"No queda nadie": cerró una histórica marca de ropa que todos usamos y dejó a cientos en la calle

La fábrica cerró sus puertas y los operarios evalúan medidas judiciales.

En su época de esplendor, la empresa llegó a emplear a 500 trabajadores.

23 de Abril de 2026 13:26

Por Redacción 0223

PARA 0223

La histórica fábrica textil de las marcas Cocot y Dufour cerró definitivamente sus puertas en el barrio porteño de Parque Chas, dejando a 140 operarios sin empleo. La decisión pone fin a una trayectoria industrial que en su época de esplendor llegó a emplear a más de 500 trabajadores en sus instalaciones. El cese de actividades representa un golpe significativo para la producción local, afectando directamente a la fabricación de la ropa que todos usamos y que formaba parte del consumo cotidiano nacional.

El cierre definitivo es el resultado de un proceso de crisis que se manifestó durante los últimos meses a través de despidos escalonados y el achicamiento de la planta. Los empleados denunciaron que, previo al desenlace, sufrieron graves irregularidades en el pago de salarios, aguinaldos y vacaciones, los cuales habrían sido abonados en cuotas informales. Ante la noticia, se generaron escenas de tensión frente al establecimiento, con asambleas permanentes y cortes de calle en reclamo por la falta de un cronograma claro de indemnizaciones.

Las marcas tienen productos de indumentaria y lencería.

Cuál fue el motivo por el que cerró la histórica fábrica

Desde la empresa argumentaron que la difícil situación macroeconómica volvió insustentable el negocio, forzando la liquidación de la planta industrial. Sin embargo, los delegados gremiales rechazaron esta versión al señalar que la fábrica mantenía un ritmo de producción constante, operando incluso con turnos de 24 horas hasta pocos días antes del anuncio. Esta contradicción entre el discurso oficial y la realidad productiva alimentó el malestar de los trabajadores, quienes acusan a la firma de vaciamiento deliberado.

La desaparición de este centro productivo se suma a la delicada realidad que atraviesa el sector textil en diferentes ciudades, donde el empleo industrial continúa en retroceso. Actualmente, los operarios despedidos evalúan iniciar reclamos judiciales ante la incertidumbre sobre el cobro total de sus liquidaciones finales. El impacto social se siente con fuerza en Parque Chas, mientras la comunidad observa con preocupación cómo otra marca emblemática abandona su histórica sede fabril tras décadas de actividad ininterrumpida.