Tras el duro reclamo al Municipio, el sector pesquero advierte que algunas embarcaciones ya trabajan solo seis meses al año
El presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera aseguró que la crisis de las pymes se profundiza por el aumento de los costos, cuestionó la falta de respuestas oficiales y alertó por el impacto sobre el empleo y la actividad.
Por Redacción 0223
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La Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (Aepcyf) volvió a advertir sobre el delicado momento que atraviesan las pequeñas y medianas empresas pesqueras de Mar del Plata. Después del comunicado conjunto con la Unión de Intereses Pesqueros Argentinos (Udipa), en el que cuestionaron la "inacción" del Municipio frente a la crisis del sector, el presidente de la entidad, Sebastián Agliano, brindó detalles sobre el impacto que la situación ya tiene en la actividad.
En diálogo con Extra (FM 102.1), el dirigente aseguró que los problemas se arrastran desde hace más de un año y apuntó a la falta de medidas para aliviar los costos que enfrenta la actividad. "Venimos denunciando esto desde hace más de un año. No hubo ninguna política de Estado que nos permita trabajar de otra forma y cada vez se deteriora más el entramado productivo de nuestras empresas", afirmó.
Agliano explicó que el principal inconveniente continúa siendo el costo del combustible, uno de los insumos más importantes para la flota fresquera. "Estamos pagando el mismo o más caro que en una estación de servicio para los automóviles y nadie se ha hecho eco de esta problemática", cuestionó.
Según indicó, esa situación obligó a modificar la forma de trabajar de muchas embarcaciones. "Un barco trabajaba diez meses del año con normalidad y hoy trabaja seis o siete. Nos vamos adecuando para pescar aquellas capturas que menos costo le generan al productor", señaló.
Incluso, sostuvo que salir a buscar algunas especies dejó de ser rentable. "Para algunas especies, como la Merluza es trabajar a pérdida. Una marea que antes duraba siete u ocho días hoy es antieconómica. Tenemos que completar la bodega en dos o tres días porque, si no, no es rentable", explicó.
En relación con el empleo, aseguró que el impacto ya comenzó a sentirse en la industria local. Según describió, en los últimos meses cerraron conserveras, hubo cesantías en plantas de fileteado y varias empresas fueron absorbidas por firmas de mayor tamaño. "El sector pyme va desapareciendo de manera escalonada. No es un cambio que se vea de golpe, pero lo vamos a sufrir a largo plazo", advirtió.
Por último, Agliano advirtió que, de mantenerse este escenario, la actividad formal podría seguir perdiendo terreno. "No es que se va a dejar de pescar; lo que puede desaparecer es la pyme formal. Van a empezar a aparecer gomones, trackers o kayak pescando sin los controles que hoy tiene un barco. Eso implica riesgos no solo desde el punto de vista de la seguridad, sino también de la salubridad", concluyó.
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