Terminó la búsqueda del tripulante del buque marplatense Luca Mario y se suspende el operativo
El marinero correntino Juan Carlos Gutiérrez desapareció el pasado 30 de junio.
Por Redacción 0223
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Después de una semana de búsqueda, con operativos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) liderando el patrullaje en la zona, la propia fuerza federal dio por finalizado el trabajo en el lugar.
El marinero Juan Carlos Gutiérrez desapareció tras caer al mar desde el buque pesquero Luca Mario, mientras operaba a unas 160 millas náuticas al este-noreste de Puerto Deseado (Santa Cruz).
Los familiares de Juan Carlos Gutiérrez, que permanecen en Mar del Plata asistida por SOMU, convocarían a una conferencia de prensa para mañana miércoles horario y lugar a confirmar.
Con el cierre de la emergencia concluyó una semana de intensos rastrillajes coordinados por la autoridad marítima, que movilizaron cinco buques y un avión sobre un área superior a los 17.000 km², sin resultados positivos.
Según dio a conocer el sitio De Proa, una vez que el buque regrese a puerto comenzará una nueva etapa: la Prefectura Naval Argentina y la Fiscalía Federal de Caleta Olivia tomarán declaración a los tripulantes y reconstruirán técnicamente cómo ocurrió el accidente, en el marco de las investigaciones administrativa y judicial que seguirán su curso.
El cierre de la búsqueda se ajusta a los protocolos internacionales que rigen las operaciones de salvamento marítimo, que establecen que las tareas deben darse por concluidas cuando ya no existen posibilidades razonables de encontrar sobrevivientes con vida.
Sentido comunicado de los compañeros
"Hoy la mar te guarda en su vientre, un vientre que conocías mejor que las calles de tu propio barrio, y nosotros, los que nos quedamos en el muelle, te lloramos con una mezcla de rabia, impotencia y un cariño inmenso". Con esas palabras comienza la carta que la comunidad marítima argentina le dedicó a Juan Carlos Gutiérrez, el marinero oriundo de Empedrado, Corrientes, que cayó al agua el pasado 30 de junio mientras realizaba maniobras de cubierta a bordo del buque marplatense Luca Mario, a unas 160 millas náuticas de Puerto Deseado, provincia de Santa Cruz.
La carta, firmada por "los compañeros de la pesca argentina", no solo despide a Gutiérrez con dolor sino que apunta con nombre propio a lo que considera la causa real de la tragedia: la negligencia. "Un marinero no se 'pierde' como quien olvida un paraguas. Un marinero es devorado por una ola, golpeado por un cabo, traicionado por un resbalón en una cubierta que nunca debería ser una trampa", señalan.
Acusaciones al patrón
El texto no deja lugar a eufemismos al describir las responsabilidades. "Fue el ojo del patrón que no evaluó el riesgo real, que ordenó largar el arte de pesca con la borda helada y el viento arremolinándose en la jarcia. Fue la orden de un hombre que, cegado por la cuota de captura y la ganancia inmediata, olvidó que su responsabilidad principal no era llenar la bodega de merluza, sino devolverte entero a tus hijos", escriben.
La denuncia se extiende al caso particular de Gutiérrez. "En estas épocas del año, con el invierno mordiendo los cascos de los barcos, se están perdiendo demasiados compañeros. Se pierden barcos porque se hacen a la mar con la máquina cansada y el casco pidiendo auxilio. Se pierden marineros porque se los expone a maniobras extremas sin el resguardo necesario, para que la variación del dólar o el precio del langostino no afecten el bolsillo de un armador que nunca se moja los pies".
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