El gobierno nacional nombró un delegado para liquidar una obra social de Mar del Plata
La Superintendencia de Servicios de Salud designó a un contador para llevar adelante el cierre definitivo de la entidad, que había sido dada de baja en 2025 tras una profunda crisis financiera e institucional.
Por Redacción 0223
PARA 0223
La liquidación de la Obra Social del Personal Cinematográfico de Mar del Plata dio un nuevo paso este miércoles, luego de que el gobierno nacional designara oficialmente a un delegado liquidador para concluir el proceso de cierre de la entidad, que hace poco más de un año fue dada de baja por no cumplir con las condiciones mínimas para funcionar.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución 1204/2026 de la Superintendencia de Servicios de Salud, publicada en el Boletín Oficial. Allí se designó al contador Ricardo Ernesto Bellagio como delegado liquidador de la obra social por un plazo de 180 días hábiles, con renovación automática.
Según la resolución, la decisión fue adoptada porque la comisión liquidadora que debía conducir el proceso -integrada por el propio Consejo Directivo de la obra social- no cumplió con las funciones que le habían sido asignadas tras la baja de la entidad. Frente a esa situación, la Superintendencia resolvió nombrar a un funcionario propio para garantizar la finalización de la liquidación administrativa o, si fuera necesario, promover la quiebra de la institución.
Bellagio tendrá facultades para administrar y gestionar el proceso de liquidación, avanzar en la realización de activos y la cancelación de pasivos, además de presentar informes mensuales sobre el estado del procedimiento hasta el cierre definitivo de la obra social. El seguimiento estará a cargo del Comité de Evaluación y Seguimiento de Crisis y Liquidación de la Superintendencia.
Una crisis que terminó con la baja de la obra social
En junio de 2025, la Superintendencia de Servicios de Salud había dispuesto el inicio del proceso de baja de la Obra Social del Personal Cinematográfico de Mar del Plata al comprobar que atravesaba una crítica situación institucional, financiera y prestacional. En ese momento se informó que la entidad acumulaba tres años de crisis, no había logrado revertir las observaciones detectadas en auditorías técnicas, incumplió con la presentación de documentación obligatoria y tampoco respondió a las intimaciones del organismo nacional.
Como consecuencia de aquella resolución, los afiliados debieron optar por otra obra social para mantener su cobertura médica, mientras que el Consejo Directivo quedó a cargo de la liquidación de la entidad. Sin embargo, la falta de avances en ese proceso motivó ahora la intervención de un delegado liquidador designado por la Superintendencia, que buscará completar el cierre definitivo de la institución.
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