Columna de miércoles

19 de Mayo de 2021 22:15

Volvió la agenda Covid: crecen los casos y se miran las camas de terapia

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Montenegro enfrenta un crecimiento de casos.

Con la agenda no Covid encaminada, el intendente Guillermo Montenegro vuelve a poner la lupa en la pandemia. Aquella estabilidad de contagios diarios se quebró en los últimos días y puso en alerta a las autoridades que, pese a que reconocen el crecimiento de casos de coronavirus, advierten que la situación no varió en el otro punto central: la ocupación de camas de terapia intensiva.

La semana pasada, con el estallido que provocó la caída del proyecto para licitar el transporte público de pasajeros y un paro de 72 horas por parte del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), los conflictos ajenos a la pandemia ganaron protagonismo en Mar del Plata. Este lunes arrancó con un principio de solución para la primera cuestión.

La comisión de Movilidad Urbana puso en tratamiento los tres expedientes impulsados por la cámara que nuclea a los transportistas (Cametap) y tal como había propuesto el Ejecutivo, el oficialismo logró, en primer término, unificar todos los planteos en un único proyecto que contemple la declaración de emergencia del servicio de transporte, la continuidad del servicio una vez que venza el actual contrato y la delegación de facultades al intendente para aumentar el boleto.  

Sin el apoyo del Frente de Todos y del Frente Renovador, los expedientes unificados recibieron el aval en Movilidad Urbana, luego en Legislación y ahora serán tratados el jueves de la semana próxima. Los reproches entre el oficialismo y la oposición fueron la constate y volverán a serlo en la sesión plenaria.

Lejos del final que había planificado el gobierno local para esta cuestión el tema se encamina a resolverse. El equipo legal del municipio analiza cuál es el mejor modo para que el 17 de junio Mar del Plata no se quede sin transporte, una vez que se venza el contrato.

Montenegro había apostado muchas fichas a la licitación del servicio de transporte. Sin embargo, no tuvo respaldo político para avanzar y el proyecto fracasó. La oposición se plantó en sus diferencias y cuestionamientos. Y más allá de las modificaciones que el Ejecutivo le realizó al proyecto original, el Frente de Todos no encontró respuesta a ninguno de los pedidos centrales.

Pero no fue el principal bloque opositor el único que mantuvo esa postura. Acción Marplatense, que en otras ocasiones acompañó al oficialismo, también ratificó su rechazo a pliego. La frutilla del postre fue la divergencia en el propio oficialismo: la posición del jefe de la bancada Vamos Juntos, Alejandro Carrancio, terminó de sepultar uno de los planes principales del intendente para este año. El Ejecutivo, de todos modos, no abandona el plan. En las últimas horas decidió retirar el proyecto del Concejo, lo analizará y volverá a presentarlo. “No será ya, pero no vamos a esperar mucho tiempo”, anticiparon fuentes oficiales.  

Lo que aún no se resolvió es el valor que tendrá el boleto. El Concejo Deliberante volvió a cederle la facultad a Montenegro para que defina. Sin los votos suficientes para aprobarlo del modo tradicional, la única posibilidad de que avance el reajuste tarifario era a través de la delegación. Nadie desconoce que en el último año hubo incremento en los costos y caída de subsidios, más allá de los efectos que tuvo la pandemia en la cantidad de pasajeros. La cuestión es saber qué valor dispondrá el intendente una vez que tenga el poder de hacerlo.

“Todavía no lo sabemos. Seguro no va a ser $93,67 que es lo que dio el estudio de costos. Estamos analizando distintas variables, comparando con otras ciudades y luego definiremos”, señalaron desde el entorno del jefe comunal. Las especulaciones indican que la tarifa podría ubicarse más cerca de los $50, aunque no está claro si será un único aumento o se dividirá en etapas.

Por otro lado, el conflicto de los municipales, que parecía empantanado, se destrabó tras la intervención del propio intendente. ¿Qué hizo para destrabarlo? Desde su entorno señalan que le pidió comprensión al secretario general del STM, Antonio Gilardi. Y, a juzgar por el acuerdo firmado, el dirigente gremial comprendió la situación: el incremento salarial dejó de lado cualquier tipo de recomposición extra por los puntos perdidos en 2020, uno de los principales reclamos de los trabajadores.

