Insólito robo en vivo al movilero de Pamela David: el periodista corrió a los delincuentes

Ocurrió esta mañana mientras trabajaban en una zona afectada por las inundaciones. La situación quedó registrada en vivo. El cronista persiguió a los ladrones pero no logró recuperar sus pertenencias.

El movilero corrió a los delincuentes mientras corrían con un trípode en la mano

15 de Abril de 2026 12:13

Por Redacción 0223

PARA 0223

Un insólito momento vivió este miércoles por la mañana el equipo de Desayuno Americano, el programa de Pamela David que se transmite por América TV, cuando  fue víctima de un violento robo mientras realizaba una cobertura de rutina. Los delincuentes rompieron el vidrio del auto en el que se trasladaban y se llevaron equipos de trabajo y pertenencias personales.

“Nos encontramos con la ventanilla rota, la parte de atrás baja. Revolvieron todo el auto y se llevaron nuestras cosas, los equipos, hasta la rueda de auxilio”, relató el cronista Diego Lewin en medio de la transmisión.

El hecho no terminó ahí. Al regresar al auto, el equipo advirtió la situación y comenzó una persecución tras ver a un sospechoso que huía del lugar. “Vimos a alguien corriendo, empezamos a preguntarle a los vecinos y nos decían que se había ido para allá. Lo seguimos, pero lo perdimos”, explicó.

Según detallaron, los delincuentes escapaban con mochilas, una valija, equipos de grabación y hasta el trípode de la cámara. En un momento, lograron divisarlos nuevamente: “Ahí están, están corriendo con el trípode. Ese tiene mi mochila”, gritó el periodista mientras intentaba alcanzarlos.

Sin embargo, la persecución no tuvo éxito y los ladrones lograron escapar. “No hay una sola cámara ni un policía”, sentenció. Durante el relato, el equipo también cuestionó la falta de seguridad en la zona. “Es una zona liberada. No hay una sola cámara”, denunciaron, al tiempo que señalaron que ni siquiera pudieron contar con asistencia inmediata de la policía.

Incluso, indicaron que los delincuentes pasaron frente a un destacamento sin ser interceptados. “Pasaron por adelante de la garita. Estaban los dos oficiales adentro y no salieron. Fui a avisarles y me preguntaron qué había pasado”, contó uno de los damnificados.