Consejo de la Magistratura: el peronismo sumó casi el 58% de los votos y el Gobierno quedó cuarto

La lista encabezada por Itatí Demarchi Arballo obtuvo el 31,34% de los votos y quedó a 740 sufragios de la ganadora. El dirigente Diego Segovia, con un rol clave.

La elección dejó un escenario fragmentado, con tres listas que concentraron la mayor parte de los sufragios

21 de Octubre de 2026 08:10

Por Redacción 0223

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Las elecciones para renovar a los representantes de la abogacía en el Consejo de la Magistratura de la Nación dejaron un resultado que reconfigura el mapa político dentro del organismo encargado de intervenir en la selección y el control disciplinario de los jueces.

La nómina Abogacía Unida y Dignidad Profesional obtuvo 10.119 votos, equivalentes al 31,34%, y terminó segunda, a apenas 740 sufragios de Unidad en Defensa de la Abogacía, encabezada por Alberto Biglieri. El resultado ubicó a Demarchi entre las principales protagonistas de la elección y puso en evidencia el alcance del armado que acompañó su candidatura.

Detrás de esa construcción confluyeron el trabajo político de Segovia, referente de la abogacía, y la estrategia nacional de Juan Manuel Olmos, presidente de la Auditoría General de la Nación y dirigente del peronismo. La apuesta fue impulsar a una representante del interior del país y reunir apoyos de distintos sectores de la profesión, más allá de las estructuras tradicionales de la política porteña.

El armado de Segovia y la apuesta por una representación federal

La candidatura de Demarchi no fue un movimiento aislado. Abogada cordobesa y presidenta del Colegio de Abogados de Villa María, su postulación se inscribió en una estrategia orientada a fortalecer una red federal de profesionales y disputar espacios de representación en un organismo de peso institucional.

Segovia fue uno de los principales impulsores de esa candidatura, en una construcción que buscó articular referentes de colegios profesionales del interior con sectores de la abogacía organizada. Su intervención fue relevante para darle volumen al proyecto y convertir la postulación de Demarchi en una alternativa competitiva a escala nacional.

El dirigente, con trayectoria en el espacio jurídico vinculado al peronismo, participó de un proceso de reordenamiento político que encontró en la elección del Consejo de la Magistratura una instancia decisiva. En ese esquema, la articulación con Olmos aportó una dimensión política nacional a una candidatura que también buscó expresar las demandas de quienes ejercen la profesión fuera de la Ciudad de Buenos Aires.

La presencia de Demarchi al frente de la lista permitió, además, proyectar una figura del interior en una disputa históricamente atravesada por los acuerdos entre dirigentes políticos, referentes judiciales y organizaciones profesionales. El resultado, con más del 31% de los votos, validó la competitividad de ese armado, aunque no alcanzó para desplazar a la lista más votada.

Un resultado que reordena el mapa político

La elección dejó un escenario fragmentado, con tres listas que concentraron la mayor parte de los sufragios. Unidad en Defensa de la Abogacía, vinculada a sectores del radicalismo y el PRO, obtuvo el 33,63%; la lista de Demarchi alcanzó el 31,34%, mientras que Abogacía Federal, encabezada por Fernando Levene, reunió el 26,66%.

En conjunto, las dos listas que quedaron detrás de la ganadora sumaron casi el 58% de los votos, aunque con composiciones políticas diferentes y sin constituir un bloque homogéneo. La cifra refleja el peso de las alternativas que compitieron con la nómina de Biglieri, pero también expone las divisiones que atravesaron al peronismo y a otros sectores de la abogacía.

Otro dato significativo fue el desempeño de La Libertad Avanza. La lista Abogacía por la Libertad, encabezada por Luis Alberto Palomino, obtuvo el 7,62% de los sufragios y quedó fuera del reparto de las cuatro bancas correspondientes a los abogados.

De acuerdo con el escrutinio provisorio y la distribución proporcional, la lista ganadora se quedaría con dos representantes, mientras que las nóminas de Demarchi y Levene obtendrían una banca cada una. La proclamación definitiva depende de las autoridades electorales.

Para el espacio que impulsó a Demarchi, el resultado representa un punto de partida para consolidar una construcción con presencia nacional. La intervención de Segovia en ese proceso lo posiciona como uno de los articuladores del armado, en una disputa en la que la representación profesional, las alianzas políticas y la capacidad de reunir apoyos en distintos distritos resultaron determinantes.

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