La médica del Higa que le mandó una carta a Vidal renunció: “Este año el servicio empeoró"

La exencargada del área de emergencias tomó finalmente la determinación de dimitir, meses después de contactar a la gobernadora y tras denunciar graves incongruencias existentes en el lugar: “Siguen faltando recursos humanos capacitados”, avisó.

15 de Diciembre de 2016 10:39

Por Redacción 0223

PARA 0223

Diez meses después de escribir una carta que se reprodujo de manera exponencial por las redes sociales y 120 días luego de asegurar que si las cosas no cambiaban tomaría la determinación de renunciar, la médica cirujana Andrea Potes decidió finalmente dejar el cargo de Jefa de Guardia del hospital Interzonal.

En diálogo con 0223, la profesional de la salud contó que presentó su dimisión “hace tres semanas” y reconoció que decidió poner fin a su tarea “a pesar del dolor que me ocasiona”. “Cuando uno se va de vacaciones, puede pensar en frío. A mí me gusta estar acá, pero luego de cuatro años peleando por esto, en este 2016, con la dirección nueva del hospital, las visiones distintas que teníamos en el manejo del área de emergencias, después de tratar de congeniar, no se pudo y entendí que lo mejor era dejar la jefatura”, detalló.

Según Potes, la calidad del servicio de guardia del hospital público bonaerense “ha empeorado progresivamente este año”. “Puede que esté equivocada, soy lo suficientemente inteligente para saber que puedo equivocarme, pero hemos tenido diferencias con el doctor Tévez, a cargo del servicio de emergencias. Siguen faltando recursos humanos, no hay médicos capacitados que quieran venir a trabajar a esta guardia”, describió.

“El último año el servicio ha sido malo, el sueldo para los profesionales no acompaña y este tiempo eso tiene un peso diferente” entendió al respecto de otras renuncias acontecidas en los últimos meses en el servicio.

Consultada por la problemática, Potes se sinceró: “Depende un poco de todo, por un lado están quedando vacantes, que en parte tienen que ver con las residencias. Cuando la gente la termina y tiene que entrar a trabajar en un hospital con el volumen de trabajo que hay acá, y en malas condiciones laborales, opta por ir a trabajar a un privado. Sólo queda gente, algunos locos como yo, que queremos en al hospital público”, aseveró.

“Además, se necesita una capacitación importante para estar en un lugar como este. Aunque eso no quita que pueda ingresar alguien inexperto y se capacite con el tiempo, progresivamente han ido quedando vacantes, porque la gente comenzó a cambiar mentalmente: cuando termina la residencia, ya no trabaja gratis durante varios años por sólo especializarse. La posición de los médicos ya es otra”, razonó.

A pesar de criticar la gestión hospitalaria durante el primer año de la gobernación Vidal, Potes separó los tantos y reconoció que, “en relación al envío de insumos prometidos y las partidas presupuestarias anticipadas, la Provincia cumplió”.

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