Paso 2021

9 de Septiembre de 2021 17:38

Montenegro: "Que Santilli, Rabinovich y Muro tengan una buena elección es clave para el futuro de la ciudad"

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Montenegro destacó la importancia de que los marplatenses apoyen a los candidatos de Juntos.

El intendente de Mar del Plata pidió a los vecinos que se acerquen a votar el próximo domingo, aunque reconoció que hoy las preocupaciones de la gente "son otras". "Hay cosas que tienen que ver con la pandemia y otras que son de muchos años y hay que seguir laburando; no hay otra forma de resolverlo", admitió.

El intendente Guillermo Montenegro no es candidato, pero mantiene un rol activo en la campaña de cara a las Paso del próximo domingo, en las que, a su entender, se definirá un modelo de ciudad, provincia y país. En ese marco, el jefe comunal destacó que el hecho de que Diego Santilli, Alejandro Rabinovich y Fernando Muro hagan una buena elección será “clave” para Mar del Plata y pidió a los vecinos que vayan a votar. Qué le dicen en la calle, cómo es gobernar en pandemia y qué planea para la otra mitad de su mandato, fueron otros de los temas de los que habló en un mano a mano con 0223

-Faltan pocos días para las elecciones, ¿cómo lleva la espera?

-Lo vivo siempre igual: laburando. Creo que no cambio la forma de trabajar en campaña o en gestión, no son dos cosas distintas. Por ahí se visualiza más o ustedes están más atentos a cada uno de los candidatos… Fernando Muro no hizo otra cosa que la que ya estaba haciendo: atendiendo a los sectores productivos, yendo a las fábricas, hablando con las pymes…Sí hay un tema que tiene que ver con la cantidad de problemas que tuvo la gente durante este último año y medio y que esté atenta a otros temas es totalmente entendible. Esta es una elección importante porque se definen muchas cosas para la ciudad, inclusive, y entiendo que el “Colo” Santilli, Alejandro Rabinovich y Fernando Muro tengan una buena elección es clave para el futuro de nuestra ciudad. Por eso es importante ir a votar, más allá de que cuando uno camina por la calle se da cuenta de que la gente tiene otros problemas y está desatenta a esta situación. 

-Dice que lo que hace ahora en campaña, en realidad, lo hace desde hace tiempo. ¿Qué sentimiento nota en la gente? ¿Hay optimismo porque pareciera que la pandemia queda atrás y la economía empieza a reactivarse? ¿O todavía se ve bronca, dolor o hartazgo?

-Es una mezcla. Hay un punto de la charla en la que lo que pasó el año pasado aparece: el que se quedó sin laburo, el hijo no fue al colegio y se le complicó todo, o terminó sexto año y no pudo despedirse de sus compañeros, etcétera. También hay una situación particular en nuestra ciudad que tiene que ver con la reactivación en la que nosotros estuvimos trabajando mucho durante este año largo, como lo son los corredores gastronómicos, la apertura de comercios con protocolos… Vemos que los fines de semana largos o no se empezó a reactivar toda la actividad comercial y eso no tiene que ver solamente con turismo, sino también con la reactivación de las empresas en el Parque Industrial, la Uocra y la construcción, etcétera. 

La gente plantea “mirá lo que me pasó”, pero al mismo tiempo hay optimismo porque ven que estamos saliendo y ellos mismos dicen “hay que meterle para adelante”. Esto lo vi los fines de semana largos, que la estamos rompiendo y eso implica laburo. Creo que todos tenemos una cuota de responsabilidad en generar empleo. Por eso tratamos de facilitarle el trámite de habilitación al que tiene un kiosco, pero también al que tiene una empresa… Creo que hubo una sensatez de todas las actividades en nuestra ciudad para reactivar sin dejar de ser respetuosos de la situación. La convivencia fue muy importante y hoy los resultados están a la vista.

-Tanto desde su sector como de la oposición plantean que en estas elecciones se pone en juego un modelo de país, de provincia y ciudad. ¿Cuál es la diferencia?

-Más que decir es lo que hicimos. Todos saben lo que hago. Saben las empresas que estuve ahí, tratando de ver que su actividad crezca, o puedan reinventarse… Esto no es discursivo, es real. Si vas a dos cuadras de acá y preguntás cómo te fue, te dicen “la verdad es que fue duro pero el hecho de haber podido abrir y que me hayan dejado trabajar con protocolos me permitió aguantar”. Es eso. Lo mío no es de ahora. Sí veo que muchos se suben ahora a este discurso cuando el año pasado decían que estaba loco, que teníamos que trabajar de otra manera porque esto era riesgoso. Gobernar es tomar decisiones y a veces son decisiones difíciles. Tengo absolutamente en claro que siempre que tomo decisiones es en función de lo mejor para mi ciudad y empujaba escuchando a la gente. Una de las primeras reuniones que tuve con comerciantes fue en la calle San Juan: fue tan descarnada la descripción de la realidad que lo único que pensé era en que teníamos que hacer algo. No me creo el mejor, un iluminado ni mucho menos, pero estaba convencido de que algo teníamos que hacer por lo que me decía la gente. Eso no es un discurso, es lo que hice. Y todavía me falta. Uno cuando empieza el día hace una lista de las cosas que quedaron pendientes y va tachando, pero siempre la lista se agranda. Tengo en claro que se debe con el asfalto, luminarias, espacios públicos… Hay una deuda histórica y yo no me hago el desentendido. Hay cosas que tienen que ver con la pandemia y otras que son de muchos años y hay que seguir laburando; no hay otra forma de resolverlo.

