Quién era la joven brasileña de 20 años que piloteaba el avión que se estrelló en Florida
La joven de 20 años había obtenido su licencia comercial a los 17 y acumulaba más de 1.300 horas de vuelo. Era copiloto del Learjet 60 que se estrelló en Palm Beach y dejó nueve muertos.
Por Redacción 0223
PARA 0223
La piloto brasileña-estadounidense Natalia Filgueiras, de 20 años, era copiloto del avión que se estrelló en una zona residencial de Florida y dejó un saldo de nueve muertos este domingo 1 de noviembre. Al momento del accidente, era ella quien estaba pilotando el Learjet 60.
Filgueiras integraba la tripulación que se accidentó en Palm Beach. Había obtenido su licencia comercial a los 17 años y acumulaba, según su familia, más de 1.300 horas de vuelo. El jet privado viajaba desde Texas hacia las Bahamas cuando se precipitó en la ciudad estadounidense.
Quién era Natalia Filgueiras
Según reveló el prestigioso medio brasileño Globo, Filgueiras era hija de brasileños y trabajaba desde hacía nueve meses para Upper Jets, una compañía dedicada a los vuelos chárter privados.
Cuando obtuvo su licencia de piloto, a través de clases extracurriculares mientras cursaba la escuela secundaria, distintos medios comenzaron a referirse a ella como una "prodigio", debido a su corta edad y su temprana trayectoria en la aviación.
En diálogo con The New York Post, su madre expresó su dolor con una conmovedora frase: "Quería que viviera su sueño, pero sabía que su sueño sería lo que me la quitaría".
"Vamos a estrellarnos": el dramático pedido de auxilio previo al impacto
En las últimas horas, se difundió el audio de las últimas comunicaciones de la aeronave con el control aéreo, un registro que resulta clave para los investigadores en la reconstrucción del accidente.
Durante la comunicación, se escuchan los dramáticos minutos previos al impacto y la desesperación de la tripulación ante una pérdida de altura que no lograba controlar.
La grabación difundida por LiveATC.net muestra cómo la piloto advirtió sobre la presencia de hielo en la aeronave y las turbulencias. Así, lo que comenzó como un reporte de las condiciones meteorológicas derivó en una sucesión de llamados de emergencia.
"Estamos descendiendo a 8.000 pies por minuto. ¡Mayday, mayday! Estamos descendiendo a 10.000 pies por minuto", comunicó la piloto al Centro de Control de Tráfico Aéreo de Miami.
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