¿Objetivo Mar del Plata? El plan secreto británico para atacar la Base Naval durante la Guerra de Malvinas

Los altos mandos del Reino Unido consideraron acciones de sabotaje quirúrgico para inhabilitar submarinos.

La idea fue descartada de inmediato, aunque provocó una psicosis colectiva.

10 de Marzo de 2026 09:29

Por Redacción 0223

PARA 0223

Durante la Guerra de Malvinas en 1982, la inteligencia británica evaluó a la Base Naval de Mar del Plata como un objetivo militar clave para neutralizar la flota de submarinos argentina. El alto mando del Reino Unido consideró acciones de sabotaje quirúrgico para inhabilitar al ARA San Luis y al ARA Santa Fe, que ponían en jaque a sus buques en el Atlántico Sur. Este plan, enmarcado en estrategias como la "Operación Mikado", buscaba desarticular la logística continental sin recurrir a un bombardeo masivo de la ciudad.

El riesgo diplomático de atacar una urbe tan emblemática y poblada fue el freno principal que impidió cualquier incursión británica directa, por lo que fue descartada de inmediato. Margaret Thatcher temía que una acción militar que provocara víctimas civiles en suelo continental desatara una condena internacional insostenible ante las Naciones Unidas. Por esta razón, el comando británico desechó la posibilidad de un ataque a gran escala, optando por mantener el asedio principalmente en la zona de exclusión alrededor de las Islas.

La Base fue un punto estratégico crucial durante la guerra.

Las medidas preventivas que tomaron Mar del Plata y el país 

A pesar de que nunca se ejecutó el ataque, la psicosis colectiva se apoderó de la ciudad mediante la implementación de rigurosos operativos de oscurecimiento nocturno. Los vecinos debían cubrir cada ventana con mantas negras para evitar que la ciudad fuera visible desde el aire ante posibles incursiones aéreas enemigas.

Este clima de "guerra fría" marplatense, marcado por los constantes simulacros y el patrullaje de la Base Naval, definió la vida cotidiana de la población. Aunque los bombardeos quedaron en el terreno de las amenazas estratégicas evaluadas, la tensión en La Feliz fue una realidad innegable durante toda la contienda. Hoy, aquel capítulo permanece como una parte central de la memoria local, recordando cómo el conflicto también dejó una huella profunda en Mar del Plata.