas, y de una nueva marcha del movimiento Ni una menos celebrada este último miércoles en todo el país, el caso motivó a otras mujeres a contar sus terribles padecimientos en el marco de la problemática de la violencia de género.

Uno de los casos resonantes fue el de Magalí, quien vive en Villa Gesell y brindó varias entrevistas en la última semana para dar cuenta de los maltratos a los que ha sido sometida desde hace largo tiempo por parte del padre de su hijo menor.

Poco después de sufrir la última de las agresiones, en esa oportunidad, dentro del propio hospital geselino, donde la violenta secuencia quedó grabada incluso por las cámaras existentes en el lugar, la joven decidió exponer su situación con un posteo en redes sociales en el que ofrece un duro testimonio de su vida.

En contacto con 0223 Magalí contó que realizó la publicación y las entrevisas "con el fin de que se difunda" su situación. "Tuve que hacer esto para no terminar siendo otra Úrsula, ya voy nueve denuncias, la mitad de las que tenía ella", describió.

"Si la justicia no hace nada, lo tengo que hacer yo. Gracias a que mi carta se compartió en Facebook, salí en radios, en canales de televisión y hasta el fiscal me llamó, ahora la causa se está moviendo", contó la joven, un poco más esperanzada.

Para Magalí, su relato "podría ayudar también a otras chicas que están pasando por lo mismo que yo y no se animan a hablar o no pueden hacerlo".

El testimonio

"Hoy escuche en los noticieros la historia de Úrsula, escuché los audios a su amiga que se parecían a los que yo les envié más de una vez a las mías, escuché a su mamá gritar y decir que la policía no hacía nada, como yo se lo grite más de una vez a la policía en la cara, que él rompía las restricciones, esas que te dan en un papel para que las tengas encima por si él aparece, que justo mañana le iban a dar un botón antipánico, el mismo que ayer me dieron a mi".

          NADA JUSTIFICA EL MALTRATO!

 Mi círculo intimo sabe de todo lo que yo pasé y paso a diario con este personaje hace ya 3 años, jamás quise mostrarme débil, jamás quise que sepan que era una de las que amenazan sin parar con Miles de mensajes y llamadas, una nunca quiere hablar de los golpes que recibió, tampoco quiere asumir que está teniendo un problema, que no puede salir de un círculo vicioso, una no quiere ir al psicólogo, no quiere que piensen que está loca. En mi caso porque es el papá de mi hijo menor y porque más de una vez intenté cambiarlo, que nos llevemos bien por el nene, que nos tratemos con respeto. Me cansé de justificarlo, de tapar situaciones, de decir a todo que si solo por miedo. Y les juro que si yo no tuviera la familia que tengo y las amigas que tengo jamás hubiera salido de ahí.

 Hace un mes aprox. Que esta persona M.M.R. comenzó nuevamente con sus maltratos, con su accionar violento. Comenzó a agredirme verbalmente de nuevo, a tener actitudes violentas cuando me traía al nene, adelante de mis amigas, de mis vecinos y de mi familia. Hace tres semanas salto una reja y se metió en mi propiedad, estando yo en aislamiento con mi bebé ( su justificación, que él quería ver a su hijo y si no la entiendo por las buenas la voy a entender por las malas), Yo ese mismo día hice mi 4ta restricción. Hace 2 días apareció en mi trabajo, el hospital, alterado diciéndome que salga a hablar y cuando me negué su ultimátum fue que me la estaba buscando, q iba a patear la puerta. Eso fue lo que hizo! Y yo gritando, pidiendo auxilio logré que vinieran mis compañeros de seguridad, él salió corriendo como hace Siempre! subiéndose a un auto que lo esperaba  afuera ( todo esto quedó registrado en las cámaras de seguridad del hospital). Yo en un ataque de llanto y nervios tuve que ir a la comisaría de la mujer a hacer la denuncia de la desobediencia, otra cosa no se puede hacer porque la policía te dice que para detenerlo por violar una restricción lo tienen que encontrarlo en el lugar ( un papel más para tener en la cartera). Y ayer fui a colocar mi botón antipático en él teléfono, pero les juro que eso no me deja más tranquila.

 Asique acá estoy llorando al escuchar los audios de Úrsula, al escuchar el relato de su mamá como si fuera el mío  y diciendo que SI A MI ME LLEGA A PASAR ALGO FUE ÉL! 

Y QUE SI UN DÍA NO VUELVO, ROMPAN TODO...