Falleció Daniel Buira, histórico baterista de Los Piojos, a los 55 años durante un ensayo

El músico sufrió una descompensación en una escuela de percusión en Morón y murió en el lugar. Fue fundamental en la formación y sonido de Los Piojos y creador de La Chilinga.

El baterista histórico de la banda argentina Los Piojos falleció este sábado.

21 de Marzo de 2026 10:29

Por Redacción 0223

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La madrugada de este sábado marcó una triste noticia para el rock argentino: Daniel Oscar Buira, reconocido baterista y miembro fundacional de Los Piojos, falleció a los 55 años tras sufrir una descompensación mientras se encontraba en la Escuela de Percusión La Chilinga, ubicada en el partido bonaerense de Morón.

Según fuentes policiales, Buira se sintió mal en un patio interno del establecimiento y manifestó que “no podía respirar”, lo que generó alarma entre los presentes. Intentaron asistirlo, pero su estado se agravó rápidamente, perdió el conocimiento y dejó de respirar antes de la llegada del personal de emergencia.

El SAME acudió al lugar y, tras las maniobras realizadas, confirmó el fallecimiento del músico en el sitio. Familiares informaron que Buira padecía asma, un dato que forma parte de la investigación que lleva adelante la UFI 8 para esclarecer las circunstancias exactas de su muerte.

El Ministerio Público Fiscal dispuso medidas de rigor, aunque no hay cámaras de seguridad dentro de la escuela, sí existen registros en la zona externa que podrían aportar detalles.

Daniel Buira fue una pieza clave en la creación y consolidación de Los Piojos desde su formación en 1988. Su batería imprimió el pulso distintivo que caracterizó a la banda, que fusionó el rock con murga, candombe y ritmos afro-latinos, logrando un sello único en la escena nacional.

Su legado musical quedó plasmado en discos emblemáticos como Chactuchac (1992), ¡Ay Ay Ay! (1994), Tercer Arco, Azul (1998) y Ritual (1999). Además, participó en la composición de canciones icónicas como “Cancheros”, “Te diría”, “Desde lejos no se ve”, “Buenos tiempos” y “Motumbo”.

En el año 2000, Buira se alejó de Los Piojos, pero mantuvo un vínculo cercano con la banda, sumándose con entusiasmo a la reunión anunciada en 2024 tras 15 años de inactividad.

Paralelamente, fundó en 1995 La Chilinga, un proyecto de percusión que creció hasta convertirse en una comunidad musical con más de 900 alumnos, 30 docentes y múltiples sedes en el Gran Buenos Aires. En este espacio editó cinco discos: Percusión, Viejos Dioses, Muñequitos del tambor, Raíces y Banda Fantasma.

Buira también formó parte de la banda de Vicentico durante doce años, colaboró como sesionista en cerca de cien discos y lanzó en 2016 su proyecto solista con el álbum Quilombo, ampliando su aporte artístico.

Su partida representa una gran pérdida para la música argentina, especialmente para aquellos que valoran su influencia en el rock nacional y la percusión popular.