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Advierten que las requisas a pasajeros de colectivos son ilegales

Advierten que las requisas a pasajeros de colectivos son ilegales

Por Luciana Acosta

Son prácticas llevadas adelante por la policía bonaerense en los barrios periféricos de Mar del Plata e, inclusive, supervisadas por la Secretaría de Seguridad municipal. 

Cerrito y 51. El colectivo de la línea 553 se detiene en la esquina; es parada pero nadie se baja. Sube un policía, le pregunta al chofer si está todo bien y pide a los masculinos que por favor desciendan de la unidad. Agarran sus mochilas, se acomodan las camperas y se paran. Nadie dice nada.

Ahora están todos contra el lateral del micro, las manos sobre la pared de chapa plotteada, con la cabeza gacha. Uno quiere verle la cara al milico que lo requisa pero no lo dejan.

–Quédese quieto, mire al frente, las manos en alto.

Los cachean, abren morrales, mochilas, bolsos, un desodorante rueda por la vereda; les preguntan a dónde van.

–A mi casa, vengo de laburar, hermano–, dice uno. Un policía le aclara que es un operativo de rutina, le pide que sepa disculpar.

Después les indican que ya pueden subir. Uno intenta cerrar la mochila antes de pasar los tres escalones. Los que quedamos sentados mientras ahí abajo hacían la requisa, ahora miramos por la ventanilla; evitamos tropezar con sus miradas, con los ojos de los que se sienten bajo sospecha. El chofer pone primera y dobla a la izquierda. Él tampoco vuelve a mirar el espejo retrovisor.

*

La detención de colectivos y requisa de los pasajeros por parte de personal de la Bonaerense son desde hace tiempo procedimientos habituales en la periferia de Mar del Plata. Cualquiera que circule a bordo del transporte público por los barrios Las Heras, Cerrito Sur y Juramento, por ejemplo, pasó alguna vez por una situación de estas características.

Inclusive, la semana pasada, el propio secretario de Seguridad, Justicia Municipal y Control, Adrián Alveolite, encabezó uno de estos operativos que se hizo en avenida Juan B. Justo y Tres Arroyos. “Estamos haciendo este control para verificar la tenencia de armas, blancas o de fuego que pongan en riesgo la seguridad de los pasajeros y de los trabajadores del volante”, explicó el funcionario en esa oportunidad. También aclaró que esos controles “los hace la policía, a través de la Jefatura Departamental”, mientras que su área “acompaña y supervisa las tareas para cuidar la seguridad, la integridad física y la salud de toda la comunidad".

Lo cierto que es que los controles de pasajeros o razzias –que también tienen lugar en otras ciudades del conurbano– son cuestionados por organismos defensores de los derechos humanos, que consideran que “violan derechos constitucionales”. De hecho, el titular de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón, también se lo advirtió días atrás al intendente Gustavo Pulti.

“Son procedimientos estigmatizantes, arbitrarios y que la policía realiza sin ningún tipo de autorización en sectores populares en los que pretende hacer un control territorial”, explicó, por su parte, Roberto Cipriano García, director general de Promoción y Protección de la Comisión Provincial por la Memoria.

Además, dijo que ese tipo de prácticas constituyen “excesos en la actuación policial”, además de resultar “una foto muy parecida a las de la época de la dictadura”. “Es una violación de los derechos constitucionales y debemos impugnarlo fuertemente”, añadió en diálogo con 0223.

En ese sentido, Cipriano García afirmó que desde el municipio hubo “un compromiso de cesar con esos operativos”, aunque consideró que debería intervenir la justicia. “Si no hay una decisión política de detener estos controles, debe haber una decisión judicial”, aseveró.

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“Vamos por el camino de la seguridad democrática”

El secretario de Seguridad municipal, Adrián Alveolite, dijo que en los últimos días se reunió con el presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón, con quien dijo haber tenido un encuentro “bueno y positivo”. A su vez señaló que le presentó “el plan municipal de seguridad”, y reafirmó “el compromiso de continuar con operativos ajustados a derechos y garantías”.

