Guillermo montenegro

18 de Julio de 2020 08:15

Montenegro: "Los contagios se dieron en esenciales, parar otras actividades no tendría ningún efecto"

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Montenegro habló con 0223 de la situación del coronavirus en Mar del Plata. Foto: 0223.

Mano a mano de 0223 con el intendente, tras el brote de coronavirus en Mar del Plata.

Guillermo Montenegro llega al Centro de Operaciones y Monitoreo y sube a la amplia oficina del primer piso. Deja el bastón canadiense que aún usa para ayudarse a caminar luego de la operación de cadera y se sienta en tres sillas plásticas apiladas una arriba de la otra que se convierten en una silla alta que reduce el esfuerzo que debe hacer. Reconoce que más allá de las molestias del posoperatorio, la intervención le cambió por completo su calidad de vida. Cuenta, además, que en unos 20 días nacerá Tomás, su sexto hijo. El diálogo distendido se termina rápidamente y el intendente de Mar del Plata, la ciudad del interior de la provincia con más casos de coronavirus, habla de la situación que, por el momento, considera "controlada desde lo sanitario".

El intendente rechaza la idea de que en Mar del Plata hay circulación comunitaria del virus. Dice que más del 90% de los casos están vinculados al brote del sanatorio Houssay, el geriátrico Namasté y la pesquera. Otros son importados y de los que no se tienen precisiones asegura que están en plena investigación epidemiológica. Por eso cree que la ciudad no debe retroceder de fase. "Los casos se dieron en actividades esenciales. Si estuviéramos en fase 1 esos contagios hubieran ocurrido igual", advierte en una entrevista con 0223. 

Montenegro asegura que no es momento de buscar culpas de por qué se generaron los brotes, pero remarca que "si se cumplen los protocolos la gente no se contagia", en relación a los dichos de las autoridades de Pami que garantizaron el cumplimiento de los protocolos sanitarios en el sanatorio Houssay. También admite que lo "sorprendió" el documento firmado por las autoridades sanitarias de dispositivos provinciales y nacionales en Mar del Plata quienes consideraron "poco oportuno" extender el horario comercial en medio del brote de casos de coronavirus. "Le medida fue sanitaria, me sorprendió que no me hayan consultado antes", dice.

-¿Cuánto le preocupa la situación que atraviesa Mar del Plata?

-Preocupado sí, pero mucho más trabajando que preocupado. Siempre trabajamos para estar ante un brote en Mar del Plata. Lo trabajamos junto al gobierno provincial y nacional, con el hospital modular, con los centros Covid, la preparación del sistema de salud.

Es una cuestión que naturalmente podía llegar a ocurrir. El equipo de salud trabaja muy fuerte en los interrogatorios epidemiológicos, los aislamientos, los testeos han aumentado de manera exponencial. También crece la cantidad de casos porque sale a buscar sobre contactos estrechos para poder cerca al virus. Obviamente nos ocupa -al equipo de salud especialmente, pero a todo el gobierno- para tener controlado el brote. También es muy importante el control social en el momento en el que estamos con un brote. 

-Siempre se dijo que la situación de Mar del Plata era muy favorable pero que podía cambiar de un momento a otro. ¿Lo sorprenden la cantidad de casos que se dieron en los últimos 10 días? 

-Los números son relativos. Tenemos que ver cómo estamos trabajando. Una de las cosas más importantes es aprender a vivir esta situación. Lo hacemos con mucho trabajo y control, sabiendo que es el momento más importante del distanciamiento, el uso del barbijo, el lavado de manos; las reuniones familiares están prohibidas, los asados con amigos están prohibidos. Es algo que voy hablando con varios intendentes y uno lo ve en las investigaciones epidemiológicas. Las juntadas es uno de los problemas más serios que tenemos. Sobre todo cuando uno visualiza que el porcentaje casi total de los contagios tienen que ver con nexos de esenciales. El cumplimiento de  los protocolos de los esenciales y las no reuniones familiares o de amigos es la clave para mantener controlada la situación sanitaria de la ciudad.

-¿Retroceder de fase no ayudaría a controlar los brotes?

-En fase 1 los lugares en los que se produjeron los contagios estaban abiertos. Y esos contagios hubieran ocurrido igual. Lo más importante es el cumplimiento de los protocolos en las actividades abiertas. No hemos tenido problemas con las obras en construcción que hace dos meses que están abiertas, ni con los comercios minoristas que están hacen un mes, ni con las actividades al aire libre. No ha habido ninguna alerta porque se están cumpliendo los protocolos.

