Qué dejó la elección 2021 en Mar del Plata

Montenegro celebró un triunfo holgado y su aporte a la lista de Santilli. También revalidó su acuerdo con Maxi Abad. El Frente de Todos tomó algunos indicadores positivos para construir hacia el futuro. Qué pasará con el resto. 

Guillermo Montenegro y Maximiliano Abad consolidaron este domingo su alianza. Foto: 0223.

17 de Noviembre de 2021 21:28

Guillermo Montenegro arrancará los dos años que le quedan de gestión envalentonado: ganó las elecciones 2021 por más de 18 puntos, sumó 8 concejales y aunque no tendrá mayoría propia en el Concejo recibió un fuerte respaldo de los marplatenses. También tiene otro objetivo en vista: convertirse en el dirigente del Pro de mayor peso en el interior bonaerense y uno de los referentes provinciales. El domingo inició ese camino cuando, eufórico, puso de relieve el aporte de Mar del Plata para garantizar el triunfo de Diego Santilli en la provincia. 

“Los votos que aportamos de Mar del Plata y de la Quinta fueron fundamentales”, insisten desde su entorno, quienes también resaltan lo que llaman el “modelo Mar del Plata” para que sea tomado como ejemplo por Juntos.

¿De qué se trata el modelo? De la convivencia entre el Pro y la UCR. “No pasa en ninguna parte del país”, destaca un estrecho colaborador del intendente. Un hombre de peso del radicalismo, en tanto, saca pecho luego de los últimos aciertos políticos de Maxi Abad: “Está claro que esta coalición tiene muchos espacios, pero dos socios mayoritarios”.

Montenegro llegó al gobierno en diciembre de 2019 y se sentó con Abad a formar el gabinete. El radicalismo ocupó áreas clave (Osse, Obras, Educación, Desarrollo Social) y también puso al presidente del Concejo Deliberante, Ariel Martínez Bordaisco –hoy electo senador-. No hubo durante esos dos años granes chispazos entre Motenegro y su socio principal.

Montenegro encarará envalentonado los dos años que le quedan de gestión. 

 

Este año, la convivencia se profundizó. Mientras el Pro se plantó ante el resurgir del radicalismo, en Mar del Plata Montenegro y Abad decidieron sellar un acuerdo de unidad: armaron una lista única y se juraron no desatar una interna que afecte la gobernabilidad.

También se unieron para frenar el avance del kirchnerismo en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Allí fue Abad el que le pidió colaboración a Montenegro para garantizar la continuidad de Alfredo Lazzeretti

“Juntos hacia adelante tiene que ser con todos. No puede ser todo amarillo y algunas cositas pintadas de rojo. No existe eso. Tienen que estar los halcones y las palomas. Por eso les decimos que se fijen en Mar del Plata”, repite un hombre de Montenegro.

El peso de Abad en la gestión local también se muestra en el rearmado del gabinete: hasta que el jefe de la bancada de diputados de Juntos no regrese de sus vacaciones no comenzarán las discusiones. La principal definición que hay en el gabinete de Montenegro es que no habrá “un relanzamiento” de la gestión: se buscará el reemplazante de Fernando Muro, el de Daniel Núñez (era director en Desarrollo Social) y de los funcionarios que respondían a Lucas Fiorini y Nicolás Lauría que abandonaron la gestión. “Serán unos 8 cargos”, deslizan.

Lo que por ahora no está en discusión es el liderazgo de Montenegro. En su entorno, ya piensan en la reelección 2023 y creen que el radicalismo no se opondrá. Desde la UCR no contradicen esa hipótesis.

La elección del domingo, más allá del contundente triunfo, dejó otras cuestiones que merecen ser analizadas. Mar del Plata tuvo un nivel de participación bastante por debajo de la media provincial. En todo el territorio bonaerense votó el 72,88% del padrón, en General Pueyrredon el porcentaje fue 66,1%.

Es contrafáctico, pero tanto Juntos como el Frente de Todos creen que si más marplatenses votaban mejor les hubiera ido. En el oficialismo había expectativas en muchos dirigentes de superar los 50 puntos. Otros se entusiasmaban con alcanzar los 9 concejales y tener mayoría propia en el cuerpo legislativo. No pasó: la lista de Fernando Muro bajó 7 décimas y el oficialismo tendrá 11 concejales a partir del 10 de diciembre.

De las seis listas que compitieron el domingo, la de Juntos fue la única que porcentualmente sacó menos votos que en las Paso. Sus detractores celebraron ese dato, aunque también saben que es más difícil crecer cuando la base son 160.000 que 10 ó 15 mil. En el entorno de Montenegro, con un triunfo tan contundente, no reparan demasiado en ese dato.

