Pidió un préstamo de $400 mil, tenía que devolver el doble en un mes y la mataron

El crimen de una mujer de 35 años en Rosario destapó una presunta red de prestamistas que cobraban intereses abusivos. Hay tres imputados por el homicidio y los investigadores encontraron anotaciones de 54 operaciones crediticias.

La mujer había solicitado 400 mil pesos y debía devolver 800 mil. Foto ilustrativa.

27 de Octubre de 2026 08:49

Por Redacción 0223

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Un préstamo de $400.000 que debía devolverse por $800.000 en apenas un mes terminó de la peor manera. Natalia Andrea Giménez, de 35 años, fue asesinada en su casa de Rosario y la investigación apunta a una presunta red de prestamistas informales que habría recurrido a la violencia para cobrar una deuda.

El caso puso el foco sobre un negocio que se aprovecha de las urgencias económicas de quienes necesitan dinero y no encuentran alternativas de financiamiento. La causa tiene tres imputados por el homicidio y dos de ellos también fueron acusados de usura agravada por habitualidad.

La mujer había solicitado 400 mil pesos y debía devolver 800 mil. Foto ilustrativa.

La investigación, además, permitió encontrar un cuaderno con registros de 54 operaciones crediticias. Entre las anotaciones figuraba la deuda de la víctima, un elemento que reforzó la hipótesis de los investigadores sobre el posible móvil del crimen.

Un préstamo que terminó en un brutal asesinato

El ataque ocurrió en una vivienda de Abanderado Grandoli al 3800, en la zona sur de Rosario. Según la investigación, Natalia Giménez no había podido cumplir con las condiciones de devolución del dinero que le habían prestado. La Fiscalía sostiene que Paulo Alejandro Alvarez ingresó al domicilio y la atacó a golpes y con un elemento cortante. Las lesiones, concentradas principalmente en el rostro y los ojos, reflejaron la violencia del homicidio.

La hipótesis judicial señala que la orden del ataque habría salido de una cárcel. Los investigadores apuntaron contra Germán Ángel Carrizo, conocido como el Pelado, quien cumple una condena por homicidio en la Unidad Penitenciaria 6. La tercera persona imputada es Stella Maris Palacio.

El crimen de una mujer de 35 años en Rosario destapó una presunta red de prestamistas que cobraban intereses abusivos.

Los tres fueron acusados por homicidio calificado por ensañamiento y alevosía. En tanto, Alvarez y Palacio también enfrentan cargos por usura agravada por habitualidad, vinculados con el presunto otorgamiento de préstamos a tasas abusivas.

Uno de los elementos centrales de la causa apareció durante una requisa en la celda de Carrizo. Allí, los investigadores encontraron un cuaderno con 54 operaciones crediticias registradas a mano, con nombres, números de teléfono, montos prestados y sumas que debían devolverse.

Entre esos apuntes estaba la deuda de Giménez. Para la Fiscalía, los registros aportan indicios sobre el funcionamiento de la presunta actividad de préstamos y las condiciones que se imponían a quienes recibían el dinero.

El negocio de los préstamos informales y las amenazas

El crimen también volvió a poner bajo la lupa el sistema conocido como gota a gota, una modalidad de préstamo informal que consiste en entregar dinero a personas que necesitan financiamiento urgente y exigir su devolución en cuotas, muchas veces con intereses desproporcionados.

La falta de acceso al crédito formal y las dificultades para afrontar los gastos cotidianos pueden empujar a trabajadores y familias a recurrir a estas alternativas. El problema se agrava cuando las condiciones de pago resultan imposibles de sostener y las deudas se convierten en una herramienta de extorsión.

En los casos más graves, los reclamos pueden pasar de los mensajes y las amenazas verbales a intimidaciones directas en los domicilios de los deudores.

Funcionarios del Ministerio de Seguridad de Santa Fe advirtieron que este tipo de endeudamiento alcanza a distintos sectores sociales, incluidos trabajadores registrados. También señalaron la necesidad de prestar atención a los posibles vínculos entre los préstamos informales, las apuestas clandestinas por internet y las estructuras delictivas.

Aunque las autoridades aclaran que la usura no explica la mayor parte de los hechos violentos de Rosario, reconocen la existencia de episodios de amenazas y extorsiones contra personas que no pueden pagar.

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