El límite de 80 que nadie ve: la trampa de la Ruta 2 que no perdona y es un dolor de cabeza para el bolsillo

La disposición estratégica de los radares suele complicar a cientos de desprevenidos.

Las multas pueden superar los 100 mil pesos.

26 de Marzo de 2026 12:32

Por Redacción 0223

PARA 0223

Tras el cierre de la temporada y los feriados, el radar del kilómetro 180 en la zona de Castelli sigue siendo uno de los principales verdugos de los conductores. En este tramo de la Ruta 2, la velocidad máxima baja abruptamente de 120 a 80 kilómetros por hora, sorprendiendo a quienes mantienen el ritmo de viaje. La ubicación estratégica del dispositivo electrónico captura a cientos de desprevenidos que no advierten la señalización urbana en medio de la llanura bonaerense.

El inicio del otoño trajo consigo una fiscalización más estricta en este punto crítico, donde el asfalto invita a mantener una velocidad constante de autopista. Lo que parece un trayecto despejado se transforma en una infracción casi inevitable para los vehículos que circulan por el carril rápido. Las notificaciones por exceder este límite están llegando con montos actualizados que representan un impacto severo para cualquier economía familiar en esta época del año.

La multa sorprende a los conductores y suele ser costosa.

Cómo evitar tener problemas con la velocidad en la zona

Muchos usuarios locales denuncian que la cartelería preventiva queda oculta por los camiones o el resplandor del sol bajo que caracteriza a los atardeceres de marzo. Esta falta de visibilidad directa hace que el frenazo sea tardío y la cámara registre el exceso justo antes de ingresar a la zona urbana. En los foros de conductores, el kilómetro 180 es señalado como la "aduana invisible" que recauda ante el más mínimo error de cálculo.

Para evitar que el viaje termine con una deuda millonaria, la recomendación es clavar el velocímetro apenas se divisan las primeras luces de la ciudad de Castelli. La tecnología de fotomultas en este sector no admite margen de error y procesa los datos de forma automática para el cobro por vía digital. Mantener la atención en este punto específico es la única forma de blindar el bolsillo frente a uno de los controles más temidos.