-Pero retroceder de fase haría reducir el movimiento de gente y podría significar que circule menos el virus.

-Lo que pasa es que hoy está claro que la circulación del virus está dentro de esos focos que tienen que ver con los esenciales. Si uno puede llegar a visualizar alguna modificación como se hizo de los horarios para que haya menos aglomeración de gente hay que hacerlo. 

El cambio de horario en actividades esenciales tuvo que ver porque en todas las ciudades en las últimas dos horas era cuando más gente se juntaba. Darle mayor franja horaria a los esenciales hacía que se juntara menos gente en más tiempo. Estabas viendo como terminabas de trabajar para hacer las compras e ir a tu casa. Nos juntábamos todos entre las 18 y las 19 en los negocios. Poder ampliar eso hace que haya un movimiento más parejo en la ciudad.

 

-Se generó una polémica a partir de los dichos del intendente de Villa Gesell. ¿Ratifica que en Mar del Plata no hay circulación comunitaria?

-No entendí lo del intendente de Villa Gesell. Venimos trabajando con todos los intendentes. A él no lo conozco personalmente, pero tanto con Paredi (Mar Chiquita), Iannantuoni (General Alvarado), Reino (Balcarce), tengo relación permanente. Especialmente por tratamientos de salud en nuestra ciudad. No quedó claro ni cuándo vino, ni cómo se contagió, ni dónde estuvo. No le quedó claro a nadie. Es importante que cada uno revise su trabajo en vez de hablar del trabajo del otro.

-Pero más allá de los modos del intendente de Gesell, empezaron a aparecer casos en los que no está claro el nexo. ¿Le preocupa?

-Preocupación siempre, pero tiene que ver con la investigación epidemiológica que se hace de cada uno de los casos. Uno ve que el 93,75% de los casos de ayer correspondían a un hospital, un geriátrico y una pesquera y del 6,25% restante, solo había cinco casos en investigación epidemiológica. Y había seis policías que habían ido a hacer un procedimiento en el Amba, y tres repatriados (uno de Bolivia, otro en Perú y otro en Estados Unidos). Cuando ves que en el 98% de los casos tenés claro el nexo epidemiológico te habla de que la situación están controlada desde los sanitario.

Ahora lo más importante es el control de cada uno de los marplatenses para que en el medio de un foco no nos juntemos, no vayamos a comer un asado. Siempre lo tuvimos, pero ahora hay que focalizarse y darle mucho más.

-Más allá de esa identificación, una preocupación que surgió es que muchos de los infectados viven en barrios periféricos y la posibilidad de contagio se extiende. ¿Cómo están trabajando esa cuestión?

-Se está yendo a todos los barrios, se habla con toda la gente. A muchos los tenemos aislados en hoteles cuando no tienen la condición sanitaria en su casa. Los que hacen el aislamiento en su domicilio se los está apoyando no solo con alimentos, sino con lo que sea necesario. Se hace un seguimiento telefónico o de telemedicina. Todos los que están en su domicilio son asintomáticos o con síntomas leves.

-¿Habló con el gobernador o el presidente en estos días?

-Hablé con el gobernador el sábado y con el presidente el lunes. Hablo seguido. También hablé con el jefe de Gabinete de provincia el sábado y el jueves. Hablé con la ministra de Gobierno el jueves y el lunes. Con el ministro de Seguridad el fin de semana y ayer también. Y con ministros de otras áreas nacionales también. Hablamos del tema obras con Katopodis, el tema transporte con Meoni. 

La situación sanitaria con la que más la hablo es con Teresa García y Carli Bianco. 

-¿Qué le plantearon?

-Les paso el informe diario de la situación epidemiológica de Mar del Plata. La ocupación que tenemos. Que no tenemos pacientes con respiradores y hay tres pacientes que están siendo tratados con plasma. 

-¿No opinaron de la posibilidad de retroceder de fase?

-No. Siempre lo vemos y lo trabajamos juntos.

-Y con Fernanda Raverta habló?

-Siempre tuvimos diálogo. Antes, durante y después. En la campaña hablamos mucho. Tenemos una muy buena relación personal con ella y su familia. Obviamente la pongo al tanto de algunas cuestiones de la ciudad. Hablé por última vez el miércoles. Habitualmente hablamos los fines de semana, que es cuando tenemos un rato más libre los dos. 

