Tras la caída del narco más poderoso de México: ¿Qué pasará ahora?

La muerte del jefe del cártel de Jalisco, Nemesio "Mencho" Oseguera podría reavivar una guerra territorial entre cárteles por la conducción del narcotráfico en México.

Este lunes el titular de la Secretaria de la Defensa Nacional dio detalles de cómo fue el operativo que terminó con la vida del capo narco más buscado de México.

23 de Febrero de 2026 17:16

Por Redacción 0223

PARA 0223

Tras la muerte del jefe del cártel de Jalisco, Nemesio Oseguera, más conocido como "El Mencho", aseguran que se podría desatar una guerra territorial entre las bandas más poderosas del narcotráfico mexicano.

Según especialistas, los cárteles de Jalisco y Sinaloa —rivales históricos— han luchado durante años por dominar el mercado estadounidense de drogas ilegales, con la cocaína, la heroína y, más recientemente, el fentanilo como actores principales. Ahora, la muerte de Mencho se presenta como una oportunidad inminente para un nuevo capítulo de la sangrienta guerra.

La Guardia Nacional de México se volcó a las calles este domingo, en respuesta a un caos total generado por los seguidores de Mencho.p

Mientras que los rumores de división por luchas internas en Sinaloa crecen, del lado de Jalisco se enfrentan a la inesperada muerte de su máximo exponente. Así, cada uno con sus propias problemáticas, continuará la batalla interminable por el control del narcotráfico y la migración ilegal a Estados Unidos.

En tanto, los gobiernos de México y los Estados Unidos de América no sacan de la mira al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a quien clasificaron como "una de las cinco organizaciones criminales más peligrosas del mundo".

Quién tomará el control del CJNG, una decisión clave

La eventual reconfiguración del liderazgo dentro del CJNG podría modificar no solo el equilibrio de poder frente al Cártel de Sinaloa, sino también las rutas de tráfico hacia la frontera norte y los enclaves estratégicos en el Pacífico y el centro del país.

Analistas en seguridad advierten que, en contextos de sucesión abrupta, suelen intensificarse las disputas internas y los intentos de expansión territorial, lo que deriva en picos de violencia en estados clave como Jalisco, Michoacán y Guanajuato. En ese escenario, la población civil vuelve a quedar en el centro de una confrontación que combina narcotráfico, extorsión y control de economías ilegales.

Un integrante del CJNG con equipo de guerra.

A la par, el desenlace abre interrogantes sobre la capacidad de las autoridades para capitalizar el golpe y evitar una fragmentación que multiplique focos de conflicto.

Si bien la caída de un líder histórico puede interpretarse como un avance en la lucha contra el crimen organizado, la experiencia mexicana muestra que estos vacíos de poder suelen generar reacomodamientos imprevisibles. El futuro inmediato dependerá de quién asuma el mando, de la reacción de los grupos rivales y de la coordinación bilateral para contener una posible escalada que podría repercutir en toda la región.