Orgullo marplatense: la empresa local que ya llegó a los registros de la NASA
La compañía hoy gestiona licencias de telecomunicaciones en diferentes países.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Un hito tecnológico de enorme relevancia posiciona a Mar del Plata en lo más alto de la industria internacional y genera gran repercusión: una empresa local ya llegó a los registros de la NASA tras un recorrido constante. La firma Innova Space, nacida en la Escuela Técnica N°5 bajo la conducción del docente Alejandro Cordero y sus alumnos, avanzó firme hacia su consolidación comercial. La inclusión de sus seis lanzamientos en el compendio anual de la agencia espacial estadounidense reconoce el valor de estos dispositivos creados con una inversión inicial menor a 800 mil dólares.
El emprendfimiento que arrancó en un colegio y terminó en la NASA
La iniciativa surgió en 2019 como un trabajo práctico enfocado en conectar áreas rurales a muy bajo costo, evolucionando rápido con el respaldo de la aceleradora Neutrón. El camino despegó en enero de 2022 a bordo de un cohete de SpaceX con el lanzamiento del picosatélite General San Martín, un dispositivo de medio kilo y 10 centímetros. Más tarde la nómina se amplió con unidades bautizadas como Simón Bolívar, Juana Azurduy y el recordado Dibu Martínez, creado en homenaje al arquero marplatense tras el Mundial de Qatar. Estos prototipos sirvieron para validar la tecnología en órbita y convirtieron a la firma en la única del mundo en lanzar seis satélites en menos de tres años.
Los aparatos desarrollados en el distrito cumplieron con las homologaciones de la CONAE y el INVAP para ser aceptados por las misiones internacionales. Diseñados para enviar mensajes breves en zonas sin señal, sus aplicaciones incluyen la medición de datos en silos bolsa agrícolas, el control minero, la actividad petrolera y el monitoreo marítimo. Tras cumplir su ciclo de vida útil, que llegó hasta el año y medio de operación continua, los pequeños satélites cayeron en espiral hacia la Tierra. Dispositivos como el MDQubeSAT-2 reingresaron a la atmósfera de manera totalmente programada, desintegrándose en el aire sin dejar residuos.
Tras validar el software y las estructuras sin fines de lucro, la compañía marplatense cerró su etapa experimental y apunta a competir frente a gigantes como Starlink a un costo mucho más accesible. Hoy gestiona licencias de telecomunicaciones en diferentes países para comercializar el servicio y realiza rondas de inversión internacional para reunir cuatro millones de dólares. Ese capital se destinará a escalar la producción de sus nanosatélites definitivos y consolidar la red comercial. La viabilidad del sistema ya fue probada con antenas de bajo costo, armadas con apenas 10 mil pesos en escuelas de Paraguay, además de realizar pruebas exitosas en Ushuaia, Misiones y Córdoba.
El crecimiento del proyecto ubica a los profesionales formados en la educación pública local en la cima de la innovación aeroespacial. La empresa ya sumó galardones internacionales, destacándose al ganar un certamen de tecnología en Emiratos Árabes junto a desarrolladores de Estados Unidos. Con el equipo integrado por los jóvenes creadores Francisco Cordero, Ignacio Pintos, Elyka Abello y Luca Uriarte, la firma sigue buscando su lugar definitivo en el espacio. El esfuerzo constante demuestra el potencial científico de la costa bonaerense para llevar soluciones de conectividad al resto del mundo.
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