Montenegro pidió apoyo para Santilli, Rabinovich y Muro.

 

-¿Cuánto cree que lo trabó la pandemia para poder avanzar en estos temas y cuánto es una acumulación de dificultades que obligan a atender distintos frentes?   

-Yo creo que en la primera etapa la pandemia nos trabó al 100%. Durante los dos primeros meses la ciudad estaba cerrada y nosotros estuvimos abocados a entender, a decodificar lo que estábamos viviendo; a mejorar y fortalecer el sistema de salud y también a trabajar con todos los efectores de salud de la ciudad para poder tener una respuesta ante una situación que todos desconocíamos. La ventaja que teníamos era que, como veníamos atrasados, podíamos hablar con otros alcaldes para saber qué pasó en Barcelona, Madrid, Medellín; qué están haciendo, cómo están trabajando el tema de los comercios… Ahí sí se tomó una decisión muy clara de acompañar las actividades, de escuchar a todos y tratar de buscar la solución a todos. El foco, entonces, estuvo en el empleo, además de la salud. En todo esto siempre se trabajó en conjunto, no es que hubo un área específica encargada de hacerlo.

-Ya que lo menciona, una de las críticas de la oposición es que el presupuesto de Producción es muy pequeño en relación al presupuesto general del municipio. ¿Tiene que ver con eso?

-Tiene que ver con las acciones del gobierno. Ya es antiguo entender cómo trabaja un área del gobierno sólo mirando el presupuesto. Esto era antes. El cambio de Movilidad Urbana por los decks, ¿fue con plata de Producción? ¡No! Fue con plata de Transporte, Tránsito, Seguridad, pero se hizo… Hay una decisión transversal del gobierno que incluye al área de Producción, pero la tiene que resolver el gobierno. 

-Entiendo que el trabajo es una tarea urgente que resolver y, probablemente, al final de su gestión no la haya completado, pero ¿qué otras cuestiones le gustaría, al terminar su mandato, haber completado o, al menos, haber iniciado?

-La cercanía del gobierno y la gente muestra que, si bien estamos trabajando, todavía falta mucho. Tenemos que ser socio del ciudadano, tratar de cuidarlo y eso tiene que ver con un cambio de sistema, de protocolos de laburo; con procesos culturales que no se dan de un día para el otro; de los vecinos, que puedan confiar en los sistemas del gobierno y puedan acostumbrarse a que esa es la forma de respuesta rápido. Eso sumado a mejoras del asfalto, de la iluminación, de la poda… Es decir, que sea todo más fácil. Siempre digo que el vecino va pedir, pero que pueda pedir cosas más ambiciosas: si ya está el banco, que pida los almohadones. Eso es maravilloso y por eso nunca parás. Pensar que estás terminando algo es no entender que todavía te falta mucho. Yo soy un intendente circunstancial, se trata de dejar cosas concretas para que sea más fácil para los que vivimos acá. 

 

-¿Eso se puede? Porque ha tenido momentos de buen diálogo con la oposición y ahora pareciera que hay más distancia, más cruces…

-No es si se puede, es si se debe, sino no se entiende para qué sos funcionario… Vos sos funcionario, tu función es atender a los marplatenses y explicar. Uno puede decir “no voté esto o no hice aquello porque entendí que había un proyecto superador”. En el caso del pliego del transporte, por ejemplo: traeme un proyecto mejor. Al nuestro le hicimos 500 modificaciones que fueron planteadas por sectores de la oposición y estaban buenas. Si yo no soy el hombre de la verdad… Pero traeme un proyecto superador o explicale a la gente. Porque entonces no querés ayudar al marplatense, sino oponerte al gobierno por una intención política tuya. Tu función es representar a los marplatenses, no solamente a los que te votaron o tu sector político. Hacerlo de otra manera, es ir en contra de Mar del Plata.

-¿Qué le pide a los marplatenses para el domingo?

-Primero, agradecerles por todo lo que hicieron este año y medio, porque realmente sentí mucho acompañamiento de la gente. Y lo sentí desde un lugar de afecto y de crítica también, pero siempre con respeto, con educación. Lo viví con muchísima cercanía. Yo creo que una de las cosas que les voy a pedir es que vayan a votar, porque es importante para Mar del Plata. También les pido que acompañen al “Colo” Santilli, a quien conozco desde que trabajamos en la Policía Metropolitana y sé que es bueno para marplatenses; lo mismo que con Alejandro y Fernando.