Padre de un nene de 9 años y vendedor ambulante: quién era el joven asesinado por una patota

Tenía 29 años y un hijo de 9 años, sus amigos los definen como una persona que "contagiaba sonrisas y tenía siempre buena onda". Los asesinaron de un tiro en la espalda el lunes por la noche. 

Padre de un nene de 9 años y vendedor ambulante: quién era el joven asesinado por una patota

1 de Septiembre de 2026 19:11

Por Redacción 0223

PARA 0223

El lunes por la noche, en el barrio Regional, asesinaron a un joven de 29 años tras ser atacado por una patota de alrededor de 10 personas. Según pudo averiguar 0223, Maximiliano Marcel Zabala se dirigía a comprar milanesas junto a un amigo, quien logró escapar luego de ser golpeado. Sus amigos más cercanos lo recuerdan como una persona carismática y que contagiaba alegría.

El hecho ocurrió entre las 19 y las 20 en la intersección de Grecia y Peña, cuando Maximiliano volvía de comprar milanesas junto con su amigo Esequiel y fueron interceptados por un grupo de alrededor de 10 personas, quienes los acusaban de haber robado una bicicleta. Los dos jóvenes fueron atacados por el grupo y uno de ellos logró escapar, mientras que el joven de 29 años recibió un disparo en la espalda y terminó falleciendo. Uno de sus amigos, Franco, se comunicó con 0223 y contó cómo era Maxi y el dolor que siente en este momento ante las acusaciones de robo y la perdida de su amigo.

Maximiliano era vendedor ambulante y padre de un niño de 9 años. Sus padres murieron cuando era chico y, según contó Franco, "se las arregló siempre para salir adelante, vendía medias en la zona del centro y con eso se ganaba la vida". No tenía familiares cercanos en la ciudad, más que una hermana que no reside en Mar del Plata y con quien todavía no pudieron contactarse. "Su familia somos sus amigos", contó Franco a 0223. Su amigo lo recordó como una persona sana, laburadora y con buena onda.

Ante las acusaciones por el supuesto robo de una bicicleta, el amigo del joven asesinado aseguró que eso no fue así y que Maximiliano estaba yendo con Esequiel, el otro involucrado, a comprar milanesas, ya que se encontraba viviendo en su casa. Además, agregó: "Pongo las manos en el fuego por él, no estaba metido en nada raro. Siempre contagiaba una sonrisa".

Hasta el momento, sus amigos no saben si van a realizar un velorio, ya que, al no tener familiares directos en la ciudad, todavía no pudieron reconocer el cuerpo. Mientras tanto, el otro joven, que vio morir a su amigo, se encuentra en estado de shock, aunque pudo declarar en la comisaría.

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