Cansados de "la droga en el barrio" y los "cráteres", vecinos tomaron una delegación municipal
Referentes barriales de la zona sur de Mar del Plata se manifestaron en forma pacífica. Advierten que la situación es “crítica” y exigen respuestas a los funcionarios municipales.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Vecinos de los barrios del sur de Mar del Plata realizan desde esta mañana una toma pacífica de la Delegación Puerto, para exigir “respuestas” a los funcionarios por demandas relacionadas a la inseguridad, el estado de las calles, luminarias, basurales, entre otros problemas. Admiten que si no ven soluciones a corto plazo, no descartan que la toma sea "en forma definitiva".
Valeria vive en el barrio Nuevo Golf, trabaja en una pesquera y todas las madrugadas –como muchos vecinos de la zona- debe caminar por las calles hacia la parada de colectivo y se choca con una realidad que, sostiene, “es de hace mucho tiempo”.
“Faltan luminarias en las calles, como en la calle 87, 85, que son las que menos luz tenemos. Y la mayoría de los vecinos trabajamos en plantas pesqueras, pasamos y sabemos ver muchachos muertos, apuñalados o a tiros. Todo por la droga. Y también falta seguridad, porque no ves un patrullero”, contó la mujer en diálogo con 0223.
Además, afirma que en algunas esquinas hay autos “cortados”, vehículos que son robados y que los delincuentes los dejan abandonados una vez que lograron extraer algún repuesto o simplemente para usarlo para huir de un robo.
“Queremos saber por qué el Municipio no se hace no se hace presente. ¿Es porque somos pobres?”, cuestionó la mujer.
“Cuando llueve hay cráteres”
María Magdalena, vive en el Alfar y es una de las vecinas que este miércoles ingresó a la Delegación Puerto, de Ayolas 3670 para ocupar en forma pacífica el lugar y manifestar el malestar de la gente, con problemas que a esta altura son graves, como la basura en las calles, la posible contaminación del agua o las calles intransitables.
“Los niños están viviendo situaciones terribles, porque cuando llueve se arman cráteres en las calles. Los padres tienen que llevarlos a hacer deportes a la sociedad de fomento en brazos. No pasa ni siquiera una aplanadora para poder alisar las calles, se arman pozos que no se puede caminar”, afirmó la mujer, que admitió que esos días los adultos no pueden transitar por las calles porque literalmente “nos hundimos”.
María Magdalena lamentó que la proliferación de microbasurales “causa una situación de inseguridad también ambiental, porque esto también produce enfermedades porque el agua se contamina”, debido a que la mayoría de las viviendas deben proveerse del agua de los pozos y no cuentan con red domiciliaria.
Por último, la mujer explicó que la gente anda con miedo por los ataques de motochorros a cualquier hora del día. “No se ven patrulleros. No se puede vivir así”, concluyó.
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