Con Milei y otros presidentes latinos, Trump lanzó una nueva alianza contra el narcotráfico y la influencia china

El acuerdo busca fortalecer la seguridad, la lucha contra el narcoterrorismo y frenar la avanzada del país asiático. 

El objetivo es “usar la fuerza militar letal para destruir los centros de los cárteles y redes terroristas”.

7 de Marzo de 2026 15:44

Por Redacción 0223

PARA 0223

El presidente Javier Milei ratificó este sábado en Miami el vínculo estrecho y estratégico entre Argentina y Estados Unidos, en una cumbre con jefes de estado latinoamericanos convocada por Donald Trump en la que se selló una alianza regional de 12 países para consolidar el liderazgo de Washington en la región, fortalecer la seguridad, la lucha contra el narcoterrorismo y a la vez frenar la influencia de China.

“Nos unimos para formar una nueva coalición militar”, manifestó el líder de la Casa Blanca, con el objetivo de “usar la fuerza militar letal para destruir los centros de los cárteles y redes terroristas”. La iniciativa fue bautizada como “Coalición Anticárteles de las Americas”.

La cumbre se llevó a cabo en el Trump National Doral Miami, el lujoso club de golf del presidente estadounidense, donde Milei y su comitiva (la secretaria general de Presidencia Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el jefe de Gabinete Manuel Adorni) pasaron la noche, junto a Trump y el resto de los mandatarios considerados alineados ideológicamente con el jefe de la Casa Blanca.

Después de saludar uno a uno a los presidentes, Trump dio un discurso en un salón donde lo escucharon los mandatarios y también parte de su Gabinete, como el canciller Marco Rubio, el secretario del Tesoro Scott Bessent, el de Comercio Howard Lutnick y el representante comercial Jamieson Greer

"En este día histórico, nos unimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los cárteles criminales que aquejan nuestra región”, expresó sin dar demasiados detalles de cómo funcionaría la nueva alianza. “Nosotros los estamos golpeando donde podemos y vamos a ir más fuerte”, añadió.

“El núcleo de nuestro acuerdo es el compromiso de usar la fuerza militar letal para destruir los centros de los cárteles y redes terroristas”, remarcó al mismo tiempo que le pidió a los mandatarios: “Necesitamos su ayuda”.

“Líderes de esta región permitieron que grandes extensiones de territorio del hemisferio occidental quedaran bajo control directo, y las bandas transnacionales han tomado el control", siguió el presidente norteamericano. "No vamos a permitir que eso ocurra. Los ayudaremos”, aclaró y dijo que combatirán a los cárteles “sedientos de sangre que imponen su voluntad mediante asesinatos, torturas, extorsión, narcotráfico, sobornos y terror”.

“Quiero agradecer a los miembros de la coalición, la mayoría de los cuales son amigos míos, algunos de ellos que acabo de conocer, pero la mayoría son amigos, muchos de los cuales apoyé, y ellos aceptaron ese respaldo y acabaron ganando a lo grande. No he tenido un mal respaldo todavía”, señaló e hizo referencia al líder libertario argentino y al apoyo que le dio en las legislativas de octubre: “Estaba feliz. Iba un par de puntos abajo y subió como un cohete, justo en Argentina y el presidente Milei está aquí”.

Además de Milei, asistieron a la cita el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz; de Costa Rica, Rodrigo Chavez; de República Dominicana, Luis Abinader; de Ecuador, Daniel Noboa; de El Salvador, Nayib Bukele; de Guyana, Irfaan Ali; de Honduras, Nasry Asfura; de Panamá, José Raúl Mulino; de Paraguay, Santiago Peña; y de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar. También estuvo José Antonio Kast, quien el próximo miércoles asumirá como presidente de Chile.

Todos ellos son cercanos ideológicamente a Trump o han expresado su respaldo al republicano. En cambio, no fueron invitados los líderes de las dos mayores economías de Latinoamérica, Brasil y México, gobernados por los progresistas Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, ni tampoco el presidente colombiano, Gustavo Petro.

El encuentro de este sábado fue convocado antes del inicio de la guerra de Irán y se produce tras la captura en enero de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses en Venezuela y mientras aumentan las tensiones entre Washington y La Habana por el bloqueo energético impuesto a la isla.

Va de la mano de la llamada “Doctrina Monroe” reactualizada por Trump, la estrategia de seguridad nacional de su segundo mandato, que apuesta por convertir la región en una esfera de influencia de Washington con una nueva versión del “América para los americanos” que se lanzó en 1823 y que hoy impulsa el presidente de la mano de su canciller Marco Rubio, hijo de cubanos.