Eclipse lunar parcial tiñó de rojo la Luna en Buenos Aires y gran parte del mundo
Durante más de cinco horas, el fenómeno astronómico mostró la 'Luna de sangre' con hasta un 96,2% de cobertura lunar, visible especialmente en Argentina y otros países.
Por Redacción 0223
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La madrugada del 28 de agosto de 2026 quedó marcada por un espectacular eclipse lunar parcial que pudo observarse desde Buenos Aires y otros puntos del planeta. Durante más de cinco horas, la Luna fue cubierta en gran medida por la sombra terrestre, alcanzando su máximo oscurecimiento pasada la 1:00 de la madrugada.
El fenómeno comenzó a las 22:24 del jueves, cuando el satélite ingresó en la penumbra de la Tierra, y la fase parcial —donde la sombra más oscura llamada umbra comenzó a cubrir la superficie lunar— inició a las 23:33. El punto máximo del eclipse se registró alrededor de la 1:13 en Buenos Aires, con aproximadamente un 93% de la Luna cubierta. A nivel global, la sombra cubrió hasta el 96,2% del disco lunar, dejando al fenómeno muy cerca de transformarse en un eclipse total.
Durante el mayor oscurecimiento, la Luna adquirió una tonalidad rojiza característica, conocida popularmente como “Luna de sangre”. Este cambio de color se debe a que la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre y los tonos azules se dispersan, predominando las longitudes de onda rojizas y anaranjadas que iluminan la superficie lunar de forma indirecta.
El eclipse parcial tuvo una duración aproximada de tres horas y 18 minutos desde el ingreso hasta la salida de la umbra, mientras que si se consideran las fases penumbrales, el fenómeno completo se extendió por cinco horas y 38 minutos. En Buenos Aires, la Luna comenzó a salir de la sombra oscura cerca de las 2:52 y el eclipse finalizó a las 4:01, cuando el satélite abandonó por completo la penumbra terrestre.
Este evento astronómico dejó imágenes impactantes en distintas ciudades del mundo. En Ciudad de México, la Luna mostró un intenso color rojo durante la mayor cobertura. En Varsovia, el satélite eclipsado se observó detrás de rascacielos, mientras que en Netanya, Israel, se pudo registrar el comienzo del eclipse. También hubo vistas desde monumentos como el Monumento a Washington en Estados Unidos y sobre la ciudad de Roma, donde la Luna eclipsada formó parte del paisaje nocturno.
La Luna llena que acompañó el eclipse es conocida como “Luna del Esturión”, un nombre tradicional que se asoció con esta fase lunar visible en distintas regiones. La combinación del oscurecimiento y el color rojizo brindó una de las postales astronómicas más llamativas de 2026.
Este tipo de eclipses parciales profundos, que producen la famosa “Luna de sangre”, son eventos que capturan la atención de aficionados y científicos por igual, ofreciendo la oportunidad de observar con detalle los efectos de la interacción entre la Tierra, el Sol y su satélite natural.
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