Una famosa marca de alfajores premium entró en concurso preventivo con una deuda de más de $1.068 millones

La empresa que fabrica y comercializa la marca Alfa Pampa presentó concurso preventivo de acreedores. La firma atribuye la crisis a la caída del consumo durante 2025 y a las altas tasas de interés para financiarse, y tiene plazo hasta agosto de 2027 para presentar un acuerdo que evite la quiebra. 

Una famosa marca de alfajores premium entró en concurso preventivo con una deuda de más de $1.068 millones

10 de Julio de 2026 15:01

Por Redacción 0223

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La crisis del consumo llegó a los alfajores premium. Alfajores Baltazar, la empresa que fabrica y comercializa la marca Alfa Pampa, entró en concurso preventivo de acreedores con un pasivo que supera los $1.068 millones, según dictaminó el Juzgado Comercial N° 27 a cargo de la jueza María Virginia Villarroel, quien calificó el proceso como un "pequeño concurso".

La firma fue fundada en 2011 por Mariano Bonaventura y Sebastián Espina con una idea clara: un alfajor premium a precio accesible. Arrancaron con cuatro empleados en una fábrica en Villa Maipú, partido de San Martín, y crecieron hasta ingresar a la cadena Open 25 hs y exportar a Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. En su mejor momento llegaron a fabricar entre uno y dos millones de unidades por mes con una nómina de 36 empleados. Hoy tienen 25 trabajadores, tras un recorte realizado durante 2025.

Alfa Pampa entró en concurso preventivo: la crisis del consumo golpea a los alfajores premium

Deuda con bancos, proveedores y el fisco

El estado patrimonial presentado ante la Justicia muestra que la empresa tiene un activo de $1.504 millones, pero enfrenta una deuda distribuida en tres grandes bloques: $554 millones con proveedores, $400 millones con bancos como el Nación, Provincia, Galicia y Macro, y más de $63 millones con ARCA —ex AFIP— y el municipio de San Martín.

Además, la empresa solicitó el levantamiento urgente de embargos que ARCA tiene trabados sobre sus cuentas por casi $9,8 millones, argumentando que esa retención "genera la absoluta imposibilidad de continuidad con la actividad productiva" e impide el pago de salarios y proveedores.

La caída del consumo como detonante

En el pedido de concurso presentado ante la Justicia, la empresa atribuyó la crisis a "una importantísima caída de ventas y facturación en 2025", combinada con el fuerte endeudamiento bancario y las "exorbitantes tasas de interés" para financiarse mediante el descuento de cheques. "El endeudamiento societario y la debacle en el consumo a nivel nacional provocaron las causas profundas de un desequilibrio económico financiero insoslayable", señalaron.

 

Desde la compañía aclararon que continúan operando con normalidad y que el objetivo es reestructurar sus compromisos para garantizar la continuidad de la producción. "Nuestro foco está en continuar con la producción y la distribución junto a nuestro equipo, y en cumplir con lo que asumimos", expresaron.

El cronograma judicial establece el 9 de octubre como fecha límite para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación de créditos, y la empresa tiene plazo hasta el 13 de agosto de 2027 para presentar una propuesta de acuerdo que evite la quiebra definitiva.

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