Aunque evitó hablar de razzias en colectivos, el funcionario aclaró que “no se hará descender a pasajeros” y, pese a que seguirán con las tareas de control, “se cambiarán algunas modalidades”. “Vamos por el camino de la seguridad democrática”, sostuvo.

Advierten que las requisas a pasajeros de colectivos son ilegales

Son prácticas llevadas adelante por la policía bonaerense en los barrios periféricos de Mar del Plata e, inclusive, supervisadas por la Secretaría de Seguridad municipal. 

Operativo de control en Juan B. Justo y Tres Arroyos. Foto: MGP

Cerrito y 51. El colectivo de la línea 553 se detiene en la esquina; es parada pero nadie se baja. Sube un policía, le pregunta al chofer si está todo bien y pide a los masculinos que por favor desciendan de la unidad. Agarran sus mochilas, se acomodan las camperas y se paran. Nadie dice nada.

Ahora están todos contra el lateral del micro, las manos sobre la pared de chapa plotteada, con la cabeza gacha. Uno quiere verle la cara al milico que lo requisa pero no lo dejan.

–Quédese quieto, mire al frente, las manos en alto.

Los cachean, abren morrales, mochilas, bolsos, un desodorante rueda por la vereda; les preguntan a dónde van.

–A mi casa, vengo de laburar, hermano–, dice uno. Un policía le aclara que es un operativo de rutina, le pide que sepa disculpar.

Después les indican que ya pueden subir. Uno intenta cerrar la mochila antes de pasar los tres escalones. Los que quedamos sentados mientras ahí abajo hacían la requisa, ahora miramos por la ventanilla; evitamos tropezar con sus miradas, con los ojos de los que se sienten bajo sospecha. El chofer pone primera y dobla a la izquierda. Él tampoco vuelve a mirar el espejo retrovisor.

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La detención de colectivos y requisa de los pasajeros por parte de personal de la Bonaerense son desde hace tiempo procedimientos habituales en la periferia de Mar del Plata. Cualquiera que circule a bordo del transporte público por los barrios Las Heras, Cerrito Sur y Juramento, por ejemplo, pasó alguna vez por una situación de estas características.

Inclusive, la semana pasada, el propio secretario de Seguridad, Justicia Municipal y Control, Adrián Alveolite, encabezó uno de estos operativos que se hizo en avenida Juan B. Justo y Tres Arroyos. “Estamos haciendo este control para verificar la tenencia de armas, blancas o de fuego que pongan en riesgo la seguridad de los pasajeros y de los trabajadores del volante”, explicó el funcionario en esa oportunidad. También aclaró que esos controles “los hace la policía, a través de la Jefatura Departamental”, mientras que su área “acompaña y supervisa las tareas para cuidar la seguridad, la integridad física y la salud de toda la comunidad".

Lo cierto que es que los controles de pasajeros o razzias –que también tienen lugar en otras ciudades del conurbano– son cuestionados por organismos defensores de los derechos humanos, que consideran que “violan derechos constitucionales”. De hecho, el titular de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón, también se lo advirtió días atrás al intendente Gustavo Pulti.

“Son procedimientos estigmatizantes, arbitrarios y que la policía realiza sin ningún tipo de autorización en sectores populares en los que pretende hacer un control territorial”, explicó, por su parte, Roberto Cipriano García, director general de Promoción y Protección de la Comisión Provincial por la Memoria.

Además, dijo que ese tipo de prácticas constituyen “excesos en la actuación policial”, además de resultar “una foto muy parecida a las de la época de la dictadura”. “Es una violación de los derechos constitucionales y debemos impugnarlo fuertemente”, añadió en diálogo con 0223.

En ese sentido, Cipriano García afirmó que desde el municipio hubo “un compromiso de cesar con esos operativos”, aunque consideró que debería intervenir la justicia. “Si no hay una decisión política de detener estos controles, debe haber una decisión judicial”, aseveró.

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