Tras una crisis irreversible, quebró una histórica fábrica de aires acondicionados y 140 trabajadores quedan en la calle
La histórica empresa de aires acondicionados cerró oficialmente, dejando sin empleo a 140 trabajadores.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Aires Del Sur (ADS), la empresa fabricante de aires acondicionados bajo las marcas Electra y Fedders, oficializó su quiebra este martes, conforme a la publicación en el Boletín Oficial. La firma, con una trayectoria histórica en Tierra del Fuego, cerró sus puertas tras enfrentar una crisis financiera que calificó como “irreversible”.
La decisión fue tomada por el directorio presidido por Roberto Ángel Ceretti, quien asumió en noviembre de 2025 y solicitó la quiebra en febrero de 2026. En su presentación judicial, Ceretti afirmó que la empresa estaba en un “estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible”.
El cierre impactó directamente en unos 140 trabajadores, quienes fueron desvinculados en febrero tras el pedido de quiebra. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) encabezó reclamos por el pago de salarios y la definición del futuro de la planta ubicada en Río Grande.
ADS intentó revertir su situación con un plan de continuidad productiva, pero no logró éxito. La compañía ofreció sus activos a la Justicia, incluyendo la planta tasada por el Banco Nación en más de USD 15 millones y 4.000 kits para fabricación valorados en aproximadamente USD 2 millones en producto terminado.
El directorio explicó que “el costo financiero del sistema superaba el margen operativo del negocio, generando pérdidas estructurales que acumulaban inviabilidad y quebrantos”. Señalaron tasas de financiamiento locales entre el 25% y 30% anual, mientras que los márgenes de utilidad post-impuestos solo alcanzaban entre el 10% y 15%. Este modelo basado en preventas y descuentos de cheques llevó a una deuda insostenible.
Desde noviembre de 2025, ADS negoció con Chigo Group, fabricante chino, la posible venta total o parcial de la empresa con una inyección mínima de USD 5 millones para capital de trabajo. El plan incluía reemplazar el financiamiento local por crédito a 150 días y reactivar la planta con envíos mensuales de entre 7.000 y 14.000 kits. Sin embargo, la contraparte demoró avances hasta realizar evaluaciones, lo que la administración calificó como “incompatible” con la situación crítica.
Simultáneamente, la empresa presentó un plan de Continuidad Productiva Controlada para terminar los kits ya importados y cubrir una deuda cercana a USD 500.000 con proveedores, salarios pendientes y un fondo indemnizatorio bajo supervisión judicial. Este plan fue rechazado por el tribunal el 19 de febrero, cerrando así la última posibilidad de salvataje.
Fuentes anónimas indicaron que hasta noviembre de 2025 la propiedad correspondía a Juan Pablo y Juan Ignacio Guaita, y denunciaron maniobras para acelerar la quiebra, como poner “gente que no existe” y hacer trabajar en doble turno para vender equipos. No obstante, la administración actual atribuye la insolvencia a un “modelo de financiamiento comercial deficitario”, agravado desde finales de 2023 por las condiciones del mercado.
Esta crisis se da en un contexto de cambio en el régimen de promoción industrial en Tierra del Fuego, vigente desde 1972. El Banco Mundial calificó este sistema como “un caso de política industrial fallida”, señalando interferencias políticas y fallas en su diseño durante décadas. El costo fiscal de estos incentivos se estima en más de USD 1.070 millones anuales hasta 2023, según la organización Fundar.
La eliminación de aranceles a la importación de celulares en mayo de 2025, impulsada por el gobierno de Javier Milei, intensificó la presión competitiva sobre la producción local, afectando aún más a empresas como ADS.
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