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4 de Febrero de 2017 23:33

Y un día, Quilmes volvió a festejar lejos de casa

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Luca Vildoza no aportó la cuota goleadora como otras veces, pero fue clave en la conducción y abasteció con 7 asistencias. (Foto: Gentileza Cecilia Zacarias/LaLigaNacional.com.ar)

El karma del "tricolor" fuera de Mar del Plata se cortó este sábado, con una gran actuación colectiva del conjunto de Javier Bianchelli que le ganó categóricamente a Echague de Paraná por 90 a 62.

Apenas una vez había vuelto victorioso Quilmes a Mar del Plata. Y si bien para su lucha era importante, porque fue ante el colista Hispano Americano de Río Gallegos, pero quería mostrar que podía hacerlo de igual a igual ante cualquiera y tras perder en el último instante frente a Estudiantes de Concordia, no se dejó caer, salió a jugar una "final" frente a Echague de Paraná y lo aplastó por 90 a 62, con una gran actuación colectiva, la solidez defensiva y un muy buen trabajo de Eric Flor y Enzo Ruiz, los dos goleadores con 20 puntos.

Sin dejar dudas. Sin dar lugar a esas cosas que tiene el deporte y que tantas veces le ha hecho quedar con las manos vacías. Pisando fuerte de principio a fin, con concentración en defensa y buena circulación en ataque. Con esos argumentos, Quilmes fue edificando una victoria que necesitaba y que terminó consiguiendo con total autoridad y holgura. Desde el arranque nomás, dominó el "cervecero" que logró sacar una pequeña ventaja que no supo mantener y se fue al primer descanso corto arriba apenas por tres: 19-16.

La fórmula principal siguió siendo la faceta defensiva. Le costó anotar a los de Bianchelli, pero como no pasaron sobresaltos en su propio aro, fueron ganando en confianza, Enzo Ruiz tuvo un muy buen pasaje con 10 puntos en el parcial, apenas permitió 12 puntos del local y así empezó a estirar la diferencia para llegar al entretiempo con una buena luz de 10 puntos: 38-28.

Acostumbrado a caer en lagunas que se pagan caro, el "tricolor" salió decidido al complemento y metió dos "bombas" con Flor y Clark que empezó a sentenciar la historia. Echague nunca pudo mostrar reacción y Quilmes no se lo permitió, corrió la cancha con el escolta, siguió lastimando de afuera con Ruiz (5 de 9 desde el perímetro) e Iván Basualdo se adueñó de la zona pintada para llegar al último descanso con todo definido: 39-63.

El último cuarto estuvo demás. Un par de triples de Nocedal parecieron ilusionar a los hinchas entrerrianos, pero la cosa estaba juzgada. Quilmes mantuvo su juego, fue intenso, anotó por diferentes vías y se quedó con una gran victoria por el resultado en sí y por la forma, para renacer fuera de casa, para animarse a soñar, para recuperar puntos perdidos adentro y para llegar con más aire al choque del próximo jueves ante Hispano Americano en el "Poli".
 

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