Once personas de una familia vulnerable, una estación de trenes y ningún aviso: el impensado caso que enfrenta a dos municipios bonaerenses

El gobierno tandilense cuestiona el traslado de once personas, entre ellas menores, y reclama al municipio de Azul información, asistencia y el retorno de la familia a su jurisdicción de origen.

La estación de trenes de Tandil, a donde llegó la familia desplazada desde la localidad de Azul.

31 de Agosto de 2026 15:12

Por Redacción 0223

PARA 0223

El traslado de una familia integrada por once personas en situación de extrema vulnerabilidad desde Azul hacia Tandil derivó en un conflicto institucional entre ambos municipios, luego de que el gobierno tandilense cuestionara la forma en que se realizó el procedimiento y reclamara a su par azuleño que asuma las responsabilidades correspondientes.

El episodio ocurrió el pasado 13 de agosto, cuando la familia fue trasladada desde Azul en un vehículo oficial y dejada en la estación de trenes de Tandil. De acuerdo con el planteo realizado posteriormente por el municipio serrano, el operativo se concretó sin comunicación previa con las autoridades locales, sin un informe de derivación y sin una articulación entre las áreas sociales de ambas ciudades.

Menores de edad

La situación adquirió especial gravedad debido a que entre las personas trasladadas había menores de edad. Desde Tandil sostuvieron que la modalidad utilizada vulneró principios establecidos en la legislación nacional y provincial de protección integral de los derechos de niños y adolescentes.

Ante la emergencia, las distintas áreas municipales de Tandil intervinieron para asistir a la familia y garantizar sus necesidades inmediatas. Se dispusieron recursos humanos, logísticos y económicos para brindar alojamiento, asistencia alimentaria y atención sanitaria.

El reclamo de Tandil a Azul

A partir de lo ocurrido, el intendente de Tandil, Miguel Ángel Lunghi, remitió una nota formal a su par de Azul, Nelson Sombra, para reclamar explicaciones sobre el procedimiento y exigir que ese Municipio arbitre los mecanismos necesarios para regularizar la situación de la familia y asumir la asistencia que corresponda en su jurisdicción de origen.

Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la falta de coordinación institucional. Según la presentación, no existió comunicación con la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de Tandil ni fueron enviados antecedentes que permitieran conocer la situación de la familia y dar continuidad a las intervenciones que eventualmente se hubieran realizado previamente en Azul.

El intendente de Tandil, Miguel Lunghi, le envío un reclamo formal a su par de Azul.

Lunghi solicitó que el municipio de Azul remita un informe técnico detallado sobre las actuaciones desarrolladas con la familia.

El pedido incluye los antecedentes vinculados con los menores de edad y las intervenciones de las áreas de salud, educación, trabajo y vivienda. También reclama conocer los fundamentos jurídicos y sociales que motivaron el traslado.

Además, el intendente tandilense pidió identificar a los funcionarios y agentes municipales que ordenaron y ejecutaron el operativo.

La asistencia y los gastos generados

Otro de los puntos centrales del reclamo está relacionado con los recursos que Tandil debió disponer para atender la emergencia desde el momento en que la familia llegó a la ciudad.

En ese sentido, Lunghi solicitó que Azul arbitre los medios económicos e institucionales necesarios para afrontar los gastos derivados de la asistencia integral brindada por el municipio de Tandil.

El gobierno tandilense también reclamó que se coordine de manera urgente el retorno seguro de la familia y se garantice la continuidad de la asistencia en su jurisdicción de origen.

Una situación que podría derivar en acciones legales

El conflicto podría profundizarse si no existe una respuesta que permita encauzar la situación. En la presentación, el municipio de Tandil dejó planteado que, ante la falta de respuesta o una contestación que no permita resolver el caso, evaluará avanzar con las acciones administrativas, civiles y eventualmente penales que correspondan.

Mientras tanto, desde el gobierno comunal remarcaron que la prioridad continúa siendo la protección y el acompañamiento de la familia, particularmente de los menores de edad.

El caso deja así planteada una disputa entre ambos municipios sobre las responsabilidades institucionales frente a una familia en situación de extrema vulnerabilidad, mientras Tandil reclama que Azul se haga cargo de la asistencia correspondiente y se avance hacia una solución que permita regularizar su situación.

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