La mejora en la propuesta por parte del municipio fue que todo el incremento acordado se cobre a lo largo de este año y no se termine de ejecutar en los primeros meses de 2022, como había propuesto el Ejecutivo originalmente. Además, el STM se llevó el reencasillamiento de 700 trabajadores.

En ese contexto, la pandemia volvió a escalar entre las preocupaciones de los marplatenses. Durante los últimos cinco días, en línea con los alarmantes niveles de contagio a nivel nacional, Mar del Plata sufrió un fuerte crecimiento en los contagios diarios. Este miércoles, con 446, fue el segundo registro más alto desde que comenzó la pandemia. El número llegó acompañado por un pedido concreto del gremio docente más numeroso y representativo: Suteba pidió la suspensión de clases presenciales en la ciudad.

 

 

 

Los contagios, por ahora, no llegan acompañados por un empeoramiento de la situación sanitaria. Al contrario: en los últimos días bajó la cantidad de pacientes internados en terapia intensiva. Mar del Plata llegó a superar los 130 pacientes críticos (entre Covid y otras patologías) y este miércoles tuvo 95.

“Es evidente que hay más casos en todos lados y que nosotros no somos la excepción. También estamos teniendo récord de cantidad de testeos. Y algo que estamos notando es que personas que están vacunadas se están contagiando. La gran mayoría de esos pacientes atraviesa la enfermedad sin mayores complicaciones y no utiliza camas de terapia”, marcan desde el Ejecutivo local.

Este incremento, paradójicamente, llega en la semana en la que el gobierno nacional retiró a General Pueyrredon de la lista de distritos en alarma epidemiológica. Y la explicación, justamente, está en la ocupación de camas de terapia. De los dos indicadores que estableció el gobierno nacional para disponer la alarma en un municipio (los mismos que adoptó la provincia para que un municipio retroceda a fase 2), Mar del Plata supera el de cantidad de casos (los casos de los últimos 14 días cada 100 mil habitantes  están por encima de 500), pero todavía no llega a ocupar el 80% de las camas de terapia. El último indicador marcaba 65% de ocupación.

Las miradas vuelven a estar posadas en el viernes, día en que vence el alcance del decreto dictado por el presidente Alberto Fernández. Algunos hablan de un endurecimiento de las restricciones. Otros anticipan que volverá a pedir a los gobernadores que sean ellos los que tomen esas determinaciones y asuman el costo político.

En el Ejecutivo están más cerca de la segunda hipótesis. Montenegro y su equipo tienen diálogo con funcionarios nacionales y las últimas charlas que mantuvieron los hacen acercarse a esa idea. Es, además, con la que más coinciden. “Seguimos viendo que el principal problema son las reuniones sociales y las fiestas clandestinas. La gente está relajada y no cumple con los protocolos. Eso es lo que tenemos que resolver”, señaló un alto funcionario del Ejecutivo, que, a modo de ejemplo, reconoció que a lo largo del miércoles recibió siete “invitaciones” para ver el partido de River. “Eso es no tomar consciencia”, agregó.   

Sin embargo, el titular de Zona Sanitaria VIII, Gastón Vargas, advirtió este miércoles en declaraciones a Radio Brisas que los pacientes que hoy se contagian probablemente necesitaran una cama dentro de una semana o 10 días. Es indudable que esta segunda ola muestra pacientes más jóvenes que generan cuadros más graves, algo que no se veía en 2020. Por eso, desde algunos sectores piden anticiparse y tomar medidas más restrictivas antes de que la situación se complique.

Vargas no sólo ve la película de Mar del Plata. También pone en la mesa las complicaciones de los distritos vecinos, como Tandil (1.100 casos activos), Balcarce (524) y Necochea (828). Los pacientes más complicados de esos municipios terminarán en los hospitales de Mar del Plata, cabecera sanitaria de la región.

Además, el titular de Zona Sanitaria VIII marcó otro dato clave para el futuro de la ciudad. En la ciudad hay 297 mil inscriptos para recibir la vacuna, de los cuales el 50% recibió al menos una dosis. Pero aún si llegaran las vacunas necesarias para inmunizar en las próximas semanas a todos los anotados, el porcentaje respecto al total de población de la ciudad (650.000 u 800.000, no importa) no alcanzaría para lograr la tan nombrada “inmunidad de rebaño”.

 

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