Hace 35 años, un barco sin tripulación ni motor generó pánico en Mar del Plata
Llevaba 11 años amarrado y abandonado en la escollera Sur cuando se “soltó” y realizó un viaje fantasmal y memorable sin timón ni motor hasta encallar en Constitución y la costa.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Un barco sin tripulación, timón ni motor navegó durante 15 kilómetros y encalló cerca de la playa a la vista de todos. La secuencia, digna de una película de terror dio origen a un sinfín de leyendas respecto al "Barco fantasma de Mar del Plata" Este viernes se cumplen 35 años de aquella odisea que dejó como resultado la imagen imborrable del barco atascado en Constitución y la costa.
El 19 de junio de 1991 la tormenta que se adueño de Mar del Plata parecía ser "una más" para los vecinos de la ciudad. Pero en la escollera sur comenzaba a tramarse la historia más espectacular del los últimos años. El buque Marcelina de Ciriza estaba amarrado hacía 11 años, pero a causa de las intensas lluvias cortó sus calabrotes y el fuerte viento hizo que se traslade hasta una playa del centro.
Al momento de cortarse las amarras el sereno del barco logró bajar al espigón y no dio crédito a lo que veía: el Ciriza atravesaba las escolleras Sur y Norte sin golpearse contra ninguna piedra de milagro. Al estar libre de lastre, con mucha flotabilidad y poco calado, no tuvo dificultad ni obstáculo para realizar una travesía de 15 kilómetros en el medio de la tormenta -sin motor ni timón- antes de encallar frente a la rotonda de Constitución y el mar.
La leyenda del Barco Fantasma y la increíble historia de "Tuque"
El buque, que tenía 90 metros de eslora enfrentó olas de 10 metros de altura, una marejada sin igual e incluso superó durante su navegación “a ciegas” la zona de Cabo Corrientes. Si bien este suceso ocurrió por causas naturales no faltó la teoría conspirativa de más de un lugareño que había asegurado que al buque “le cortaron las amarras a propósito”.
Cuenta la leyenda que este buque habría tenido un solo “tripulante”: el perro del sereno, llamado “Tuque”, que no llegó a bajarse antes de que cortara amarras. Las crónicas de la época rememoran que el “Can” fue rescatado una vez que encalló el barco en la costa y fue restituido a su dueño.
Desde que ocurrió este suceso en 1991 hasta principios del año 2000 se pudo apreciar la fisonomía de este barco varado enfrente a la rotonda de Constitución y miles de turistas concurrieron a verlo y sacarse fotos. Cuando los noticieros y loe principales diarios del país cubrieron la noticia se generó una verdadera revolución y comenzaron a circular numerosas versiones sobre lo que iba a ocurrir con la embarcación.
Algunas de estas aseguraban que iban a convertir al barco en un boliche, en una confitería e incluso en un casino flotante, pero nada de esto ocurrió. Incluso la prefectura local recibió algún llamado preguntando si se le podía aplicar al Marcelina de Ciriza de navegación que estipula un “buque navegando al garete y sin tripulación quedaba para el que lo remolcaba”.
Lo cierto es que el costo de reflotarlo era muy importante y este barco fantasma se quedó encallado mucho tiempo en la costa hasta que el salitre del mar y los fuertes vientos comenzaron a erosionarlo hasta que empezó a desaparecer poco a poco de la vista de los marplatenses y los turistas.Cuando baja la marea todavía pueden apreciarse algunos de sus restos.
El “Barco Fantasma” marplatense había sido construido en los astilleros del río Cadagua en Bilbao, España, en los últimos meses de la década del ´50. Fue un pesquero de gran porte que atravesó los mares europeos hasta que en 1977 su dueño lo vendió a la empresa argentina Sasetru, que lo trajo a la Argentina. Prestó un breve servicio en nuestro país hasta 1980, cuando sufrió un incendio que le provocó daños irreparables. Incluso, su empresa para ese momento estaba en la quiebra y nada pudo hacer para intentar repararlo. Hoy sus restos permanecen en el fondo del Mar Argentino.
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