La sentencia a las hermanas acusadas de matar a un hombre a balazos será la próxima semana

La defensa de Lucía Ojea y María Ojea solicitó este jueves su absolución. La fiscalía había adelantado el mismo pedido y el particular damnificado pidió una pena de 18 años de prisión.

28 de Febrero de 2025 09:14

Por Redacción 0223

PARA 0223

En sintonía con lo que fue su alegato de apertura, la defensa de las dos hermanas acusadas de matar a un hombre en un "point" de drogas en diciembre de 2021 solicitó hace instantes que ambas sean absueltas. El veredicto y sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal N°4 se conocerá el viernes 7 de marzo al mediodía.

El pedido que hizo el abogado penalista Horacio Mariano Ayesa está en sintonía con el que el miércoles hizo el Ministerio Público Fiscal. Tal como se informó, el fiscal Carlos Russo solicitó la absolución de Lucía Magalí Ojea (28) y María Margarita Ojea (25) al entender que una actuó en legítima defensa y que la otra no puede ser acusada solo por el hecho de vivir en la misma casa.

Por su parte el abogado penalista Osvaldo Verdi, en representación del particular damnificado, mantuvo la calificación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y pidió que ambas sean condenadas a 18 años de prisión en carácter de coautoras del crimen de Julio Villarreal Noriega.

Al término del alegato de la defensa, los jueces Federico Cecchi, Gustavo Fissore y Fabián Riquert dispusieron que el veredicto y sentencia se conozca el viernes 7 de marzo al mediodía en la sala del quinto piso de Tribunales.

El caso

Los hechos ocurrieron entre las diez y media y once y diez de la noche del 26 de diciembre de 2021 cuando las dos mujeres, valiéndose de un revólver calibre .38 Special le dispararon a Julio Villarreal Noriega en el ingreso de la casa de las mujeres en Ortiz de Zárate al 8000. El hombre, que en ese momento tenía 42 años, presentaba una herida mortal en el pecho, otro con ingreso por la cadera y el último en la zona genital.

También tenía una herida cortante en la cabeza que la investigación la atribuyó a un ataque con cuchillo que podría haber hecho una tercera persona, pero nunca se pudo certificar esa cuestión. Incluso un informe pericial solicitado en aquel momento por el abogado Mauricio Varela que defendía a las hermanas, no pudo precisar la data y el origen de esa herida.

La audiencia se hizo en el quinto piso de Tribunales.

Tal como se informó en su momento, Lucía Ojea estaba embarazada cuando ocurrieron los hechos y presentaba, producto del ataque que denunciaron, una herida de arma de fuego en la mano. Desde un comienzo la postura defensista planteó que se estaba ante un hecho de legítima defensa porque se respondió a un ataque registrado en el interior de la casa: Villarreal tenía en su mano un revólver marca Tala calibre .22.

El secuestro del arma de fuego homicida se efectuó a partir de la medida ordenada por el fiscal Leandro Arévalo -quien estuvo a cargo de la investigación- en el lugar, lo cual sucedió dos horas después del arribo del personal policial al lugar del hecho. No existió una entrega voluntaria por parte de las residentes en el lugar y/o familiares presentes.

Durante la instrucción, allegados a Villarreal confirmaron que el hombre –que se había evadido del complejo penitenciario de Batán, residía en el barrio donde finalmente murió y que  además que era conocido en la zona. Dijeron que era conocido de una de las imputadas y que era cliente del "kiosco" que funcionaba en la vivienda de las hermanas Ojea.