Duro golpe a la mesa de los argentinos: una histórica marca pidió su quiebra y podría desaparecer de las góndolas

La firma, en su mejor momento, procesaba más de 4 millones de litros diarios.

La empresa declaró una deuda inalcanzable de 120 millones de dólares.

20 de Abril de 2026 12:18

Por Redacción 0223

PARA 0223

La histórica cooperativa láctea SanCor solicitó formalmente su propia quiebra ante la justicia santafesina tras declarar una deuda inalcanzable de 120 millones de dólares. La empresa, que fuera un emblema de la industria nacional desde 1938, se encontraba en concurso preventivo de acreedores desde febrero de 2025 sin lograr revertir su crisis. En su momento de mayor esplendor, la firma con sede en Sunchales procesaba más de 4 millones de litros diarios y empleaba a miles de personas. El pedido de quiebra marca el desenlace de un largo proceso de descapitalización, pérdida de competitividad y parálisis operativa en sus plantas industriales.

El desplome financiero de la firma se agravó por la falta de insumos básicos y el incumplimiento de acuerdos internacionales que profundizaron su estado de insolvencia permanente. A pesar de haber vendido activos estratégicos y marcas populares de yogures en años anteriores, la cooperativa no pudo sostener el ritmo de producción mínimo necesario. La deuda acumulada afecta principalmente a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, así como a diversos fondos financieros internacionales y proveedores locales de materia prima. Esta situación derivó en un desabastecimiento progresivo que se tradujo en una presencia cada vez menor de sus productos tradicionales en las góndolas.

Las plantas, por el momento, quedaron paralizadas.

Qué pasó con los empleados de SanCor

En el plano laboral, la crisis alcanzó niveles críticos con una deuda salarial que ya supera los ocho meses de sueldos y aguinaldos adeudados al personal actual. La plantilla, que en sus años dorados contaba con 4.000 trabajadores, se redujo drásticamente a menos de 800 empleados en medio de conflictos sindicales y retiros voluntarios impagos. Desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera señalaron que la paralización de las plantas fue la consecuencia directa de una gestión que no pudo sanearse. La reciente quiebra de la empresa ARSA, que producía postres con marcas cedidas por la cooperativa, terminó de sellar el destino del gigante lácteo.

El Juzgado de Rafaela deberá ahora decidir si acepta el pedido de la empresa para iniciar el proceso de liquidación de activos bajo la supervisión judicial correspondiente. La caída de SanCor representa un fuerte impacto para la economía regional de Santa Fe y Córdoba, donde se concentraba el núcleo duro de sus productores asociados. El misterio sobre qué pasará con la distribución de leche y quesos en el mercado interno mantiene en alerta a los distribuidores de todo el país. El cierre de esta etapa pone fin a una era del cooperativismo argentino, dejando un vacío difícil de llenar en la cadena productiva nacional.