En el Frente de Todos también había expectativas de un crecimiento mayor al que se dio el domingo. Virginia Sívori redondeó 28 puntos y sumó 8.075 votos más que en las Paso. El búnker, muy distinto al de septiembre, tuvo clima de fiesta, pese a la derrota en Mar del Plata. La remontada a nivel provincial agitó el ánimo de la militancia y Fernanda Raverta aprovechó un crecimiento mayor al de Juntos para mostrar un dato alentador.

El búnker del Frente de Todos estuvo repleto de militantes.

 

El objetivo de alcanzar el quinto concejal –es el número que pierde el 10 de diciembre- estuvo lejos y el principal espacio opositor en la ciudad deberá trabajar mucho durante los próximos dos años para recuperar, al menos, los 145 mil votos que alcanzó la titular de Anses en las generales de octubre de 2019.

La base, aseguran cerca de Raverta, no es poca: sumaron 100.000 votos, luego de dos años de pandemia, una recuperación que todavía no llegó a las capas medias y bajas y una apatía con la política en general. “A nivel provincial, el Frente de Todos recuperó 450 mil votos y Juntos 220 mil. En Mar del Plata fue una proporción parecida. Esperábamos que el número concreto fuera mayor, pero la proporción fue positiva”, explican cerca de la líder del Frente de Todos.  

También creen que deben profundizar la búsqueda de un voto que históricamente le fue esquivo al peronismo, y especialmente al kirchnerismo: el centro de Mar del Plata. La elección de Virginia Sívori y Ariel Ciano como cabezas de lista tuvo ese objetivo. Juntos ganó en 14 de los 25 circuitos electorales que tiene General Pueyrredon, pero en el 366 (Juan B. Justo, La Rioja, Rivadavia y la Costa) la victoria fue abrumadora: 63,84% (35.357) a 17,78% (9.849).

En el Frente de Todos creen que todo el trabajo realizado durante esta campaña sirvió para que muchos sectores que miraban al espacio con desconfianza destacaran los espacios de gestión que tuvieron (el Consorcio del Puerto y Punta Mogotes, por caso). “No dudamos que nuestra propuesta es mucho mejor de la que encarna Montenegro, creemos que muchos de los sectores y gente que hoy eligen a Juntos nos acompañarán en 2023”, dijo Pablo Obeid en una entrevista con Letra P. Y esa será la búsqueda en los próximos dos años.

El director del Correo Argentino, Rodolfo "Manino" Iriart no esperó demasiado y rápidamente pidió cambios en el modo de conducir el espacio en Mar del Plata. El exdiputado intentará a partir de la derrota disputar -o al menos debilitar- el liderazgo que Raverta sostiene desde hace seis años.  

Tal cual se preveía, la elección en Mar del Plata se polarizó entre las dos fuerzas mayoritarias. Sin embargo, el crecimiento de los espacios más chicos sorprendió a más de uno. Todos aumentaron el caudal de votos respecto a las Paso y ese es uno de los motivos por los cuales las dos principales coaliciones crecieron menos de lo esperado.

La mayor sorpresa fue la de Acción Marplatense, que duplicó la cantidad de votos que había obtenido en las Paso. Gustavo Pulti se puso al frente de la campaña y fue a buscar votos a sectores claves. Sin embargo, el futuro a partir del 10 de diciembre es una incógnita: él no ganó su banca en el Congreso y Acción Marplatense no sumará más concejales a los dos que ya tiene.

El exintendente se convirtió en un aliado del Ejecutivo para destrabar algunos proyectos clave. Y ese rol lo podrá sostener hasta 2023, porque el oficialismo lo necesitará. Sin embargo, deberá más que ser el árbitro del Concejo para resurgir.

El futuro de Avanza Libertad es otra incógnita. Gustavo José –el menos conocido de todos los cabeza de lista- logró sostenerse como tercera fuerza, en un espacio que tendrá representación en el Congreso y en la Legislatura bonaerense, pero que en Mar del Plata no terminó de capitalizar el furor libertario.

El Frente de Izquierda mantiene una base consolidada, pero que no le permite acceder a una banca en el Concejo, mientras que Crear, en su debut electoral, tuvo un crecimiento menor al que esperaban algunos de sus integrantes, aunque no dejan de valorar que hace seis meses el espacio no existía. "Competimos, llegamos a la general y logramos 16.000 votos", resumen.

Con los mecanismos que la democracia tiene para elegir a sus representantes resueltos, los marplatenses y batanenses necesitan ahora que los dirigentes lleven adelante las mejores estrategias, no ya para que los elijan, sino para resolverles los problemas. Que no son pocos. 

 

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