Ovación al Nobel, protagonismo de Raverta y gestos de unidad: cómo fue el acto presidencial en "Chapa" | 0223

Ovación al Nobel, protagonismo de Raverta y gestos de unidad: cómo fue el acto presidencial en "Chapa"

El paso de Alberto Fernández por el complejo turístico de Chapadmalal dejó diferentes perlitas políticas. Los detalles, en 0223. 

Gran parte del gabinete presenció el acto, junto a intendentes oficialistas de la región. Fotos: 0223.

26 de Julio de 2022 18:07

Por Redacción 0223

PARA 0223

Adolfo Pérez Esquivel y Fernanda Raverta se llevaron las ovaciones más importantes dentro del polideportivo de Chapadmalal donde el presidente Alberto Fernández anunció este martes al mediodía la reinauguración de hotel número 6, un paso más en la meta que se propuso el Gobierno por darle una nueva vida al histórico complejo turístico de cara a la próxima temporada estival después de largos años de abandono y desidia.

Antes de brindar un discurso de poco más de veinte minutos, el mandatario se tomó un tiempo para dar un sentido reconocimiento al Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel, a quien confesó “admirar íntimamente” por su “modelo de conducta” social. El aplauso largo y generalizado fue la primera reacción a las palabras del presidente. El minihomenaje espontáneo obligó al dirigente de los derechos humanos a ponerse de pie, gesto que imitó Alberto junto a los ministros y funcionarios que lo acompañaron en el acto.  

Alberto Fernández realzó la figura de Eva Perón al conmemorarse este martes el aniversario de su paso a la inmortalidad. Foto: 0223.

Pero no fue la única ovación. Casi en el cierre, Raverta quedó en el centro de la escena cuando el presidente resaltó su decisión de prorrogar la moratoria para que los adultos mayores puedan acceder al derecho de su jubilación. La medida también fue aplaudida por los miles de militantes del Frente de Todos y de movimientos sociales que coparon Chapadmalal.

Raverta se mostró junto a trabajadoras del complejo de Chapadmalal.

El acto de Alberto no solo tuvo gestos de reivindicación sino de unidad. En tiempos de interna y con ausencias sensibles, el presidente logró reunir en el escenario a gran parte del gabinete con funcionarios de su “propia ala” y completó la presencia con legisladores nacionales e intendentes oficialistas de la zona. Entre los referentes regionales, se destacó Sebastián Ianantuony, el intendente de General Alvarado, y Gustavo Barrera, el intendente de Villa Gesell que también preside al Partido Justicialista en la Provincia de Buenos Aires.

De hecho, fue evidente la decisión de los organizadores del acto presidencial de poner en relieve la participación del PJ: no fue casual que a Barrera se lo viera casi en primera plana, ubicado justo detrás de la mesa del presidente y en el costado izquierdo, mientras el puesto derecho era ocupado por Juan Manzur, el jefe de Gabinete. Curiosamente, uno de los ministros más relegados en la foto fue Matías Lammens, a cargo del ministerio de Turismo y Deportes que impulsó la inversión para restaurar los 9 hoteles del complejo de “Chapa”.

El presidente recorrió el complejo turístico para avanzar con el ambicioso plan de su plena reinauguración.

La lista de asistentes fue seguida por los ministros de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Santiago Cafiero; Desarrollo Productivo, Daniel Scioli; Obras Públicas, Gabriel Katopodis; Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria; y Desarrollo Social, Juan Zabaleta; y las ministras de Salud, Carla Vizzotti; y Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta. También participaron la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti; los secretarios General de la Presidencia, Julio Vitobello; Economía Social, Emilio Pérsico; Articulación de Política Social, Gustavo Aguilera; y el jefe de Asesores de la Presidencia, Juan Olmos.

En términos de organización, el acto no tuvo mayores sobresaltos, fue breve y discreto aunque se vivieron algunas desprolijidades que encontraron pronta solución. A Alberto Fernández se lo notó incómodo por el sonido, al punto tal que debió interrumpirse en un par de oportunidades. “Ahora me escucho mejor. Sentía que el sonido retumbaba mucho. Espero que todos me puedan escuchar”, dijo al principio el mandatario por micrófono, casi en tono de disculpas.

Los funcionarios, intendentes y legisladores que acompañaron a Fernández.

Y al final sí, se escuchó: se escuchó un presidente que vuelve a cargar las culpas de la inflación en las maniobras de los “especuladores”, que insiste en su mirada sobre los “tiempos difíciles” que sufre el mundo por la guerra entre Ucrania y Rusia, y que trata de dar una mirada de esperanza y crecimiento a pesar de una incertidumbre económica que acecha cada vez con más fuerza a los bolsillos de las familias argentinas.