¿En riesgo el Superclásico? El estado del campo de juego del Monumental preocupa a todos

El estado del césped encendió las alarmas en la previa del partido más esperado del fútbol argentino.

El estado del césped encendió las alarmas en la previa del partido más esperado del fútbol argentino.

17 de Abril de 2026 11:47

Por Redacción 0223

PARA 0223

A poco más de 48 horas de un nuevo Superclásico entre River y Boca, el Estadio Monumental se convirtió en el centro de todas las miradas. El estado del campo de juego generó una fuerte preocupación luego de lo que se vio en el último compromiso internacional.

El partido frente a Carabobo por la Copa Sudamericana dejó en evidencia un césped con sectores desparejos y zonas donde la arena quedó expuesta. La situación no solo impactó desde lo visual, sino que también generó inquietud por su posible incidencia en la lesión de Fausto Vera, una baja sensible para River.

Las críticas no tardaron en aparecer y se multiplicaron tanto en redes sociales como en los medios. La frase “River debe dar una explicación” se repitió con fuerza, reflejando el desconcierto por una imagen poco habitual en uno de los estadios más importantes del continente, especialmente en la previa de un partido de semejante magnitud.

Desde el club salieron a aclarar lo ocurrido y explicaron que el campo atraviesa un proceso de recuperación tras los recitales de AC/DC realizados a fines de marzo. La resiembra integral del césped implica una etapa de germinación que todavía no finalizó, lo que explica el aspecto irregular que mostró en los últimos encuentros.

En ese sentido, detallaron que en varios sectores, sobre todo desde la mitad de la cancha hacia la tribuna Centenario, el pasto aún no logró cubrir por completo la superficie, dejando a la vista la base de arena. Sin embargo, fueron claros: si bien no llegará en condiciones ideales, el campo estará mejor que en sus presentaciones recientes.

Con el partido programado para el domingo a las 17 y con Darío Herrera como árbitro, el foco no solo estará en el juego, sino también en cómo responde el terreno. En un Superclásico de alta intensidad, cada detalle cuenta, y el estado del campo en el Monumental puede terminar siendo un protagonista inesperado.