Insólito: les clausuraron el salón de eventos y se tuvieron que casar en la vereda

Florencia y Germán vieron frustrada su celebración cuando el salón contratado fue clausurado horas antes del evento. Sin embargo, improvisaron la ceremonia en la vereda para no postergar su casamiento.

Insólito: les clausuraron el salón de eventos y se tuvieron que casar en la vereda

4 de Octubre de 2026 11:05

Por Redacción 0223

PARA 0223

El gran día que Florencia y Germán esperaban con ilusión en Neuquén se tornó en una situación inesperada y estresante cuando, pocas horas antes de la ceremonia, recibieron la noticia de que el salón donde habían planificado la fiesta había sido clausurado. La pareja había reservado el espacio ubicado en avenida Olascoaga al 1600 con varios meses de anticipación y había completado el pago en julio, abarcando servicios como ambientación, DJ, mozos y barra libre.

Aproximadamente a las 7 de la mañana del día del casamiento, Florencia recibió una fotografía que mostraba la faja de clausura en la entrada del salón, junto con el mensaje que confirmaba la imposibilidad de usar el lugar ese fin de semana. La ceremonia civil estaba programada para las 12:30 y cualquier cambio en el lugar implicaba modificar la documentación ante el Registro Civil, un trámite que podría extenderse hasta un mes.

Ante esta situación, decidieron mantener la fecha y realizar la ceremonia en la vereda del salón clausurado. La decoradora adaptó parte del espacio previsto y Germán organizó un equipo de música para ambientar el momento. Así, pese al cierre del establecimiento, lograron concretar la boda en la calle. "Me casé en una vereda, en un salón clausurado", relató Florencia.

El desafío no terminó allí, ya que varios invitados habían viajado desde Mendoza y Catriel para acompañar a la pareja. Tras la clausura, intentaron que los responsables del salón les ofrecieran un lugar alternativo para continuar con la celebración, pero los presupuestos presentados superaban los recursos disponibles, por lo que Florencia y Germán tuvieron que buscar y costear otro espacio por su cuenta.

Finalmente, encontraron un salón en Allen sin eventos programados para ese mediodía, donde trasladaron a los invitados, la comida, la torta y las bebidas. Lo que comenzó como una jornada de alegría se convirtió en una lucha contra el tiempo para que la fiesta pudiera continuar, generando mayores gastos y una gran angustia para la pareja. "Era alegría y se convirtió en una situación de desesperación, de muchos más gastos y una angustia que hasta hoy no se me va", confesó Florencia.

Sobre las causas de la clausura, Florencia explicó que los propietarios del salón brindaron distintas versiones. Inicialmente, mencionaron una pelea entre dos personas en la puerta del establecimiento y luego un problema vinculado a un flyer sobre tatuajes temporales promocionando una fiesta nocturna del día anterior.

Consultando con la Municipalidad de Neuquén, Germán fue informado de que el salón ya contaba con avisos y multas previas. En cuanto a la devolución del dinero por los servicios no utilizados, la pareja todavía no recibió respuesta, por lo que Florencia contrató un abogado para iniciar acciones civiles y penales, además de contemplar la posibilidad de una mediación para reclamar el reembolso con intereses y un resarcimiento por los perjuicios ocasionados.

Decidida a alertar a otros futuros contratantes, Florencia hizo público su caso para que las personas exijan la documentación pertinente antes de confiar en un salón. "Quiero que la gente se entere y sepa qué decisión tomar a la hora de contratar, que pidan la documentación correspondiente y que no cometan el error que cometí yo, que fue confiar", afirmó.

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