¿Fin de ciclo? Atlético Madrid ya tiene en carpeta al reemplazante de Simeone
La continuidad del Cholo empieza a discutirse puertas adentro pese a tener contrato hasta 2027 y al fuerte respaldo económico del club.
Por Redacción 0223
PARA 0223
La temporada del Atlético Madrid no está siendo la esperada y, aunque Diego Simeone mantiene vínculo vigente hasta junio de 2027, el ruido interno ya dejó de ser un simple murmullo. La inversión multimillonaria realizada en los últimos mercados elevó la vara y los resultados irregulares comenzaron a tensar una relación que parecía inquebrantable tras más de una década de éxitos y estabilidad en el banco colchonero.
El presidente Enrique Cerezo fue claro en público al respaldar al entrenador argentino, pero el escenario cambió con la llegada de Mateu Alemany como nuevo director de fútbol profesional. El ex dirigente del Barcelona no tardó en marcar diferencias con el Cholo, sobre todo en la planificación deportiva, y ese cortocircuito interno aparece como el principal factor que podría precipitar una salida anticipada del técnico más emblemático de la historia moderna del club.
Según informó el diario Sport, el mercado de invierno terminó de exponer las discrepancias entre Simeone y Alemany. Los fichajes de Ademola Lookman, Obed Vargas y Rodrigo Mendoza no solo no lograron el impacto inmediato esperado, sino que también evidenciaron criterios opuestos a la hora de reforzar el plantel. Ese combo, sumado a resultados por debajo de las expectativas, generó “un microclima de crispación en el Metropolitano” que coloca al Cholo en su etapa más crítica en 14 años.
En ese contexto, Alemany ya comenzó a trabajar en un posible sucesor y el favorito sería Andoni Iraola. El actual entrenador del Bournemouth inglés tiene contrato hasta el final de la temporada y también es seguido de cerca por el Athletic Club de Bilbao, institución donde dejó una huella profunda como futbolista. Su perfil, más moderno y ofensivo, seduce a una dirigencia que busca un golpe de timón.
Claro que una salida anticipada de Simeone no sería sencilla. El argentino es el entrenador mejor pago de LaLiga, con un salario cercano a los 13 millones de euros anuales, lo que implicaría una indemnización millonaria si no es él quien decide dar un paso al costado. Además, su identificación con el club y los hinchas convierte cualquier transición en un desafío mayúsculo para quien tome la posta.
A todo esto se suma el fuerte respaldo económico del fondo Apolo, principal accionista del Atlético de Madrid, que desembolsó cerca de 200 millones de euros entre los mercados de verano e invierno. Una cifra muy superior a la invertida por Barcelona y Real Madrid, y que incrementa la presión sobre el cuerpo técnico para traducir ese gasto en títulos.
Hoy, con LaLiga cuesta arriba, el Atlético se aferra a la Champions League —con los playoffs ante Brujas como ilusión— y a la Copa del Rey, donde este jueves enfrentará al Betis por los cuartos de final. Cada partido es una final para Simeone, mientras en los despachos ya se empieza a pensar en un futuro que, por primera vez en años, no lo tiene como protagonista indiscutido.
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