 

-¿Le sorprendió o le molestó el documento que firmaron los titulares del INE, Zona Sanitaria, Pami y los hospitales?

-(Silencio) Es importante que cada uno se ocupe de sus problemas.

-Eso significa que le molestó.

-No. Me sorprendió porque claramente la medida que habíamos tomado con la extensión del horario tenía que ver con el cuidado de la salud. No tenía que ver con ampliar actividades, no era un pedido de los comerciantes. Hubiese sido importante que me preguntaran antes para ver cuál era el movimiento de la ciudad, hablarlo con otros intendentes para ver cómo lo habían resuelto. Sorprendió que no lo hayan consultado previamente.

-¿Pudo hablar con las autoridades del Pami o del Houssay para analizar qué fue lo que pasó?

-De Pami sí, con Fernando Mogni tengo diálogo y trabajamos juntos. Nos pusimos a disposición. El mismo día que tuvimos cuatro casos hablé con la directora de Pami, con Luana Volnovich, y le dije que ponía a disposición todo para trabajar juntos. Al poco tiempo vino gente de Capital a trabajar dentro del Houssay. Esto fue el martes, el jueves renunció el director, el viernes nombraron al nuevo director y ahí empezó a tener diálogo no solo conmigo si no con la secretaria de Salud, para trabajar juntos el brote.

-Ellos plantearon que se cumplieron los protocolos en el Houssay. ¿Qué cree usted?

-Si los protocolos se cumplen no tiene que haber contagios. No hablo del Houssay específicamente. Eso será una investigación posterior que tendrán que hacer ellos. Ahora es para adelante. Cómo se controla, cuánta gente está aislada, contactos estrechos, verificar síntomas, hisopados. Después se podrá ver bien qué ocurrió y por qué. 

-¿Cómo vivió el jueves con cuatro nuevos fallecidos y la confirmación de un tercer geriátrico con casos?

-Con tristeza. Siempre cuando uno habla de números tiene que poner la cabeza lo más fría posible, pero sabiendo que atrás de cada uno de esos números hay una familia. Y que alguien perdió un ser querido. A uno le genera angustia y no quiere que ocurra. Uno lo toma con mucha seriedad, pero sabe que está trabajando en medio de una situación de pandemia en todo el mundo y por más que te digan que esto va a ocurrir uno sabe que atrás de cada uno de ellos hoy hay alguien llorando. Con angustia y dolor.

-Siempre fue una preocucpación en Mar del Plata el tema de los adultos mayores por la cantidad que hay.

-La sigue siendo. Por eso la importancia de que dentro de los geriátricos se cumplan los protocolos. Del personal de salud, enfermeras, médicos, mucamas, residentes. La clave es el cumplimiento de los protocolos.

-¿Cómo tomó las críticas que surgieron de los barrios por presuntos recortes en los Caps?

-Hay una situación particular que tiene que ver con un cambio de modalidad vinculado al pago de horas extras. Pero eso no tiene que ver con la prestación del servicio. Se estaban pagando horas extra por los sábados y domingos. Lo que decíamos era que hubiera una mejora salarial por los fines de semana, pero no como horas extras porque si no era un gasto muy importante para administrar mejor la plata de los vecinos. No fue un recorte, fue darle más eficiencia al gasto público. 

 

-¿Qué le plantean los epidemiólogos del municipio? ¿Hasta cuándo vamos a tener este ritmo de contagios?

-La preocupación es si sale de los lugares donde se generaron los contagios. Cómo se mueve el virus. Mientras esté en una situación controlada dentro del brote hay mucho trabajo y todos los mediodías nos juntamos y hacemos una evaluación de la situación de los contactos de cada uno de los casos y qué provocó eso.

Hoy nosotros tenemos en claro que el 100% de estas actividades son actividades que en la fase 1 estarían igual en movimiento, parar cualquier otra actividad sin tener la certeza de que eso genere algún cambio epidemiológico y del movimiento del virus en la ciudad, si bien se evalúa permanentemente, no generaría ningún efecto. 

-Se puede decir si estamos en el pico?

-No. No lo puede decir nadie. No se puede decir a nivel nacional, provincial ni de Mar del Plata. A nivel sanitario sí se puede decir que está controlado. Está amesetado y dentro de lo previsible. Aumenta la tasa de positividad porque vas a buscar contactos estrechos pero también te da más efectividad en el aislamiento.